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Elecciones en EE.UU.

Lunes, 5 de Noviembre de 2018
Los países que están en su órbita, como es el caso de Colombia, no pueden ser indiferentes.

En cumplimiento de disposiciones que hacen parte de la agenda política nacional, con fuerza  de ley, para este martes están previstas elecciones en Estados Unidos para la Cámara de Representes, que abarca la totalidad de sus miembros y un tercio el Senado de los 100 que lo integran.

La importancia de estos comicios radica en los efectos políticos que generan sus resultados. Y ello tiene mucho que ver con el gobierno del presidente Donad Trump. 

Algunos analistas destacan los tintes de referendo que tienen.

Con mayoría  del Partido Republicano en Cámara y Senado, el presidente Trump  se siente en cierta forma protegido en cuanto a investigaciones que pueden afectarlo hasta con la destitución del cargo. 

Esa comodidad es parte del activo con que puede contar. Pero si la correlación de fuerzas se modifica y la mayoría de hoy pasa a ser minoría, otra será la situación. Las perspectivas cambiarán y una nueva  dinámica marcará los hechos políticos de la gran potencia.

El discurso político de Trump con respecto a su Gobierno y otros temas de alcance internacional no ha sido el más afortunado. 

Unas veces errático, otras con arrogancia altanera y también con el condimento de extremismo desafiante crea incertidumbres inquietantes, lo cual no es bueno para su nación ni para las que están en el círculo de sus  relaciones.

Los electores norteamericanos que le dieron el triunfo a Trump, más por el predominio que alcanzó en el Colegio de delegados que por votos ciudadanos que fueron mayoritariamente para la candidata Hillary Clinton en las presidenciales, pueden ahora estar inclinados a que cambien las cosas y por eso se da un margen de posibilidad a los demócratas. 

Esa opción está planteada en encuestas recientes, aunque no se puede desconocer que al Presidente todavía lo sostienen algunos factores que soplan a su favor.

Cuando la nación de mayor peso en el mundo, con una influencia casi imperial, debiera ser guía de la democracia y de la paz, la orientación de su mandatario se vuelve errática. Porque la actitud de Trump se presta a más de una confusión y lo que debiera verse claro termina sin transparencia.

Conviene por lo tanto que el proceso electoral de hoy promueva nuevas condiciones políticas que corrijan el rumbo.

Es mucho lo que se decide en las elecciones de Estados Unidos y por lo tanto los países que están en su órbita, como es el caso de Colombia, no pueden ser indiferentes. Mas no se trata de sumarse con los ojos vendados sino de deliberar sobre unas relaciones que deben ser útiles en términos recíprocos. La cooperación, la lucha contra el narcotráfico, la defensa de la democracia mediante reglas y mecanismos articulados a su corriente, son parte de la causa común. En los resultados de las elecciones es deseable que se den coincidencias con estos ideales para no caer en terrenos deleznables.

Hay que seguir con interés este proceso electoral de Estados Unidos porque la política de allá cuenta para Colombia y lo deseable es que los resultados sean positivos para la democracia y no se corra el riesgo de desatinos que ahorcan.