Tachirenses denuncian extorsiones en las alcabalas

Miércoles, 10 de Marzo de 2021
Tras la declaratoria de una cuarentena radical por la amenaza del ingreso de la cepa brasileña a territorio nacional, fue que se desataron las denuncias de extorsiones por parte de la policía que está en las alcabalas.

El inicio de una “cuarentena radical extrema”, ordenada por Nicolás Maduro esta semana tras la presunta aparición de casos de la cepa brasileña de la COVID-19 en Venezuela, disparó la instalación de puntos de control, también llamados alcabalas, y las denuncias de los ciudadanos sobre el aumento de las extorsiones a las que son sometidos por parte de los uniformados apostados en ellas.

“Debes tener dólares o pesos para que puedas pasar”, dijo Lisbeth Cuevas, habitante de San Cristóbal, en referencia a la actuación de un grupo de policías apostados en una de las principales avenidas de la ciudad.

Beatriz Díaz, por su parte señaló que en la alcabala de El Mirador, una de las más denunciadas por los conductores, los más afectados son los motorizados. Consideró que los bloqueos viales en nada ayudan con el control de la pandemia y por el contrario causan molestias a los ciudadanos. “cierran avenidas y lo hacen dar una tremenda vuelta como si la gasolina fuera barata… no sé quién inventó que eso controla el contagio”, expresó.

Javier Tarazona, director de FundaRedes, denunció que son más de 90 alcabalas las que funcionan en las carreteras del estado Táchira, donde los transportistas y conductores son extorsionados con cuotas que oscilan entre los 10 y 50 dólares, para permitirles continuar su camino. “Incluso a los caminantes que intentan emigrar del país les quitan lo poco que llevan encima, para dejarlos seguir caminando”, dijo. Agregó que se trata de un negocio millonario, que alimenta la corrupción del Estado venezolano.

Esos  no son Puntos de control son “puntos de matraca”, enfatizó por su parte Andrés Kerese, al tiempo de señalar que “en la semana de cuarentena radical comienza oficialmente la temporada de matraca en las alcabalas, hay que tener pesos en billetes pequeños, y guardar el billete grande donde no se vea”.

Charly García propietario de transporte de carga, destacó que transitar en las semanas radicales es más costoso y más complicado, por lo que en ocasiones evitan movilizar el transporte durante estos períodos. “Dentro de la ciudad hay una alcabala cada dos o tres cuadaras, cada organismo (Guardia Nacional, Policía Nacional, Policía del estado, FAES) todos tienen su punto de control, todos piden dinero para permitirnos circular, y uno tiene que usar rutas alternas y desviarse para evitar ser extorsionado por estos uniformados”, explicó.

Venezuela cumple un esquema de control para frenar el avance del nuevo coronavirus, denominado “7x7”, en el que durante una semana hay flexibilización total y a la siguiente se aplica la cuarentena radical, que obliga al cierre de los comercios y a severas restricciones a la movilidad ciudadana.

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Eilyn Cardozo