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Tratados de Libre Comercio, ¿renegociar o renunciar?

Miércoles, 19 de Junio de 2019
Acopi ha manifestado que no se le ha logrado sacar todo el provecho y señalaron siete promesas incumplidas en los siete años de este TLC.

Colombia ha logrado firmar 13 Tratados de Libre Comercio (TLC) con países de América, Europa y Asia que dan acceso a cerca 1.500 millones de consumidores en todo el mundo.

El año pasado, Estados Unidos fue el principal destino de las exportaciones colombianas con una participación de 25,4 % (10.616 millones de dólares) en el valor total exportado.

Sin embargo, organizaciones como la Red por la Justicia Tributaria y la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), han manifestado públicamente que no se les ha logrado sacar todo el provecho y señalaron siete promesas incumplidas en los siete años de este TLC.

Uno de los puntos es que antes de la implementación del TLC con Estados Unidos, la economía colombiana crecía al 5 % en promedio anual, mientras que en los últimos siete años ha crecido a 3,2 % promedio anual.

Además, han relacionado que el consumo de los hogares colombianos crecía 5,1 % en promedio anual antes del TLC y que, tras la implementación del acuerdo, crece solo a 3,5 % promedio anual.

En ese sentido, las organizaciones piden renegociar o incluso renunciar al TLC.

Laura Valdivieso, viceministra de Comercio Exterior, señaló que los acuerdos comerciales hay que analizarlos en un contexto amplio, y no solo como una resta entre exportaciones e importaciones.

“Hay que tener presente que las importaciones amplían la oferta de bienes y servicios, por ejemplo, las de bienes de capital e insumos que representan cerca del 80 % del total importado y que aumentan la productividad del aparato productivo”, dijo.

Según Valdivieso, los acuerdos comerciales atraen inversión extranjera directa, facilitan las exportaciones de servicios y atraen turistas internacionales, entre otros.

Qué dejan los acuerdos

Un análisis del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo sobre los acuerdos comerciales arrojó que las exportaciones de bienes no minero energéticos entre 2005 y 2018, que es el periodo durante el cual se han implementado el mayor número de acuerdos, crecieron 36,5 % al pasar de 11.252,5 millones de dólares a  15.363,9 millones de dólares.

En el caso de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que entró en vigor en 1994, hoy se contabilizan 1.086 nuevas subpartidas arancelarias vendiéndose a ese destino. Y para México, cuyo TLC entró en vigencia en 1994, hay 707 nuevas subpartidas.

“Estos instrumentos también han impulsado a más empresas a exportar hacia esos destinos. Y entre más tiempo de vigencia del acuerdo, mayor es el número de empresas que exportan a esos mercados”, señaló Valdivieso.

María Claudia Lacouture, directora de la Cámara de Comercio Colomboamericana (AmCham) Colombia, explicó que en un principio los TLC buscaban brindar a los empresarios la posibilidad de acceder a nuevos mercados “puesto que el interno se le había quedado pequeño”.

A su vez, permitían traer a un buen precio insumos y equipos que no se conseguían en Colombia y que eran necesarios para sus cadenas productivas. 

“El primer paso fue la llamada apertura económica que consistió, entre otras cosas, en la eliminación de las licencias para importar y la reducción de los aranceles de nación más favorecida (NMF). A ese primer paso le siguió, precisamente, la firma de tratados de libre comercio, primero con países de la región y luego con otros de todo el mundo”, explicó Lacouture.

Falta esfuerzo

Según la exministra de Comercio, Industria y Turismo, el agro colombiano, en particular, ha diversificado su oferta.

“Ya no solo vendemos café, flores y banano, también productos como la uchuva, el aguacate, el limón Tahití y hasta ñame, entre otros”, dijo.

Sin embargo, señaló que aún hay un potencial enorme que no se ha aprovechado por falta de infraestructura en las vías y puertos del país.

Además, explicó que algunas empresas tienen todavía un largo camino por trabajar en materia de competitividad de puertas para dentro, para poder dejar de ser exportadores de tasa cambio y hacerlo por una cultura que promueva esta práctica como fuente de crecimiento para las compañías y para el país.

“Hace falta que las empresas estén más atentas a las necesidades de los consumidores mundialmente y que produzcan con ellas en mente, para que el resultado se adapte y tenga un mayor valor agregado que haga que el cliente prefiera a la industria colombiana por encima de las demás. Eso nos servirá para insertarnos mejor en las cadenas globales de valor”, dijo.

Las ventajas

ProColombia ha elaborado varios análisis en los cuales se concluye que exportar y aprovechar los tratados de libre comercio trae bastantes ventajas. 

Según la entidad, el mayor impacto de exportar lo perciben las empresas medianas que podrían tener hasta 41 % más ventas que las medianas que no exportan.

Flavia Santoro, presidenta de Procolombia, dijo que las grandes firmas que exportan pueden llegar a tener hasta 26 % más ventas y 85 % más de utilidades operacionales por encima de una grande que no exporta. 

Por otra parte, las pequeñas empresas que exportan pueden llegar a tener 33 % más ventas que una pequeña que no lo hace. “El efecto positivo exportador es una bola de nieve. Una empresa grande o mediana que comienza a exportar evidencia resultados positivos”, dijo.

Según Santoro, a medida que va creciendo su desempeño exportador, las compañías inician una curva de aprendizaje que muestra rendimientos crecientes.

“Por ejemplo, cuando la empresa logra exportar montos mayores a 10.000 de dólares  por tres o más años consecutivos, puede alcanzar un aumento de 1,5 veces sus ventas iniciales e incluso, si continúa con el proceso exportador y llega a exportar más de US$6 millones en un año, puede incrementar en 1,7 veces más el valor alcanzado anteriormente.

Cómo va la región

El Ministerio de Comercio, industria y Turismo dio a conocer que ya se validó la oferta exportable con 10 regiones de Colombia que representan más del 80 % de las exportaciones no minero energéticas. 

Sin embargo, en ese listado no figura Norte de Santander. Las 10 regiones articuladas con el Ministerio, Colombia Productiva, ProColombia y Bancoldex son Bogotá y Cundinamarca, Antioquia, Valle, Atlántico, Bolívar, Santander, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas.

En Norte de Santander, las exportaciones no mineroenergéticos representaron entre enero y abril 15 millones de dólares y el principal acuerdo fue el de la Comunidad Andina de Nacionaes (CAN) con 7 millones de dólares.

Para el acuerdo entre Colombia y Corea, la región no registró ninguna cifra del primer trimestre en 2018 y 2019. El ministerio informó que se profundizarán los tratados  vigentes, como el de Guatemala, con acceso preferencial para 320 subpartidas del sector textil.

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Katherine Villamizar Leal