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Retrocediendo

Miércoles, 6 de Septiembre de 2017
Para expertos en transporte y movilidad, es inexplicable el retroceso al que se podría someter a la ciudad.

La falta de coherencia de algunas medidas que empiezan a implementarse en la ciudad, plantean un interrogante que, a juzgar por los hechos, pareciera tener una respuesta obvia: ¿por qué Cúcuta se empeña en ir en contravía de las demás urbes de Colombia y el mundo?

Está sucediendo con la decisión de una empresa de transporte público de reemplazar buses por vehículos con capacidad para cuatro personas, que cubrirán rutas al igual que los colectivos, pero que no podrán transportar pasajeros de forma masiva.

Así, mientras en otras ciudades de Colombia como Bogotá Medellín, Bucaramanga, Barranquilla o Pereira han avanzado en implementar sistemas de transporte masivo articulados, aquí se pretenda hacer lo contrario. 

Y menos explicación se encuentra cuando se tiene que cuenta que desde el 2010 se invirtieron 240 mil dólares (unos 700 millones de pesos) en estudios técnicos y financieros que arrojaron como resultado que Cúcuta sí necesita un sistema de transporte masivo, como la alternativa más apropiada para combatir el alto grado de informalidad con que se desarrolla la actividad transportadora en la ciudad y para mejorar la baja calidad del servicio por parte de quienes lo prestan de manera legal.

Pero los planes de establecer un sistema integrado de transporte masivo como la solución más óptima para los usuarios parece ya haber quedado en el olvido, pues los encargados del tema en el Área Metropolitana han dicho que no hay plata ni vías para avanzar en ese sentido. 

Sin embargo, tampoco existe un estudio que sustente la decisión de implementar carros blancos como colectivos. 

Si se tienen en cuenta las quejas por el caos que generan los buses que ya existen, ¿cómo será el escenario con el ingreso de estos vehículos que tendrán una capacidad muy limitada de pasajeros?  

Para expertos en transporte y movilidad, es inexplicable el retroceso al que se podría someter a la ciudad con esta decisión; algunos concejales también han manifestado su sorpresa, pues el escenario que se está planteando borra de tajo todo lo que se ha planeado en materia de transporte público para la ciudad en los últimos 7 años. 

Lo más grave es que está abierta la posibilidad de que otras empresas de buses opten por la misma alternativa de Ontiveros. 

Hoy operan en la ciudad 11 empresas de servicio de transporte metropolitano y cualquiera podría solicitar permiso para pasar de usar vehículo de tipología C (de 20 a 39 pasajeros), a la tipología A (de 4 a 9 pasajeros). Lo único que deben cumplir es tener habilitada la empresa, es decir, que sea legal; tener autorizadas las rutas; y tener definido el prototipo de carro, que se ajuste a la categoría de 4 a 9 pasajeros.

El subdirector del Área Metropolitana ha dicho que con esto se busca organizar el servicio de bus urbano. Habla también de un sistema con carriles preferenciales, pago del pasaje a través de tarjeta y paraderos exclusivos para dejar y recoger pasajeros. 

Sin embargo, aún no se conocen los estudios del proyecto que se pretende implementar en la ciudad, que ciertamente, no se parece en nada a los grandes proyectos que han avanzado en otras ciudades con mejor suerte que la nuestra. 

¿No merecemos los cucuteños saber cuáles son los planes en un tema tan trascendental como el transporte público?