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Una muestra de eficiencia

Sábado, 21 de Octubre de 2017
La gestión de Aguas Kpital operó de la manera más eficiente posible para solucionar la crisis en tiempo récord.

El colapso que se vivió en Cúcuta en los últimos días tuvo un final feliz. Las obras que debían realizarse para reparar el enorme hueco que se abrió en un extremo del puente Elías M. Soto por cuenta de la rotura de un tubo del alcantarillado, tardaron mucho menos de lo esperado. 

La gestión de Aguas Kpital, empresa responsable de las redes del acueducto, operó de la manera más eficiente posible para solucionar la crisis en tiempo récord.

Una cuadrilla de menos 50 hombres trabajaron sin parar durante 48 horas para habilitar el paso en este punto neurálgico de la movilidad cucuteña.

Y aunque muchos se preguntarán porqué es necesario resaltarlo si el asunto es responsabilidad de la empresa, vale la pena hacerlo porque justamente ese concepto, el de la eficiencia, poco se ve por nuestras latitudes. En Cúcuta ya es costumbre que cualquier obra, reparación o adecuación tome mucho más tiempo de lo normal.

Y es por eso que la actuación de Aguas Kpital vale la pena destacarla y reconocerla.

Pero apartándonos de las obras, de este episodio quedan algunas lecciones sobre las que vale la pena reflexionar. 

La primera, que Cúcuta sigue operando con redes de acueducto obsoletas, planeadas hace décadas para una ciudad distinta a la que hoy tenemos. A pesar de las inversiones por 170.000 millones de pesos que se han hecho para instalar 600 km nuevos de redes, los eventos que se han presentado similares al enorme cráter del puente, dejan en evidencia que aún falta mucho por modernizar y que seguimos teniendo zonas muy vulnerables.

La segunda, que sí es posible solucionar problemas grandes en corto tiempo, pensando en los ciudadanos y no en el bolsillo de quienes son responsables de las obras.

Otra de las conclusiones de lo sucedido, como ya se dijo en días pasados en este espacio, es que no existe la articulación necesaria para planear una ciudad diferente, moderna, expedita, fácil para sus gentes. 

El desarrollo urbanístico depende no solo de la autoridad municipal sino de mucho actores que necesariamente deben trabajar de la mano para establecer planes de modernización en donde todos pongan… 

Pero de eso en Cúcuta se ve muy poco. Las pocas entidades que trabajan lo hacen con las uñas y aisladas, pues muchas veces sus peticiones, planes o recomendaciones no encuentran eco y se quedan ahí, en el papel. 

La vulnerabilidad de la ciudad ante un incidente como el ocurrido esta semana ha quedado en evidencia. Y la ocurrencia de otros episodios similares en los últimos meses lleva a pensar que se requieren mejores sistemas de monitoreo que permitan establecer con anterioridad, dónde está fallando algo que podría desatar la próxima emergencia. 

Si bien el trabajo que ha hecho Aguas Kpital desde que inició el contrato de operación del acueducto y alcantarilado de la ciudad hace 11 años ha mejorado sustancialmente los niveles de cobertura y de calidad del servicio, es importante seguir haciendo esfuerzos para tener la mejor de las operaciones y reducir al máximo la posibilidad de fallas. 

En lo que concierne a este caso concreto, seguramente ningún cucuteño tendrá queja de la efectividad con que fue abordado el problema.

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