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Ahora, secuestro exprés

Miércoles, 22 de Junio de 2022
El secuestro exprés usa como gancho el ofrecimiento de vehículos de alta gama a bajo precio.

Mucho cuidado. Siempre hemos escuchado que en las redes sociales también se agazapa la delincuencia en sus diferentes facetas para saltar sobre sus presas en el mundo real y ponerlas a sufrir, desaparecerlas, extorsionarlas, asesinarlas o hacerlas partes de redes de prostitución,bajo engaños.

Pero aunque es mucho lo que se habla y expone sobre estos peligros evidentes, en la práctica las organizaciones criminales logran su cometido y la gente continúa cayendo en la trampa con alta exposición de su vida, honra y bienes.

En medio de todas las situaciones que tienen a la ciudad con alta percepción de inseguridad, ahora apareció el famoso secuestro exprés que usa como gancho el ofrecimiento de vehículos de alta gama a muy bajo precio.

Aquí es donde las personas deben mantener que nadie da ‘de eso tan bueno’ sin que algo extraño se esconda, puesto que o puede ser una manera de estafar con mercancía que realmente no sea la que se presenta o una trampa más, elaborada para hacer de las suyas con las víctimas.

Mucho se ha escuchado y advertido sobre los riesgos que esos ‘presuntos vendedores de ilusiones con alta carga de consumismo’ acarrean, pero en la práctica parece que la expectativa de hacerse a un carro espectacular con costo irrisorio pesa más que un momento de reflexión para evaluar hasta qué punto eso puede llegar a ser cierto o un factor de peligro inminente, como lamentablemente se ha comprobado en el área metropolitana de Cúcuta.

Para que se recapacite al momento de encontrar esas fabulosas gangas expuestas en diversas redes sociales, es muy elocuente algo que le sucedió a una familia santandereana que cayó en la red que le tendieron y muy posiblemente el único recuerdo que a sus integrantes les quede durante mucho tiempo, es que fueron víctimas del secuestro exprés.

A ellos se los llevaron para una zona de invasión en la ciudadela Juan Atalaya y los delincuentes que les habían ofrecido el negocio de la vida, terminaron por hacerles el robo del año, al obligarlos a ir a los cajeros a desocupar las cuentas y a entregarles más de $80 millones.

Eso es muy grave. Porque incluso mestos delincuentes retuvieron a varios niños que iban con los compradores mientras ocurría este delito que los terminó dejando en la calle. Este secuestro exprés duró cerca de 30 horas.

Por lo tanto es necesario desconfiar. No es que todas esas plataformas que aparecen en la Internet ofreciendo mercancías sean un riesgo, pero no hay que pecar de mingenuos y tener muy en cuenta detalles que despierten sospechas e inquietudes para que no vayan a ser objeto de esta clase de peligrosas acciones por parte de la delincuencia.

Y es que no estamos hablando de cualquier cosa, puesto que semanalmente en la capital de Norte de Santander se estarían presentando hasta cinco hechos de esta naturaleza, lo que debe ser objeto de alerta máxima y de un pronunciamiento por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, de la misma Policía Metropolitana y del Gaula, porque esto no es un delito cualquiera que hasta puede terminar en homicidios y desapariciones.

Y también es urgente que se haga un rastreo por parte de la unidad de delitos informáticos de la Policía para verificar lo peligrosas que puedan llegar a ser ciertos sitios web que pueden estar al servicio de estas organizaciones de secuestradores, para de inmediato lanzar alertas y proceder a detener, encarcelar y condenar a sus miembros.

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