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El circo venezolano

Jueves, 9 de Agosto de 2018
En asuntos de conspiraciones nada es descartable, pero realmente sorprende ver como a Venezuela se le volvió costumbre violar el derecho al juicio justo.

La escasa credibilidad que le queda al gobierno venezolano se ve nuevamente golpeada por las recientes declaraciones del presidente Nicolás Maduro, en lo que se refiere a los autores intelectuales del supuesto atentado  en su contra, con un dron con explosivos. 

Maduro ha culpado directamente al gobierno colombiano, específicamente al expresidente Juan Manuel Santos. A escasos dos días de haber sucedido el incidente, anunció en un video que la inteligencia venezolana detectó grupos terroristas que se entrenaron en Chinácota, Norte de Santander, para atacar contra su vida y su gobierno. 

Y luego, se conoció la  noticia de que el diputado y expresidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges y el diputado del estado Táchira Juan Requesens, también opositor, fueron señalados por el gobierno de Maduro como los directos responsables del supuesto ataque. 

En asuntos de conspiraciones nada es descartable, pero realmente sorprende ver como a Venezuela se le volvió costumbre violar el derecho al juicio justo, y como, de un tiempo para acá, se han dedicado a señalar a sus opositores como culpables de hechos sin mostrar una sola prueba que sustente las acusaciones. 

La detención de Requesens, copartidario de Primero Justicia, partido de Henrique Capriles, se hizo, según su padre, sin orden judicial. Además, la Asamblea Nacional, instaurada por Maduro, les quitó la inmunidad que los cobija como parlamentarios. 

El diputado del Táchira y los otros 7 detenidos fueron presentados ante un juez, pero realmente se desconocen las pruebas que los inculpan; eso sí, llama la atención la diligencia de las autoridades para establecer los móviles y los autores en tan corto tiempo. 

Los antecedentes que se tienen de personas encarceladas y enjuiciadas solo por disentir del régimen de Maduro son numerosos.

Actualmente la lista de presos políticos asciende a 237 civiles y 79 militares, a algunos de los cuales, a pesar de estar o haber estado detenidos, ni siquiera se les ha abierto expediente o juicio. Existen casos como el de Daniel Ceballos o Leopoldo López, a quien condenaron y tiempo después se conocieron declaraciones del fiscal que llevó su caso, el cual aseguró que las pruebas contra el opositor fueron falsas. 

Nieves habló también de las enormes presiones del régimen por condenarlo, las mismas que lo llevaron a renunciar y a exiliarse en Estados Unidos. 

Ante las nuevas acusaciones a Borges y Requesens, el primero ha dicho a Maduro a través de Twitter que “ni el país ni el mundo te creen la farsa del atentado. Todos sabemos que es un montaje para perseguir y condenar a quienes nos oponemos a tu dictadura”. 

Y lamentablemente tiene algo de razón: cada vez son menos los que creen en las teorías conspirativas que esgrime Venezuela. En vez de estar gastando tiempo en  este tipo de hechos, el presidente Maduro debería estar concentrado en encontrar la manera de garantizar que su pueblo tenga el mínimo para la supervivencia: comida, atención médica  y acceso a insumos básicos. 

¿Hasta cuándo seguirá el hermano pueblo aguantando el circo venezolano?

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