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Excapitán que destapó la ‘Comunidad del anillo’ regresa como cantante

Martes, 29 de Septiembre de 2020
Ya no pudo cumplir más sus sueños como Policía, pero sí está cumpliendo otro de sus pasiones.

Ányelo Palacios, quien destapó y denunció la existencia de la ‘comunidad del anillo’, una presunta red de prostitución masculina que operaba en la Policía, ahora es cantante.

En ese instante su vida cambió radicalmente. Lo echaron de la institución y su sueño de niño se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Fueron 14 años allí, sirviéndoles a los colombianos, como dice.

Desde el escándalo en el que se vio envuelto hace cuatro años, vive escondido como ‘conejo en su madriguera’. Todo el millón de ‘amigos’ que tenía le dieron la espalda, pero su familia con la frente en alto lo abrazó y lo apoyó. Sin su uniforme verde oliva se sentía inútil, asegura Palacios. Su rostro se volvió tan conocido por toda Colombia que a cualquier lugar donde llegaba, era el centro de las miradas.

A la gente le daba miedo tenerlo cerca, las puertas se la cerraban cuando intentaba buscar trabajo, pero luego una ventana se le abrió y logró un trabajo en una cigarrería en Bogotá. Al dueño del negocio no le dio temor ‘arriesgar’ su vida por emplearlo. “Hacía de mesero y de domiciliario”, dijo con orgullo Ányelo, porque para él, el trabajo no es deshonra.

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Los ahorros que tenía, los invirtió en algunas ‘cositas’ que le sirven ahora y en abogados, porque la Policía inició una serie de investigaciones disciplinarias y penales en su contra.

“Por las denuncias que hice,  se destaparon muchas cosas y rodaron cabezas”, aseguró el excapitán, quien nació en Cúcuta, pero se crió en Toledo, Norte de Santander.

Actualmente está radicado en Medellín, donde llegó desde hace varios meses. Tiene trabajo en una comercializadora y se siente tranquilo.

Incursiona en la guaracha

Salió de la oscuridad en la que andaba. Regresó pisando fuerte ante todo Colombia y da la cara.  Ya no pudo cumplir más sus sueños como Policía, pero sí está cumpliendo otro de sus pasiones que ha tenido siempre: ser cantante.

Ahora con su cabello pintado y aretes, Palacios está en el mundo de la música e inspirado en su vivencia personal, de lo que pasó con su carrera policial, por eso este sábado lanza, en todas las plataformas digitales, dos sencillos musicales de los cuatro que tiene: ‘Cuentan de él’ y ‘Se destapó’.

No son rancheras, de su género favorito, sino de guaracha, lo mismo que hacen Marcela Reyes, Yina Calderón y Fumaratto.

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“En la música expreso todo el dolor, porque a veces la gente juzga, critica, señala, pero no se pone en los zapatos de uno. Todo el mundo habla de mí, dice muchas cosas que me quedo sorprendido”, contó el cucuteño, quien asegura que de eso trata su primera canción ‘Cuenta de él’.

Y la segunda, ‘Se destapó’, narra el problema que ocurrió en la Policía. “Es como toda la historia desde cuando me voy a la escuela de la Policía y todo lo que ocurre,  lo que ya todos saben. Es como el boom de todo lo que hice en la institución”.

Aunque no ha cicatrizado ni ha superado por completo lo que le pasó, sostiene que en la música ha encontrado un desahogo.

Siempre cantó

“Siempre me gustó cantar. No en tarimas, sino en cualquier cosa que estuviera haciendo”.De inmediato recordó que su mamá tenía un restaurante y sus hermanos y él le ayudaban, y mientras limpiaba las mesas o lavaba platos, entonaba canciones. Reconoce que es un cantante empírico, de ducha, porque no ha tomado clases de canto, como los profesionales. Le gusta ir a karaoke.

El año pasado, en Cúcuta, se encontró con un amigo que le ayudó a impulsar su proyecto musical, al igual que una compañera del colegio, que le ayudó a escribir las letras.

“Un día, desparchado, un amigo me animó a que me metiera a una sala de sonido y me puso a cantar una ranchera, y me dijo que mi voz era bonita, donde luego la mezcló con música y ahí empezó todo”, señaló el ex capitán

‘No se arrepiente de nada’

Ányelo, de 35 años, dice con firmeza que no se arrepiente de la denuncia que hizo. “Salvé muchas vidas e hice que muchas personas que han sido víctimas como yo, y que todavía están en la institución fueran más fuertes, por qué tienen que quedarse calladas, porque todavía hay manzanas podridas que asustan e inventan investigaciones. A mí me inventaron investigación por intentarme suicidar”, dijo.

“Amo la institución de la Policía. Para mí sería el sueño más grande del mundo.Compartí con mucha gente, hice actividades comunitarias. Fui víctima no de la institución, sino de algunos funcionarios que hacían parte de la Policía”, aseveró.

Geraldine García | Geraldine.Garcia@laopinion.com

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