Ocupación hotelera en la frontera decayó 90% durante la pandemia

Jueves, 10 de Junio de 2021
Los empresarios del gremio apuestan a la reapertura de los puentes para la recuperación del ramo.

Los hoteles, posadas y demás empresas turísticas de la frontera venezolana registran una disminución de 90% en sus niveles de ocupación, en comparación con los primeros meses del año 2020.

Angie Nieto, directora de la Asociación Tachirense de Turismo capítulo frontera, explicó que la llegada de la pandemia y el subsecuente cierre de los puentes internacionales ha afectado directamente a un sector cuya actividad va de la mano con el movimiento comercial entre Cúcuta y la poblaciones de San Antonio y Ureña, en la frontera venezolana.

"Somos una cadena", dijo Nieto para ilustrar que el movimiento de personas que desde toda Venezuela viajaban a la frontera para adquirir alimentos, bienes y mercancías en Cúcuta y Villa del Rosario, activaba todo un sistema económico que involucra a empresas de transporte de pasajeros, restaurantes y al sector hotelero.

Destacó que cuentan con el capital humano y la infraestructura para dar respuesta a la demanda que se generaría tras una reapertura bilateral de los puentes internacionales, "solo esperamos que nos abran los puentes para laborar", enfatizó.

"Actualmente no tenemos esa movilidad económica debido al cierre de los puentes que mantiene Venezuela y lo que vemos es un pueblo desolado y gente desempleada".

Indover Sayago, propietario hotelero, enfatizó que sólo la reapertura total de los puentes y la reactivación del comercio binacional podría salvar a un sector que hoy en día "sobrevive a fuerza del empeño de propietarios y trabajadores, pero que se encuentra al borde del colapso total".

Insistió en que por las trochas no pueden hacer turismo, "no queremos a nuestros huéspedes expuestos a la acción de grupos armados irregulares, a vejaciones, extorsiones y riesgos innecesarios que se evitarían si se permitiese el paso normal por los puentes internacionales".

Según Sayago, desde el punto de vista comercial, mantener cerrados los puentes internacionales para la frontera venezolana es el equivalente a lo que para el mundo significa cerrar el Canal de Panamá. "Por los puentes entre Táchira y Norte de Santander pasa mercancía que requiere largos desvíos que incrementan los costos si estos pasos son interrumpidos, y toda la cadena de actividades económicas asociadas a ellos se paraliza", apuntó finalmente.

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Eilyn Cardozo