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El Estado de Excepción nos robó la Navidad: Comerciantes de la frontera

Sábado, 26 de Diciembre de 2015
El cierre de los pasos limítrofes acabó con toda actividad comercial entre Venezuela y Colombia.

No hay guerra ni conflicto armado, no hay motivo para que se mantenga cerrada la frontera, aseguró la  Cámara de Comercio de San Antonio.

El último trimestre del año suele ser la temporada de mayor productividad y venta para la mayoría de los industriales y comerciantes del corredor fronterizo San Antonio-Ureña, pero ello no fue así este año 2015, debido a la implementación de un Estado de Excepción y un cierre de fronteras, que cercenó de raíz toda actividad comercial entre Venezuela y Colombia por la frontera tachirense.

Al ser consultado por La Opinión sobre el efecto que sobre su negocio han tenido estos cuatro meses de cierre fronterizo, Carmelo Chacón, propietario de un conocido restaurante de San Antonio, solo respondió “el Estado de Excepción nos robó la Navidad y hay mucha incertidumbre sobre lo que sucederá el próximo año con la economía, porque pareciera que el cierre de fronteras se va a extender indefinidamente y eso representa la muerte del comercio”.

Isabel Castillo, presidenta de la Cámara de Comercio de San Antonio del Táchira cuestionó las razones aludidas por el gobierno venezolano para justificar la medida: “No hay guerra ni conflicto armado, no hay motivo para que se mantenga cerrada la frontera”, dijo al tiempo de acotar que el comercio en la zona ha estado prácticamente paralizado durante los últimos cuatro meses.

“En Ureña y San Antonio estamos en emergencia total. Estamos vivos de casualidad”, manifiesta la líder del gremio de comerciantes fronterizos, quien señala que el cierre de frontera lejos de ayudar a restablecer el abastecimiento de productos básicos en la zona, lo que provocó fue un significativo decrecimiento en la economía.

Comercios 20% Industrias 15%

Explica que de todos los negocios, solo un 20% está trabajando con normalidad y en muchos casos se puede ver incluso al dueño de la tienda en la puerta del establecimiento, esperando a un cliente. La mayoría de las industrias están paralizadas.

“Muchos estaban esperando ver si el 21 abrían o no la frontera para definir si se quedan trabajando o se van del país, pero en vista de que aún hoy el cierre de fronteras se mantiene y no hay indicios de que pueda reabrirse próximamente, es probable que en los primeros meses de 2016 comerciantes e industriales migren a espacios más favorables para el desarrollo de sus actividades económicas” cuenta. Además, los trabajadores de la zona se ven en la incertidumbre de no saber si en un par de meses tendrán trabajo o no. “Los dueños de empresas y negocios le exponen la situación a sus empleados, pero hay mucha confusión”.

Por su parte, Isidoro Teres, presidente del gremio de Industriales en la zona de Ureña, ha dicho que apenas el 15% del parque industrial de la zona se mantiene funcionando, aunque con muchas dificultades. Situación que tiende a complicarse a corto plazo por la habitual escasez de divisas, que tiende a acentuarse durante los primeros 3 meses del año.

Adaptarse o morir

Jesús Gutiérrez, dueño de una fábrica de pantalones en Ureña, relata que en materia de ventas el yin ha tenido “buen movimiento al detal en los últimos 20 días, tenemos ventas nacionales al detal –sobre todo por la diferencia de precio que podemos ofrecer los fabricantes con relación al comercio formal-, pero ni un solo fabricante puede decir que está vendiendo al exterior”.

Destaca que la mayor preocupación de los fabricantes de pantalones de Ureña es que durante el año 2015 no hubo ventas al mayor, y si en el 2016 se mantiene esta situación, dejarán de ser industria y pasarán a convertirse simplemente en tiendas que fabrican su propia mercancía y venden al detal a compradores locales”.

“El cierre de fronteras no nos afecta en cuanto a compras porque el ciudadano colombiano ya no estaba viniendo a comprar en grandes cantidades acá en la frontera, debido a la matraca gubernamental y el decomiso de mercancía; el gran impacto que ha representado el cierre para nosotros el cierre es en materia prima, en insumos y suministros, que merman nuestra competitividad y la calidad del producto final que resulta siendo poco atractivo para competir en los mercados internacionales. Debemos ingeniárnosla para tratar de conseguirlos, no en suelo venezolano, sino en el exterior, incluso los químicos para el tratamiento de las telas, porque o hacemos eso o nos quedamos sin trabajo”, apuntó Gutiérrez.

Pérdidas millonarias

En cifras gruesas, las pérdidas sufridas por el comercio binacional como consecuencia del cierre de fronteras se calculan en millones dólares y se extienden mucho más allá de la franja binacional.

Es así que según datos ofrecidos por Wladimir Tovar, representante de los operadores aduaneros, las pérdidas para el sector superan los 85 millones de dólares, al considerar las cifras estimadas de valor de mercancías que pudieron ser declaradas en aduana para el lapso agosto - diciembre, entendiendo que el servicio de almacenaje y agencia de aduanas factura sobre valor de la mercancías y los transportes, fletes conforme al destino de la carga.

Sin embargo, quienes contemplan la situación desde una perspectiva Macro, indican que a nivel nacional el cierre de fronteras puede representar una pérdida de hasta 400 millones de dólares si se agregan los recursos que la industria turística ha dejado de percibir por la merma de viajeros neogranadinos.

“Este cierre no ha afectado solamente a los estados Táchira, Zulia y Apure. El cierre está generando pérdidas mucho más allá de la zona de frontera, recordemos que para este año 2015 se tenía estimado recibir cerca de 350 mil turistas colombianos y que el 75% de ellos ingresaría por el Táchira, para luego dirigirse bien sea a Caracas o a la Isla de Margarita, razón por la cual Venezuela está dejando de recibir a más de 150 mil turistas, lo que acarrea perdidas mil millonarias al sector hotelero, comercio y de servicios en todo el país”, explicó al respecto el parlamentario Homero Ruiz, para quien resulta injustificable que se prolongue el cierre fronterizo más allá del Estado de Excepción.

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Eilyn Cardozo