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Actividades del 46 (I)

La Lotería de Cúcuta había iniciado una agresiva campaña para promocionar la venta de sus billetes con avisos que invitaban a comprarlos.

Durante 1946, Cúcuta estuvo convulsionada por varios eventos que escandalizaron a la ciudadanía que hasta entonces no había sido víctima de esta clase de excesos por parte de los políticos de la región. Hubo atentados contra el erario en la Fábrica de Licores del Norte de Santander y en la sede de la Aduana local, relatos que podrán leerse en las crónicas que más adelante se publicarán. En ésta, vamos a recrear el ambiente que se vivía en la Perla del Norte, años antes de terminar la primera mitad del siglo XX. 


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Quiero advertirles que el recuento que leerán a continuación no sigue una línea de tiempo estricta ni se trata de una cronología juiciosa, sino que se relatarán hechos que tuvieron alguna trascendencia en la vida local y regional, por esta razón, empezaremos señalando la convocatoria que la Compañía Eléctrica del Norte S.A., en cabeza del presidente de la Junta Directiva y encargado de la gerencia, Andrés Augusto Fernández, hacía a los accionistas con el objeto de “hacer la elección de Gerente, tanto para el resto del período en curso como para el año entrante, así como también para efectuar las demás elecciones y actos que por tal consecuencia fueren necesarios”, la Asamblea se realizó en “el local de la Empresa”. 

La Lotería de Cúcuta había iniciado una agresiva campaña para promocionar la venta de sus billetes con avisos que invitaban a comprarlos. “Adquiera su propia independencia, compre Lotería de Cúcuta todos los martes y serán suyos $7.000 por solo $2.00”. También era de rigor presentar los resultados de los sorteos, en el que se precisaba dónde había sido vendido y cuánto ganaba cada una de sus aproximaciones. Para ese año, la Lotería ofrecía un premio mayor de $7.000 y un premio seco de $100. Las aproximaciones al premio mayor eran: la última cifra que ganaba $3.50, las dos últimas, $5.00 y las tres últimas, $10. En lugar de premios secos, la Lotería había establecido que los seis números anteriores al mayor y los tres posteriores ganaban cada uno $5.00. 

Los profesionales de todas las especialidades, eran muy solicitados en esa época donde tan pocos las ejercían en la ciudad, al punto que venían de otras ciudades a ofrecer sus servicios, como era el caso del abogado titulado Ciro Serrano Vargas, quien ejercía su profesión en Bucaramanga en el ramo de los asuntos civiles, comerciales y de trabajo, en el edificio Guerrero de la calle 34 No.14-23. Sus consultas podían hacerlas al teléfono 62-14 solicitando el servicio de Larga Distancia Nacional o a su dirección telegráfica “CIRO”. 


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En el campo de la salud, varios médicos ofrecían sus servicios, especialmente en el ramo de mayor demanda en esos tiempos, la ginecología. Los hermanos A. y Hernando Villamizar Flórez, tenían su consultorio médico en la avenida 7ª. No.8-12, en el antiguo local donde había funcionado la Voz de Cúcuta. Atendían servicio diurno y nocturno, según se lee en los avisos que publicaban. 

También el doctor Trino Mantilla Gómez era un médico cirujano y radiólogo graduado en Europa, muy dedicado a sus pacientes, toda vez que atendía doce horas, de las 6 de la mañana a las 6 de la tarde, en su consultorio de la avenida 7° No. 13-12, al sur del mercado de La Estrella y de la Plaza de Mercado. Su especialidad era el Laboratorio de Análisis y Tratamientos Modernos para toda clase de enfermedades. 

Los doctores Rafael Lamus Girón y Antonio José Urdaneta tenían el Laboratorio Clínico más moderno de la ciudad situado a media cuadra del afamado El Circo, en la avenida 2° No. 9-36. Tenían lo último en equipos de laboratorio de higiene, como el Ultramicroscopio que les permitía realizar todas las pruebas que los médicos solicitan en esos momentos, como la serología, hematología, química de la sangre, reacciones de Widal, análisis complejos de orina y exámenes de heces, entre otros. 

Los más de 15 años de experiencia garantizaban la seriedad y exactitud de los resultados. En el campo de la medicina veterinaria, el doctor Juan B. García O. era especialista en patología y cirugía veterinarias, inseminación artificial, realizaba peritazgos y representaciones, así como ofrecía sus servicios de asesoría en dirección de fincas. Tenía su consultorio y oficina en la calle 12. 

En odontología, el doctor Segundo Velasco Contreras, ofrecía métodos modernos en anestesia y cirugía general, experiencia que había adquirido en sus años como odontólogo del Hospital San José de Bogotá. Se localizaba en su consultorio de la calle 12 No. 7-35. 

Por último, en esta lista de profesionales, presentamos un corredor de comercio-comisionista, se trata de Luis Cenón Quiroga. Tenía un largo catálogo de servicios, entre ellos, teneduría de libros, liquidación de facturas, inventarios y declaraciones de renta y patrimonio. Gestiones ante la Jefatura de Rentas e Impuestos Nacionales. Diligencias de Aduana, solicitudes de permisos ante el Ministerio de Guerra para el expendio de artículos de cacería, etc. Permisos para porte de armas, cédulas de extranjería, gestiones ante la Junta de Control de Precios y Arrendamientos. Dinero a interés sobre hipotecas. Compra y venta de fincas raíces. Atendía su oficina de la carrera novena No. 9-73 y 9-75. Su teléfono era el 639. 

A principios de ese año, las religiosas Betlemitas de Pamplona quienes dirigían el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, informaban a toda la ciudadanía del Norte de Santander, que habían obtenido la autorización del Ministerio de Educación Nacional mediante resolución No. 1454 de octubre del año anterior, para otorgar diploma de Bachillerato Elemental y Superior, así como de Comercio y de ofrecer estudios de especialización para las alumnas que no siguen bachillerato ni comercio. 

Otros cursos ofrecidos eran, modistería, culinaria y enfermería. Las clases comenzarán el 20 de febrero, de conformidad con lo establecido en el Decreto Ejecutivo expedido el pasado 19 de diciembre de 1945. Según el Reglamento establecido, las alumnas internas debían presentarse el 19 de febrero a las 5 de la tarde y las externas, el 20 de febrero a la 8 de la mañana. 

En la radio, se asomaba en el dial una nueva emisora: la Voz Amiga. No se volvió a hablar más de ella, así que esperamos su colaboración, estimados lectores. 

Redacción
Gerardo Raynaud D.
gerard.raynaud@gmail.com

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Sábado, 14 de Enero de 2023

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