Ángela Muñoz lleva cinco años transformando rostros

Viernes, 30 de Octubre de 2020
La cucuteña será la maquilladora oficial de un largometraje de terror y comedia.

Es considerada una maga del pincel. Los rostros los convierte en sus lienzos  y los va transformando de acuerdo con la ocasión.

La cucuteña Ángela Muñoz se ha preparado a conciencia desde que terminó el bachillerato en la sede B del colegio Simón Bolívar del barrio San Martín.

Siempre le llamó la atención el maquillaje y no solo para mejorar o embellecer a las personas sino también para convertirlos en macabros personajes como sacados de películas de terror.

Inició estudios de belleza en la academia Tempus y después de adquirir ciertos conocimientos se pasó para la otra academia de belleza CEFIDF después de homologar materias. De allí salió con certificación en cosmetología  y esteticista. Es decir, en la aplicación de productos para mejorar la estética facial y corporal usando terapias para la piel, el pelo y las uñas.

Y continuó especializándose. Lo hizo también en cejas microblading y en extensiones de pestañas.

Cada día requería de más conocimientos porque su clientela fue creciendo. Y se convirtió en  maquilladora profesional.

Fue mejorando su técnica en maquillaje artístico y social, con efectos especiales y utilizando prótesis.

Su experiencia en estos últimos años llamaron la atención del director de un largometraje de terror y comedia que se rodará en Cúcuta, muy pronto. Ahí, Ángela Muñoz le tocará maquillar a los personajes para darles vida, pero después de  muertos.

Es decir, “algunos personajes son sacados de películas de terror, por ejemplo, hay una parte del guión donde aparece lo del exorcista y tengo que hacer la caracterización de ese personaje”.

Ya estuvo ensayando el maquillaje cuando hizo el casting y pasó la prueba de inmediato. Su trabajo fue exaltado por los actores.
 
También tendrá que maquillar a un jardinero que muere en la película y resucita como  zombies. Al igual que a un mayordomo, con cara de muerto, y “unas  chicas al estilo caza-fantasmas que son las que van a ser de las protagonistas de la comedia. Vestidas de monjas y serán las  únicas que aparecerán como vidas en el largometraje”.

Tiene 29 años de edad y su experiencia la ha adquirido trabajando desde su estudio que abrió en su apartamento. Desde ahí, también, dicta clases virtuales en estos tiempos de pandemia, mientras se normaliza y regresa a  las presenciales en las academias.

En noviembre tiene programado dictar un curso on line durante tres días de nivel básico, intermedio y avanzado en técnicas social Glam, ahumado con glilter y rainbow.

Ha aprovechado la cuarentena para seguir estudiando nuevas técnicas, con colegas mediante las plataformas de Instagram. Y un máster internacional de perfeccionamiento con artistas extranjeros durante tres meses. O sea que cuenta con la certificación internacional.

En estos momentos está enfocada en el maquillaje social y artístico por la temporada que se avecina: la de Halloween y la decembrina.

La agenda la ha ido copando para este fin de semana en donde los clientes piden  zombie híper realista y muchos comics.

Ángela Muñoz se acerca siempre al espejo para tranformar su rostro aplicando todas las técnicas y después subir las fotos o videos a su Instagram para que sea admirada por sus seguidores y les escribe mensajes como: “no hay nada más gratificante que trabajar en lo que amas.

Solo que esto es de tiempo, paciencia, de estudiar nuevas tendencias y técnicas, de perfección. Lo importante es  persistir y no desisitir”. Siempre está ligada a la cosmetología y a la estética. Es decir, al maquillaje: donde le da uso a los colores, proporciones y formas para realzar las facciones y belleza natural o transformarlas. A la estética facial que se centra en el cuidado y tratamientos para la mejora del aspecto de la cara. A la estética corporal que se especializa en los masajes para la reducción de celulitis y a la estética integral que es del conocimiento sobre el cuidado de la piel en el rostro y en el resto del cuerpo.

Image
Celmira Figueroa