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‘La paz es el negocio más rentable para los empresarios’

Viernes, 30 de Septiembre de 2016
Carlos Luna confía en que el sector empresarial le dé el sí a la refrendación de los acuerdos.

La paz es el mejor negocio para los empresarios y esa es una razón suficiente para apoyar el proceso. Carlos Luna, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, confía en que mañana el sector empresarial de Norte de Santander le dé el sí a la refrendación de los acuerdos de La Habana.

Sin embargo, el vocero gremial indicó que este apoyo va a depender de tres aspectos fundamentales. El primero de ellos es que los voceros de la industria se hayan informado adecuadamente sobre el proceso de paz, un aspecto fundamental ante la desinformación que se ha presentado por las campañas a favor y en contra del plebiscito.

El segundo aspecto es la separación de las posturas políticas, alejándose de la polarización que el acuerdo está generando y pensando en un mejor futuro, con más posibilidades.

Por último, quizá el punto más importante, “es que esta es una decisión por un nuevo país y, pensando en negocios, esta es la mejor decisión que pueden hacer los empresarios”, aseguró.

Mejores alternativas 

Norte de Santander, durante muchos años, ha visto como las expectativas de crecimiento se estancan con los diferentes fenómenos de la violencia: ataques terroristas, extorsiones, secuestros, contrabando y otras actividades delictivas.

Frente a este tema, Luna recordó que con la reducción de estos fenómenos mejoran las alternativas para desarrollar procesos productivos en el campo y en las ciudades, lo que generaría una mayor dinámica en la industria y, a la vez, en la generación de empleo. 

Pero, para que todo esto sea una realidad, los empresarios a nivel nacional y regional deben ser líderes en las iniciativas de desarrollo y, por lo tanto, del posconflicto, refirió Luna.

Entre las oportunidades estarán, también, los recursos y el apoyo internacional. En consecuencia, el crecimiento que alcance la región va a depender únicamente de la capacidad que tengan los empresarios, los gremios y las autoridades departamentales, para jalonar estas alternativas y hacerlas realidad en Norte de Santander. 

La Opinión