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Táchira: Mercado inmobiliario se dolariza para combatir la inflación

Martes, 27 de Febrero de 2018
Debido a la crisis de Venezuela, las casas y apartamentos se cotizan en pesos, dólares e incluso euros.

En San Cristóbal y toda la zona metropolitana del Táchira, el precio de venta de casas y apartamentos ya no se cotiza en bolívares, sino en pesos, dólares e incluso euros. Esto para hacer frente a la rápida devaluación del bolívar, que lleva a que el valor de las cosas suba constantemente.

“Si yo pongo el precio de una casa en bolívares en la mañana, tendría que modificarlo al final de la tarde; es más práctico valorar los inmuebles en una moneda más estable”, dice José Chacón, propietario de una empresa constructora, para quien sólo es rentable vender sus inmuebles en lo que llama “monedas duras”.

Sin embargo, el hecho de que los precios se coticen en dólares, no implica que los bienes se revaloricen. Desde el último trimestre del año pasado comenzó a observarse con más intensidad el movimiento de oferta de propiedades en el mercado secundario de viviendas. 

El problema es de plata

Agentes inmobiliarios reportaron que apartamentos, locales y casas se vendían hasta 50% por debajo de su valor. Sin embargo, desde inicios del 2018, cuando la hiperinflación se ha hecho sentir con más voracidad en el bolsillo del venezolano, los bienes han comenzado a rematarse.

“Muchos de quienes se van del país ponen en venta sus carros, sus casas e incluso sus enseres, para tratar de llevarse la mayor cantidad posible de dinero, que le sirva de base para comenzar en otro país, pero cuando la fecha de viaje se acerca, rematan todo lo que les queda a precios muy, muy bajos”, explicó una asesora inmobiliaria, al tiempo de acotar que así mismo, quienes ya llevan un tiempo fuera son quienes principalmente adquieren los inmuebles. 

“Quienes han migrado ya hace dos o tres años envían sus ahorros a familiares en la ciudad, para que los inviertan en bienes, bien como resguardo de su inversión o como una manera de ayudar a la familia a subir socialmente; quien tiene a su mamá viviendo en un barrio, le compra una casita en una urbanización o un apartamento en un conjunto privado”, explicó.

Un mercado contra la ley 

Todo esto sucede a pesar de que en Venezuela está prohibido hacer operaciones en moneda extranjera y ofertar bienes en divisas, pero para quienes venden, probablemente el dinero que obtengan solo alcance para los pasajes de una familia o para la comida y renta de vivienda de unos pocos meses en el exterior, sin embargo para muchos esto ya es suficiente.

El mercado, por su parte, no responde a un patrón o tabulador establecido, sino más bien al capricho o la necesidad del vendedor; pero en lo que vendedores y compradores parecen coincidir es en que los inmuebles se han devaluado.

“Una casa que el año pasado se vendía en 100 o 120 dólares (21,7 o 26 millones de bolívares) ahora hay que ofrecerla a 80 dólares (17,4 millones de bolívares),porque el mercado está saturado, todo el que se va quiere vender y están casi regalando las cosas”, dijo Chacón.

Otra es la historia de los inmuebles en alquiler, que también se cotizan en dólares en el mercado de San Cristóbal, a 50 kilómetros de Cúcuta.

La dificultad de conseguir vivienda
 
“Ahora ya nadie quiere alquilar en bolívares”, dijo Athamaica Marín, quien junto a su esposo lleva un año buscando infructuosamente un lugar dónde mudarse y pese a que son una pareja de profesionales, sin hijos, ella empleada pública y el vendedor en una empresa mayorista, no pueden costearse un alquiler, ni siquiera en los alrededores de la capital del Táchira. 

“La dueña del apartamento en el que vivimos nos está desalojando para alquilar en dólares, y pese a que llevamos buscando desde abril de 2017, no hemos encontrado nada que podamos pagar. Nuestro presupuesto es de 2 millones de bolívares (unos 10 dólares) mensuales, y por lo más económico que hemos visto nos pedían 20 dólares en Capacho (a 12 kilómetros de San Cristóbal)”, acotó.

Lo mismo que pasa en el mercado inmobiliario, sucede con los vehículos. Hoy, se venden carros parados por desperfectos, que el dueño no ha podido solventar, desde 350 dólares (76 millones de bolívares). Su precio varía según el año y el modelo, pero es poco lo que se puede recuperar con un bolívar que cada día pierde su valor.

Para el economista Aldo Contreras, evidencia de ello es la fuerte devaluación que implicó la más reciente subasta del Dicom que estableció una tasa de cambio superior a los 30.000 bolívares por euro. 

“Hasta el gobierno, que se negaba a reconocer un ajuste, ha tenido que ‘dejar correr’ el valor de la moneda, pues es incontenible la avalancha inflacionaria que se ha llevado por delante todos los diques impuestos por los controles que distorsionaron la economía venezolana, dejando poco espacio para su recuperación”, apuntó.

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Eilyn Cardozo