Trabajadores por cuenta propia, los más afectados por la COVID-19

Domingo, 5 de Abril de 2020
Cúcuta tiene 335.000 personas empleadas, 74.000 sin empleo y 274.000 inactivas.

Los datos más recientes del mercado laboral colombiano ubican a Cúcuta como una de las 23 ciudades del país donde la tasa de desempleo apenas creció cuatro décimas, al igual que la media nacional, pero por debajo del punto porcentual de otras capitales.

Aunque en el papel puede parecer alentador esta referencia, lo cierto es que la ciudad no tiene la capacidad de generar empleos de calidad en momentos en que el volumen de la población se expande al vaivén de la migración venezolana.

Cúcuta es hoy la tercera capital del país con más desempleo, con una tasa de 18,1%, después de Quibdó (20,6%) e Ibagué (18,8%), según el último reporte del Dane para el trimestre móvil diciembre-febrero. A nivel nacional, el índice de desocupados fue de 12,2%. 

Al revisar en detalle los indicadores, Juan Daniel Oviedo, director de Dane, destaca el crecimiento en la tasa de ocupación en un punto porcentual. “El volumen de ocupados creció en 11.000 personas, mientras que el volumen de desocupados aumentó en 4.000 personas”.

Cúcuta tiene en este momento 335.000 personas empleadas, 74.000 sin empleo y 274.000 inactivas. El volumen de personas ocupadas creció 3,5% y se evidencia un comportamiento positivo en la contratación de personal en el segundo mes del año. 

“Se observa que la ciudad estaba empleando gente en sectores en los que es competitiva: producción de calzado, confección de prendas y fabricación de muebles; así como en comercio, restaurantes, tiendas y venta en calle”, explica Oviedo. 

Sin embargo, esta dinámica, que era positiva para Cúcuta, entra en un “estado de parálisis” por las medidas de aislamiento preventivo decretadas por el Gobierno para evitar la propagación del coronavirus. Colombia ya supera los mil casos por COVID-19. 

“Lo que uno ve es que las actividades en las que Cúcuta es competitiva son las que más se van a ver más afectadas por la situación que vive el país desde mediados de marzo, y va a tener mayor eco en los ocupados informales”, expresa el director del Dane. 

La informalidad laboral de la capital de Norte de Santander llega a 71,4 %, 23 puntos porcentuales por encima de la media nacional, siendo la más alta del país, por más de tres años, y no da señales de disminuir en el corto plazo. 

En ese sentido, una tercera parte de la población ocupada en Cúcuta es informal, es decir, de los 335.000 ocupados, 224.000 son informales, lo que hace prever un deterioro en el empleo por la menor actividad en comercio, hoteles, restaurantes y manufacturas. 

¿Repunte significativo?

Si bien es cierto que hubo un repunte en el volumen de personas ocupadas en el área metropolitana de Cúcuta, de 324.000 a 335.000, este incremento no es tan significativo como parece. La población en edad de trabajar también creció. 

Así lo explica Jazmín Manzano López, docente de economía de la Universidad de Pamplona, debido a que esta población aumentó en 9.000 personas, de 675.000 a 684.000, casi que a la par del aumento de la población ocupada, que fue de 11.000 personas. 

Aunque no hay mediciones exactas, la migración venezolana influye sobre la población en edad de trabajar, aumenta su volumen y pone al descubierto la incapacidad del aparato productivo para absorber a la mano de obra migrante y retornada.

”Puede que se esté generando nuevas plazas de trabajo, como muestra la tasa de ocupación, pero, si a la par se incrementa la población económicamente activa, es decir, la oferta de trabajo, no se van a disminuir los niveles de desempleo o de ocupación”, afirma Manzano. 

Cúcuta no tiene la capacidad suficiente de generar empleo a la misma velocidad que crece la población, la cual ha aumentado por el flujo migratorio. A diario, 35.000 personas entran por los puentes internacionales y 5.000 de ellas se quedan en el área metropolitana. 

Cuarentena

El panorama del mercado laboral no es nada alentador en tiempos de cuarentena. El comercio, el sector que más ocupa, con una participación del 28,3%, está casi paralizado, porque mucho de los puestos de trabajo que provee se verán afectados. 

En ese escenario, el sector manufacturero, que genera el 17% de los empleos, tendrá dificultades para enfrentar la emergencia sanitaria originada por el coronavirus. El 97% son pequeñas empresas y el 80% tiene menos de diez años de constituidas. 

“Si esta cuarentena se prolonga mucho, lo más probable es que gran parte de este tejido empresarial, al final, termine cerrado empresas; e incrementando la tasa de desempleo por el cierre de pequeñas empresas”, dijo Manzano. 

A ese panorama, explica la docente, se suman los trabajadores por cuenta propia, que representan el 63,4% de las ocupaciones, quienes no van a percibir ingresos durante la época de cuarentena, presionando los indicadores de mercado laboral y de pobreza. 

“Los trabajadores por cuenta propia perciben un ingreso diario no muy elevado; por lo tanto, su nivel de ahorro es pequeño y no pueden soportar cuarentenas prolongadas. Esto va a disparar los indicadores de pobreza. En Cúcuta, una de cada cuatro familias es pobre”, asegura Manzano. 

Encuesta telefónica

El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, anunció que la próxima encuesta para medir el desempleo en Cúcuta y Colombia se hará por vía telefónica, con el fin de preservar la salud de los hogares y de los funcionarios del coronavirus.

Oviedo explicó que los hogares seleccionados recibirán una llamada pregrabada, con su voz, para notificarlos. Luego, un encuestador les devuelve la llamada y les proporcionará su identidad para que sea verificada en la página web del Dane.

Una vez comprobada la identidad del funcionario, se dará inicio a la encuesta que, esta vez, solo incluirá 39 de las 200 preguntas que antes se contestaban de manera presencial. Su duración será entre 20 y 25 minutos.

“No se preguntan productos bancarios, ni claves de la tarjeta débito, nada que tenga que ver con los productos financieros de los hogares. Solo se preguntan datos sensibles, como documento de identidad y la conformación del hogar”, afirmó- Oviedo.

La Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) es importante para que el Gobierno y el país conozcan cuáles son los efectos de la cuarentena obligatoria, con el fin de focalizar las necesidades de la población afectada por la casi parálisis de la actividad económica.