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Leo Díaz, un baterista que se codea con grandes artistas

Viernes, 23 de Octubre de 2020
Perteneció a la banda de rock cucuteña ‘Los Anónimos’ y ha recorrido más de 54 países.

El cucuteño Leonardo Díaz Giorgi ha vivido experiencias extremas con su carrera. En esa montaña rusa ha conocido  las entrañas del folclor colombiano de la mano de Adriana Lucía y ha saboredo la hiperindustria al lado de Maluma.

Bachiller del colegio Sagrado Corazón donde le decían ‘Giorgi’. Mercadólogo con énfasis en publicidad en la Universidad de Santander Udes y gestor de proyectos musicales en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá.

Es baterista hace más de 30 años. Es decir, empezó en los 90 en la banda de rock ‘Los Anónimos’ al lado de Iván García, Rafael Maldonado y Andrés Ramírez. Ese colectivo de amigos labró su propio camino desde entonces.

Recuerda que en Cúcuta no había compañía de sonidos y se gestaron por la necesidad de amplificar sus conciertos. Lucho Contreras los apoyó y “salimos a conciertos”. Pero la banda se fracturó después porque “todos salimos de la ciudad, con ímpetu, a comernos el mundo”.

En Bogotá se empezó a involucrar con muchos artistas como Maía, Fonseca, Mauricio y Palo de Agua, Adriana Lucía.Paralelo hacía música con sus amigos y  alcanzó a grabar dos discos: uno con la Sony Music y el otro, con Prisma Récord.

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Descansé de esos avatares de  ir y venir y en el 2000 “me fui a trabajar con la compañía de audio profesional César Vilar.  Aquí profundicé los conocimientos técnicos, fundamentales, y administré el área de audio profesional y entretenimiento que se encarga de recibir a los artistas de todo el mundo y cumplir con  todo detrás de bambalinas. Atendí a Sting, a Steve Vai, a Elton John, a Foo Fighters, a Café Tacvba, entre otros”.

En el 2010 regresó  a gira con el grupo musical Monsieur Periné “y en el Salvador teníamos un show donde el artista principal era Maluma. Recuerdo que estaba haciendo prueba de sonido y llegó el staff de ‘Juancho’ y me reencuentro con el productor-mánager.Pasó un tiempo y termino con Monsieur Periné. A mediados de 2017 alisté maletas para irme a Argentina, pero recibí una llamada del productor de Maluma y me dice que me tenía en el radar y que me necesitaba. Desempaqué y enseguida acepté”.

A la fecha lleva tres tours globales con Maluma hasta que apareció el nuevo coronavirus. “Fue mágico, emocionante, llegar a sitios tan emblemáticos como el Madison Square Garden. Fue maratónico. Leo recuerda como anécdota que en la segunda gira Fame, “estábamos en Toulouse, Francia, vi al baterista muy enfermo y me llamaron para que lo reemplazara. Eso mismo me ocurrió en Perú, con Mauricio Palo de Agua. El baterista se enfermó en pleno show y me tocó asumir”.

No le gusta presumir, pero resume en número lo que ha vivido con Maluma: Ha visitado más de 54 países, tres tours globales, acompañado de cuatro toneladas de equipo. A veces terminamos metiendo seis buses y seis camiones en un barco para llegar  de una parte  a otra de Europa.  Se trabaja con italianos, portugueses, americanos. El staff que viaja siempre con el artista antioqueño lo compone 34 personas y a donde llegamos nos unimos a  otro grupo similar”. Con Maluma ha conocido la  hiperindustria, trabajando al cien, brindando espectáculos que están soportados con una técnica insuperable, con unos costos de producción inimaginables.  “Para mí es motivo de orgullo”.

 

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Celmira Figueroa
Celmira Figueroa