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Vehículos venezolanos

Jueves, 9 de Septiembre de 2021
Y tienen razón quienes han venido denunciando que el chorro del contrabando vehicular desde Venezuela no ha cesado y que técnica y operativamente la Polfa se queda pequeña para hacerle frente a las bandas que trafican por las trochas.

Nos están invadiendo! Y eso nadie lo puede negar. Por estas calles nortesantandereanas se advierte un notorio crecimiento de la circulación de carros y motos de placa venezolana de diversas marcas y de todas las gamas que han cruzado hacia nuestro territorio por las trochas motivados por los bajos precios de compra y porque en Colombia está latente la posibilidad de legalizar su tenencia en las fronteras.

Entre el 10 de junio y el 10 de octubre de 2019 se cumplió el registro de 61.918 vehículos de matrícula  extranjera en el departamento, de los cuales 46.167 correspondieron a Cúcuta, como lo determinó el Plan Nacional de Desarrollo, en su artículo 121.

Pero tan pronto se cerró, empezaron a escucharse pedidos para que fuera reabierto y cubrir a otros propietarios o tenedores de entre 10.000 y 15.000 automotores más. Hasta en la reforma tributaria que se tramita en el Congreso de la República se intentó colar una proposición para dar otros 90 días de chance y disque sería por última vez. Sin embargo, no prosperó.

Aquí es fundamental evitar caer en la misma tentación que degeneró en que Cúcuta y el área metropolitana quedaran cubiertos por una mancha amarilla de taxis, a raíz del descontrolado manejo de los cupos por parte de las administraciones municipales de turno.

Este procedimiento que se cumplió en Cúcuta, Villa del Rosario, Los Patios, El Zulia, Ocaña, Pamplona, Puerto Santander y San  Cayetano, ha generado un importante apoyo en recursos por concepto de impuesto de rodamiento.

En su momento se dio el tiempo suficiente para que, quienes tenían carros venezolanos, los registraran; por ello no sería lógico reabrir esto con la excusa que se quedaron por fuera gran número de vehículos, pues esto suena es a apostarle a que los que han seguido pasando por la trocha durante estos años, se legalicen.

Y tienen razón quienes han venido denunciando que el chorro del contrabando vehicular desde Venezuela no ha cesado y que técnica y operativamente la Polfa se queda pequeña para hacerle frente a las bandas que trafican por las trochas, quienes le ganan la pelea. 

Eso expuesto así es un motivo más que suficiente para que la llave del artículo 121 (que creó el registro) sea arrojada al mar, porque de lo contrario sería ‘bendecir’ una cantidad de automotores ilegales y de exponer una gran cantidad de empleos directos e indirectos de las 29 concesionarias de vehículos colombianos en la región.

Atender ese pedido que hace poco hiciera el secretario de Tránsito departamental, Diomar Alonso Velásquez Bastos, al director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Luis Felipe Lotta, podría llevar a un desestímulo a los compradores de carros nacionales y afectar los ingresos por concepto de impuesto de rodamiento que en el primer semestre de 2021 dejó recaudos por $21.200 millones.

‘Que dejen eso cerrado y que la autoridad combata lo que hay ilegalmente en la ciudad y que detengan esos carros’, es la voz que se oye desde la orilla de quienes defienden el empleo local -en momentos que otra vez estamos de primeros en desempleo-.

Pero como todo esto tiene que ver con un asunto tan importante como es la operatividad para combatir un delito como el contrabando, pues lo que se le debe de exigir en este momento al Gobierno Nacional es que refuerce el pie de fuerza de la Polfa, que se le dote con tecnología de punta y los elementos indispensables para que despliegue los operativos envolventes en las trochas y proceda en unión con la DIAN a decomisar los carros y motos venezolanos no registrados, para demostrar que son contrabando porque no acataron el requisito contemplado en la Ley 1955 de 2019.