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Fluidez en el tránsito

Viernes, 25 de Enero de 2019
Los policías deberán dedicarse más a facilitar los flujos vehiculares por las calles y avenidas que harán parte de las vías alternas.

En febrero, que está a la vuelta de la esquina, en Cúcuta empezarán las obras de los megaproyectos viales para construir las intersecciones de Cuatrovientos y la redoma Terminal de Transportes, que requieren un plan de choque en materia de manejo del tránsito durante el año que dure la ejecución de los trabajos.

Es indudable que la Secretaría de Tránsito, junto con la Policía deben estructurar un plan para que los agentes salgan a las calles a dirigir el tráfico vehicular con el fin de darle fluidez en las áreas aledañas y en los puntos influencia, con el propósito de mitigar aquello de los costos del desarrollo, que para el caso cucuteño se relaciona con los traumas de movilidad que se generarán en la fase de materialización de los puentes proyectados.

Entonces, los policías deberán dedicarse más a facilitar los flujos vehiculares por las calles y avenidas que harán parte de las vías alternas, en las que deberá prohibirse el parqueo para que sean reales rutas de descongestión donde la velocidad debe facilitar que los carros y motos se muevan sin inconvenientes durante esta etapa.

Es decir, a los agentes la comunidad los tiene que ver con su pito y demás elementos dándole paso a quienes llevan la vía y ordenando que los otros detengan la marcha mientras se mueven los otros, en una tarea muy cívica, porque a una ciudad amable con sus habitantes, le corresponde garantizarles que las obras que se proponga adelantar, generen los mínimos inconvenientes, especialmente en materia tan importante como es el tráfico vehicular, con el fin de que los ciudadanos puedan llegar fácilmente a sus hogares, sitios de trabajo, lugares de estudio o diversión.

Por lo tanto, es indispensable que el personal operativo sea efectivamente distribuido hacia las áreas de confluencia de las dos nuevas intersecciones que empezarán a construirse, no solo en las horas pico, sino a lo largo del día, para que además los automovilistas y motociclistas respeten y acaten la orden de que no es posible el estacionamiento y así también aporten su granito de arena al manejo extraordinario de esta situación, que iría de febrero a diciembre, si no ocurren hechos que provoquen que deba ampliarse el tiempo para materializar dichos proyectos viales, que tienen como propósito, precisamente, optimar la movilidad. 

Lo mejor es que el cumplimiento de esa acción de dirigir el tráfico en las calles, inherente a la labor de las autoridades de tránsito, podrá llevar, incluso, a que el ciudadano y el policía de tránsito tengan mayor empatía y se limen las asperezas generadas por situaciones que han tensado esa relación natural.

Entonces, a la Alcaldía de Cúcuta le corresponde trazar y activar la estrategia que les permita a los cucuteños cruzar sin demoras e inconvenientes por los sitios en donde habrá nuevos puentes, mediante la eficiente labor encomendada al cuerpo policial, que tendrá la oportunidad de ayudar a que los conductores tengan el civismo de entender que una ciudad en construcción no significa desorden ni incumplimiento de la normatividad existente. 

Bienvenidas estás esperadas y necesarias megaobras, y bienvenida una policía de tránsito para la gente…

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