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La Cámara de Comercio y su nueva proyección

Domingo, 29 de Noviembre de 2020
No es un secreto para nadie que la Cámara de Comercio de Cúcuta está superando actualmente una etapa de dificultades internas. 

Con 105 años de historia la Cámara de Comercio de Cúcuta es una de las instituciones con identidad articulada a la vida regional y en especial de Cúcuta, donde ha tenido su desarrollo conforme a los objetivos y funciones asignadas en su creación.

El desenvolvimiento de la Cámara de Comercio de Cúcuta ha respondido, sin duda, a las dinámicas económicas registradas en esta zona fronteriza.

Ha sido receptora del movimiento empresarial, con su crecimiento, sus contracciones, en fin, todas sus variables. Quienes han hecho parte de su cúpula directiva en diferentes períodos, han aportado empeños significativos para su consolidación. También le han aportado iniciativas con proyecciones orientadas a su fortalecimiento, en la medida de los recursos que recibe, según la demanda que tengan sus servicios por parte de los sectores productivos. El desempeño de los encargados del cumplimiento de las funciones de la Cámara de Comercio ha sido, en general, positivo. Les ha correspondido a dirigentes locales identificados con los intereses de su comunidad. Han obrado por encima de los egoísmos excluyentes, tomando en cuenta lo fundamental y la realidad del entorno.

No han faltado, desde luego, contrariedades, desenfoques y crisis. Sin embargo, los desvíos y las situaciones de choque se han podido superar y en estos momentos, precisamente se está corrigiendo el rumbo, con restablecimiento de las metas que debe tener la entidad en preservación de sus funciones y de su integridad.

La Cámara de Comercio de Cúcuta está en el tejido funcional de la ciudad. Es parte de su patrimonio. Es uno de sus activos de especial importancia y por lo tanto su articulación al conglomerado social y a la estructura económica debe ser siempre activa.

No puede haber aislamiento o distanciamiento entre la Cámara de Comercio y los diferentes sectores comprometidos con el manejo de la ciudad y de la región. Se trata de una interacción indispensable, para  la cual, como se dice, a todos corresponde poner con miras a obtener resultados de satisfacción.

No es un secreto para nadie que la Cámara de Comercio de Cúcuta está superando actualmente una etapa de dificultades internas. Afortunadamente, las señales son positivas. Hay un nuevo aire y es de esperar que sea lo suficientemente refrescante e infunda el oxígeno que requiere la reactivación de la entidad. Los directivos deben ser conscientes de esa responsabilidad, la cual compromete su comprensión y su decisión y propósito de de obrar de un modo consecuente con la ciudad.

Además, en la Cámara de Comercio no solamente importa el correcto trámite de los asuntos que debe registrar y dar fe, sino también su relación con la ciudad en aspectos de interés general.

Por eso la Cámara de Comercio debe ser receptora del movimiento de la ciudad que irriga su desarrollo. Es importante cuanto puede contribuir al sector que anima la cultura.

La junta directiva en funciones, con su presidente ejecutivo Sergio Entrena Fernández a la cabeza tienen la responsabilidad de obrar con lucidez y acierto frente a este nuevo reto de la Cámara de Comercio.  Cúcuta lo necesita.

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