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Seguridad, las 24 horas

Domingo, 28 de Marzo de 2021
En 27 horas transcurridas desde las 11:30 de la mañana del jueves y las 2:30 de la tarde del viernes, ocurrieron cinco asesinatos y por lo menos una docena de hurtos en esta región.

Al leer que la Policía lanzó para Cúcuta y el área metropolitana el plan ‘Semana Santa Segura’, la inquietud fue obvia: ¿es que la seguridad es únicamente para fechas especiales? Y el resto de semanas y meses ¿tenemos que andar con el credo en la boca frente a la pandemia de la inseguridad en el territorio?

Además de que el interrogante adquiere fuerza porque en 27 horas transcurridas desde las 11:30 de la mañana del jueves y las 2:30 de la tarde del viernes, ocurrieron cinco asesinatos y por lo menos una docena de hurtos en esta región, lo que es una advertencia de que es urgente una política pública integral de seguridad ciudadana.

Ese mensaje de que en la Semana Mayor probablemente la vamos a pasar bien porque  más de 3.000 agentes velarán por la seguridad y tranquilidad de los habitantes tampoco suena bien luego de que un alto porcentaje en las encuestas dijera que la inseguridad los agobia.

Así quedó comprobado en la encuesta virtual ‘Mi voz mi ciudad’ del programa Cúcuta Como Vamos, aplicada en  febrero, en la cual se detectó que el 64,9% de los cucuteños no se siente seguro y que un 49,3% afirmó haber sido víctima de algún tipo de delito.

Ante esa notificación de carne y hueso y por la ocurrencia sucesiva de hechos delincuenciales, es imperativo que el general Óscar Moreno, Comandante de la Policía Metropolitana, el secretario de Seguridad, la Alcaldía, el Concejo, la Fiscalía, los gremios, la Cámara de Comercio, los congresistas, la academia y los observatorios especializados agarren ese toro de la inseguridad por los cuernos y definan las líneas de acción para combatir este mal, pero no solo desde la operatividad, sino complementando con la inteligencia, la acción judicial y la condena.

También eso debe de ir  acompañado del necesario componente social para recuperar el empleo, consolidar el tejido empresarial, disminuir pobreza, enfrentar la desigualdad y romper todos esos factores que exacerban y conllevan a la inseguridad, incluyendo lógicamente el reflejo del inestable orden público en el Catatumbo, los cultivos ilícitos y las bandas que operan en las trochas fronterizas.

Y esa inquietud expuesta por quienes habitan en la capital de Norte de Santander vuelve a tener su soporte estadístico, esta vez en los datos preliminares de Medicina Legal  sobre asesinatos de enero a febrero de 2021 en la ciudad, que ya iban en 39, aparte de 7 homicidios en Villa del Rosario, 4 en Puerto Santander y 2 en San Cayetano y El Zulia.

Pero si le sumáramos solamente los cinco muertos a bala ocurridos entre jueves y viernes, la velocidad del contador de hechos sangrientos en Cúcuta ya iría en 44. Ahí todavía hace falta contabilizar las víctimas de hechos de sangre que no cesan.

Luego todo eso es lo que lleva a la gente a sentirse en peligro en las calles donde actúan los atracadores motorizados, los ladrones de celulares y aquellos que ya se han robado 117 motocicletas en los dos primeros meses de 2021.

O sea que todo está por hacer. No nos llamemos a engaños. Algo está fallando y no ha permitido acorralar y confrontar el delito de la manera adecuada.  

Es indudable la urgencia de  actuar por la defensa de la ciudad y de su gente que agobiada por la pandemia y los problemas económicos lucha para sobrevivir y que espera de las autoridades el cumplimento del artículo segundo de la Constitución protegiéndoles su vida, honra y bienes.