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Pensaba ser pianista y terminé de reguetonero: Andy Rivera

Jueves, 12 de Octubre de 2017
El joven cantante estuvo en Cúcuta para promocionar su nuevo sencillo ‘Bailando fue’.

No puede evitar  que lo asocien con su padre Jhonny Rivera, a quien admira y con quien empezó cantando música de Darío Gómez, Pipe Bueno y Charrito Negro.

Sin embargo hace seis años se visualizó como industria y fue entonces que decidió cambiar de género y escogió el reguetón. Sus ídolos eran y siguen siendo Daddy Yankee y Nicky Jam.

Entonces se sacudió del esmoquin y del blazer y sacó ese ‘tigre’ que tenía adentro. Estudió y se preparó y ahora que tiene 22 años mira hacia atrás y siente que no se equivocó.

Andy Rivera vino a Cúcuta a promocionar su nuevo sencillo ‘Bailando fue’ con un toque romántico cuya letra “no tiene nada explícito y tampoco toca taparle los oídos a los hijos”.

Al contrario, dice, y la recomienda para que la dediquen porque invita a la reconciciliación y “qué mejor manera de hacerlo bailando”.

La canción fue escogida entre siete que se escribieron con el productor Sky porque “fue la que llenó todos los requisitos”.

Un pedacito de la canción que entonó para  los usarios de Facebook Live que se conectaron en la transmisión en directo desde La Opinión dice así: “Y si la noche me deja volver tenerte cerca, bailemos como ayer, como aquella vez”. Piensa que está haciendo bien la tarea de papá porque a su hija de  cuatro años no la deja escuchar todo y está pendiente de los programas que ve en televisión y en su celular.

Vea aquí el live con Andy Rivera a través de Facebook 

Y aclara que no debe haber discriminación musical y cada quien es libre de escoger. “Cuando hay un concierto la gente corea y se sabe las letras de las canciones”, entonces es el público el que debe elegir.

En ese momento ingresó un saludo desde Venezuela y en gesto de agradecimiento envió un beso y dijo: “Bello país. Toda mi energía, buena vibra” y recordó su exitosa actuación cantando uno de los temas que se volvieron  su columna vertebral: “Te pintaron pajaritos”.

Dice que aún falta mucho qu está en el 0, 01 por ciento, pero que se le han venido abriendo puertas desde hace seis años cuando dejó atrás el piano y se tatuó en un brazo figuras geométricas y en el otro un lobo y un tigrepara cantar reguetón.

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