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Universidad del Catatumbo

El gobierno del presidente Petro ha dicho que desea quitarles los jóvenes a la guerra y “hacer un Catatumbo más grande y más poderoso” de la mano de la universidad pública.

Cuando los ideales y las propuestas coinciden y se empuja el carro hacia el mismo lado, ocurre lo que acabamos de ver, el despegue definitivo del proyecto de la Universidad del Catatumbo que ya tiene dinero en caja y fecha en el calendario para el inicio de las obras, en El Tarra.

La concordancia está en que el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, tanto en su propuesta de gobierno como en el Plan de Desarrollo incluyó el apoyo e impulsó al centro de estudios superiores que finalmente tuvo el eco esperado en la administración del presidente Gustavo Petro con la asignación de $39.000 millones.

En las siguientes palabras, Serrano sintetiza las esperanzas que se abren con este plan de educación superior con calidad para reducir brechas e inequidades. “La Universidad del Catatumbo generará oportunidades a nuestros jóvenes y es un proyecto que permite la reconciliación y la paz para una región que ha sufrido tanto los rigores de la guerra”.

Y tiene toda la razón, porque en la mayoría de los 11 municipios que abarcará la universidad, de los cuales ocho están cobijados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), los bachilleres –si los padres tienen posibilidades– se van a seguir estudiando en Cúcuta, Ocaña o Bucaramanga, mientras que la mayoría quedan atrapados y son presa fácil de los grupos armados.

Al conocer detalles sobre la procedencia de los recursos asignados se advierte que el Gobierno Nacional entendió y atendió el mensaje que desde el territorio y la institucionalidad regional se le envió para enfrentar el conflicto desde otros ángulos.

Fue así como el Fondo de Programas Especiales para la Paz tomó $25.000 millones, inicialmente dirigidos a proyectos con lógica militar y de seguridad, para entregárselos a la comunidad del Catatumbo que hace muchos años viene solicitando la educación superior como mecanismo de pacificación.

En esta región del departamento donde se concentran los mayores cultivos ilícitos y hacen presencia los carteles mexicanos de la cocaína y operan bandas criminales, guerrilla y disidencias, el gobierno del presidente Petro ha dicho que desea quitarles los jóvenes a la guerra y “hacer un Catatumbo más grande y más poderoso” de la mano de la universidad pública.

Superada esta primera etapa vendrá ahora la consolidación de esta iniciativa que se ha venido ventilando desde hace más de cinco años, con el fin de estructurar los ajustes a los estudios y diseños de las obras que empezarían en el segundo semestre del año próximo y, al mismo tiempo, definir la oferta educativa para una demanda inicial calculada en 2.500 alumnos.

Ahora vendrá la fase de la licitación pública para la adjudicación de la construcción y, posteriormente, se deberá establecer lo relacionado con el manejo administrativo y académico de la sede que se abra en El Tarra, considerado el municipio corazón del Catatumbo, es decir, cuál de las universidades públicas de la región o ambas, eso será objeto de examen, se encargará de su manejo.

Dichos detalles es bueno que se vayan dilucidando y dejando muy en claro con suficiente tiempo para que no vayan a registrarse inconvenientes a futuro, puesto que es importante que ojalá eso quede definido mucho antes de que este complejo educativo abra sus puertas para la reconciliación y la paz.

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Lunes, 12 de Diciembre de 2022

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