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Territorio en riesgo

Lunes, 1 de Noviembre de 2021
Hoy la gente percibe que estamos perdiendo una parte de la zona rural a manos de bandas criminales y la guerrilla, eso mismo no puede pasarnos con la Comuna 6.

Lo dicho desde la Policía y la Secretaría de Seguridad Ciudadana y contrastarlo con la grave realidad que enfrentan los habitantes de la Comuna 6 de Cúcuta, deja entrever que falta mucho por hacer y que las palabras oficiales están muy alejadas de lo que sufren quienes allí viven.

Ojo, porque sin necesidad de ser profetas del desastre, en esta zona de la ciudad en que residen más de 100.000 personas en 47 barrios, 1 conjunto de 400 apartamentos y 22 invasiones a las claras se acumula una riesgosa mezcla de problemas sociales, económicos y de inseguridad, de consecuencias impredecibles.

Por algo será que la encuesta ‘Mi voz, mi ciudad’, del programa ‘Cúcuta cómo vamos’, detectó que entre las 10 comunas, en la 6 (compuesta por barrios como El Aeropuerto, El Salado, La Ínsula, El Panamericano, entre otros) es muy alto el temor a ser asesinado, atracado o sometido por el hampa.

Cuando una medición como la mencionada determina que el 71,3% de los encuestados tiene miedo y las cifras oficiales indican que en esa comuna se han cometido hasta octubre 33 homicidios, 233 atracos a personas, así como robos de motos, carros y hurtos a residencias y negocios, entonces, ya no es una simple percepción, sino la dramática confirmación de que la oleada de inseguridad anda por esos barrios.

De lógica que desde la institucionalidad mostrarán sus números comparativos para señalar que los casos han bajado, sí, pero no en la cantidad que lleve al ama de casa, al joven que sale para el estudio o al señor que va al trabajo, a dejar de percibir la calle como un territorio de riesgo para su vida, honra y bienes.

En el reportaje “Radiografía de la Comuna 6, que lidera los homicidios”, publicado en la edición dominical de La Opinión, se ven las cifras, que a la larga indican que el peligro sigue y su tendencia a desaparecer no es contundente.

Y, además, en medio de la complicada situación hay un contraste que señala la urgencia de revisar, optimar o replantear las estrategias tanto operativas para atacar la delincuencia, como socioeconómicas que deben de hacer parte de la política contra este delicado y complicado mal.

Veamos algunas declaraciones de los encargados de la seguridad y el testimonio de un caso que sucede en la Comuna 6, que prueba sin ningún análisis científico, que de lo dicho al hecho hay mucho trecho, en un área urbana convertida-según admite la Policía- en almacén de estupefacientes que luego son sacados a las calles o llevarlos al exterior.

Según el general Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana, los índices delictivos en esa comuna y en la ciudad en general tienen una tendencia a la baja. Debemos recordar que esa zona lleva muchos años de abandono social por las anteriores administraciones y su crecimiento ha sido de manera no organizada, aumentando todas las problemáticas, es la consideración del secretario de Seguridad Ciudadana, Alejandro Martínez.

Pero y qué dicen ellos y las instituciones que representan de casos como el de una banda que controla hasta el suministro de agua en Colinas del Tunal, o cómo les parece la afirmación que se oye allá: “(…) es preocupante que la Alcaldía de Cúcuta no tenga una política pública de seguridad, no solamente para esta Comuna 6, sino para todo el municipio”.

Y qué estarán haciendo frente a la notificación: “Quienes mandan son los grupos al margen de la ley y muchos policías trabajan con esa gente, dejando que ellos se apoderaran de las periferias…”.

Hoy la gente percibe que estamos perdiendo una parte de la zona rural a manos de bandas criminales y la guerrilla, eso mismo no puede pasarnos con la Comuna 6.

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