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¿Fútsal, fútbol de salón, microfútbol o fútbol sala?

Domingo, 25 de Septiembre de 2016
Interrogantes surgieron esta semana en Colombia en la Copa Mundial de la Fifa.

¿Por qué no jugaron este Mundial los que fueron campeones mundiales en las ediciones de Colombia-2011 y Bielorrusia-2015? ¿Por qué no juegan John Jairo Pinilla, Jorge Cuervo, Diego Abril o William 'Panadero' Estupiñán? ¿Cómo se dice: fútsal, fútbol de salón, microfútbol o fútbol sala?

Ese tipo de interrogantes surgieron esta semana en Colombia cuando la Selección Nacional de Fútsal quedó eliminada en los octavos de final de la Copa Mundial de la Fifa, que se celebra en Colombia, mostrando un juego poco vistoso y al límite con el cronómetro, perdiendo contra Paraguay, a la que se le ganó en la final del año pasado en el Mundial de Bielorrusia por 4-0.

La razón es sencilla, el fútsal es una modalidad del fútbol que adoptó la Fifa en 1989, cuando vio que la Federación Internacional de Fútbol de Salón (Fifusa en ese momento) llevaba con éxito tres Campeonato Mundiales de Fútbol de Salón (Brasil-1982, España-1985 y Australia-1989), con patente internacional como deporte.

La Fifa quiso tenerlo en su agenda, pero la Fifusa se negó a ser arropada. Ante esa negación, la Fifa se vio obligada a crear otra modalidad del fútbol y a intentar prohibir el uso de la palabra fútbol en las actividades de la Fifusa, un lío internacional que se ha trasladado a cada país, como es el caso del nuestro.

La Fifa intentó generar la disciplina del fútbol 5, como una variante del fútbol tradicional, porque el deporte llamado fútbol de salón, microfútbol o futsal, ya estaba patentado por la Fifusa. Pero esta entidad, tras el pleito, que incluyó el impedimento de usar la palabra fútbol, tuvo que cambiar de razón social. Ahora es la Asociación Mundial de Futsal (AMF).

Para dar un ejemplo claro, el fútbol de la Fifa y el Futsal de la AMF serían como el tenis de campo de la ITF y el tenis de mesa de la ITTF, dos deportes diferentes, con similitud en su juego, pero con organizaciones diferentes. La diferencia es que la organización del tenis de campo nunca ha intentado arropar al de mesa.

“Desde comienzos de los años 80, cuando el fútbol de salón llegó a la adultez y organizó su primer mundial (1982 en San Pablo), en forma abierta, mezquina y no velada Fifa trató de apropiarse de esta disciplina”, cuenta la AMF en su página web oficial. Añade: “La intemperancia se hizo cada vez más fuerte, en la medida en que la ya conformada Fifusa (Federación Internacional de Fútbol de Salón), por entonces presidida por el brasileño Januario D’Alessio Netto, crecía cada vez más y la FIFA no lograba todavía promover un torneo de su deporte de laboratorio llamado fútbol 5”.

En Colombia, si bien el lío no ha ido tan lejos, ni ha sido tan escandaloso, las diferencias internacionales están presentes. La Federación Colombiana de Fútbol, que rige también las modalidades de fútbol playa, fútsal y las categorías femeninas de fútbol, es la que está presente en esta Copa de la Fifa y la Federación Colombiana de Fútbol de Salón, adscrita también ante el Comité Olímpico Colombiano e incluida en el Sistema Nacional del Deporte, es la que tiene en su palmarés cinco títulos mundiales, una medalla de oro en Juegos Mundiales y el reconocimiento en el país por el microfútbol tradicional, el de las canchas de los barrios con balón pesado.

Es por esa histórica división internacional que John Jairo Pinilla, Jorge Cuervo, Diego Abril o William 'Panadero' Estupiñán no pueden jugar al lado de Angellot Caro y compañía, pues tendrían que desafiliarse del deporte que les ha dado toda la gloria y estabilidad económica, para inscribirse en uno que históricamente intentó acabar con el suyo.

“Es sencillo, es como si le dicen a Novak Djokovic que venga a jugar un Mundial de tenis de mesa. Porque el fútbol de salón es el deporte de la AMF y el de la Fifa es una modalidad del fútbol, es decir, ellos adaptaron el fútbol en un espacio reducido. La gran diferencia entre el de la Fifa y el fútbol de salón original es el balón y si la herramienta principal del juego cambia, el concepto técnico también”, explicó Manuel Sánchez, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol de Salón.

Las diferencias se ven en los reglamentos, empezando por esa del balón. El que se usa en el fútbol sala de la Fifa tiene un perímetro de entre 62 y 64 centímetros, con menor peso al del fútbol de salón, que también es más pequeño, entre 58 y 62 centímetros de perímetro. El balón de la Fifa rebota, el del microfútbol tradicional es el que se deja pisar mejor, el de los barrios.

Además, la cancha del fútsal de la Fifa es única de 20 por 40 metros, mientras que en el fútbol de salón esa es la medida máxima, con una mínima permitida de quince por 30 metros. El arquero en fútsal Fifa puede jugar en todo el terreno y sacar con la mano hasta donde quiera, en tanto que en el fútbol de salón tradicional sólo puede salir hasta la mitad de la cancha y hasta ahí puede sacar con la mano; el saque de banda y el tiro de esquina en el fútsal Fifa se hacen con el pie y en el microfútbol, con la mano.

“Nuestro microfútbol es el tradicional, de hecho las estadísticas dicen que en Colombia hay una cancha de fútbol por cada diez de microfútbol y por cada cincuenta de microfútbol hay una de fútsal de la Fifa, por eso quisieron traer el Mundial para Colombia, para intentar superarnos, pero creo que el destino nos dio la razón y con ese resultado ahora se habla más de nosotros, que de ellos”, concluyó Manuel Sánchez.

En Colombia la Federación Colombiana de Fútbol de Salón tiene la División Profesional de Fútbol de Salón, que lleva ocho años consecutivos organizando las copas profesionales masculina y femenina en el país. La Federación Colombiana de Fútbol inició en 2011 la Liga Argos de Fútsal masculina, la modalidad de la Fifa, que este mes celebró su Copa Mundo en nuestro país y generó toda esta controversia entre un deporte y una modalidad del fútbol.

Bogotá | Colprensa