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Los beneficios de la paz

Sábado, 1 de Octubre de 2016
Para algunos expertos el posconflicto nos llega en momentos en que la economía del país se encuentra en una etapa de ajustes y reacomodos.

Si los colombianos refrendan hoy con su voto el acuerdo final de paz logrado con las Farc en La Habana quedamos en un escenario de expectativas favorables y alentadoras, que seguramente nos permitirá también agilizar la carrera para salir de la pobreza y el atraso.

Para algunos expertos el posconflicto nos llega en momentos en que la economía del país se encuentra en una etapa de ajustes y reacomodos, después de los desastres causados por la estrepitosa caída de los precios del petróleo y la trepada del dólar que por momentos parecía imparable.

En el más reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) sobre los potenciales beneficios de la paz, que identifica los diferentes estudios e investigaciones que se han hecho sobre el asunto, se señala que éstos podrían ir desde el 0,3 por ciento (estimación del Bank of América, que dice que son pocos porque ya “se dio un disfrute anticipado” desde 2012), hasta 1,9 por ciento.

Éste último, según el estudio del Departamento Nacional de Planeación que explica que los beneficios atribuidos al fin de 30 conflictos similares, son de 1,1 por ciento a 1,9 por ciento por año.

La base de los estudios es la experiencia internacional que demuestra que países como Perú, El Salvador, Guatemala o Nicaragua han tenido crecimiento en su Producto Interno Bruto (PIB) pero no en todos los casos estos han sido representativos o se han mantenido con el tiempo.

El cálculo de Anif demuestra que el aumento será de entre 0,5 por ciento y 1 por ciento durante 2017 y 2022. No obstante, según el director de Anif, Sergio Clavijo, este valor debe computarse sobre el actual ciclo de desaceleración económica que experimenta el país, llevándonos entonces del actual 3,5 por ciento hacia un 4,5 por ciento anual durante 2017-2022.

Por su parte, el subdirector de Planeación Nacional, Luis Fernando Mejía, sostiene que uno de los retos que el país tiene tras la firma del acuerdo final de la paz con las Farc, es aumentar la productividad tanto en el sector privado como público en entidades como el Sisben, la política de desarrollo productivo y los planes de ordenamiento territorial. Pero no solo un aumento del PIB se prevé con la paz. También se habla del impacto en otras variables como la inversión extranjera y el crecimiento del agro y la minería. Según Planeación Nacional el beneficio económico permitirá que la tasa de inversión extranjera directa se multiplique por tres durante diez  años y que la tasa de inversión aumente 33 por ciento.

Los expertos también coinciden en que otra tarea inmediata e inaplazable es comenzar a saldar la deuda histórica en inversión rural, zona que ha sido mermada por el conflicto armado y uno de los principales retos de la institucionalidad para aumentar la competitividad y productividad del país.

El acuerdo que pone fin a más de 60 años de guerra con las Farc cuenta con el aval de la comunidad internacional, de la institucionalidad, de un amplio sector del empresariado colombiano, de las mayorías del Congreso, de los sectores juveniles, y de las más variadas organizaciones de mujeres, víctimas y campesinas de la sociedad civil. Este panorama no puede ser más halagador para Colombia y su noble pueblo que merece vivir en desarrollo constante y en paz.