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Aniversario del periódico Hoy

Sábado, 24 de Julio de 2021
Para el magno evento, el 8 de marzo  de 1951, dedicaron una parte de su periódico para ilustrar a sus lectores los pormenores de su aventura periodística.

Los medios escritos siempre tuvieron buena acogida entre la población del pasado. En Cúcuta se tiene una larga tradición en este sentido, a pesar de lo efímero que fueron sus primeros intentos, pues muchos, por no decir que la mayoría, apenas subsistían algunos meses.

Durante los últimos años del siglo XIX, pasados los temores del terremoto surgieron algunos periódicos, la mayor parte de ellos de circulación semanal o quincenal y digamos que clasificaban más como revistas que con el formato que hoy conocemos. A partir de los inicios del siglo XX, los intentos por mantener informada a la población local se multiplicaba cada día.

Cada año aparecían y desaparecían tantos periódicos que la relación se extendería por páginas y páginas, la mayoría con temáticas, más todo, políticas o deportivas y una que otra con propósitos culturales, que eran los motivos de mayor interés entre quienes se apasionan por la lectura, especialmente cuando ese era el único medio de dispersión de las noticias.

La elevada rotación de estos medios hacía de sus cumpleaños, toda una fiesta y un motivo de orgullo para sus propietarios y sus lectores, por esta razón la crónica de hoy, pretende recordar el que fuera el octavo aniversario del diario HOY, que a pesar de todos los esfuerzos que hicieron sus administradores terminó sus días transformado en un trisemanario que fue extinguiéndose poco tiempo después del acontecimiento que vamos a narrar.

Para el magno evento, el 8 de marzo  de 1951, dedicaron una parte de su periódico para ilustrar a sus lectores los pormenores de su aventura periodística y para ello citaré algunos de sus artículos lo más fidedignamente posible. Publicaron de manera destacada y ocupando un cuarto de página, un artículo que titularon ‘El Octavo Aniversario’ en el que puede leerse citas como las siguientes: “… arribó este periódico a sus ocho años de vida intensa,  continua. Hace ocho años que Eleazar Pérez Peñuela lo fundó para servir a Cúcuta, al Departamento y al liberalismo y en el transcurso de los días su obra ha sido el reflejo del pensamiento del fundador. HOY ha estado presente en todas las jornadas cívicas que se han iniciado para la solución de los  problemas comunes porque lo alienta un profundo sentido de patria grande. En lo que atañe al funcionamiento de la empresa, diremos que es aquí en provincia donde se hace el verdadero, el auténtico periodismo, porque se carece de medios técnicos para desarrollar una labor 
donde se consume menos energía humana; porque aquí es donde se pone a prueba de fuego una vocación periodística, porque los inconvenientes de todo orden a diario se presentan y vencerlos superpone una serie de interminables, de heroicas aptitudes de la acción y de la inteligencia. Hacer en provincia periodismo es, pues, arduo, difícil y requiere una fuerte dosis de entereza y un espíritu múltiple para lograr con éxito vencer las dificultades… Sostener una empresa provinciana como la nuestra es muy dispendioso, para lo cual se requiere una gran dosis de idealismo, que permita resistir con moral rebeldía todos los inconvenientes que a diario se agolpan como para colocar en prueba de valor nuestra calidad espiritual… al cumplir nuestro octavo aniversario, tenemos como ejemplar orgullo, haber llegado a ser la Casa del Partido en Cúcuta y en el Norte de Santander. Porque todo lo que atañe al periódico palpita liberalismo, el verdadero y auténtico amor por el partido. Hemos mantenido una sola línea de conducta polí
tica y en horas de mayor penuria nos hicimos presentes para predicar las excelencias de la doctrina, condenar los desafueros, defender sin timideces a los copartidarios perseguidos por las injusticias… En HOY hemos predicado con énfasis y sin eufemismos la unión fehaciente y sincera de los liberales y hemos acompañado a los conductores nacionales del partido en todas sus luchas… Aquí pues, hemos predicado la unión liberal así como expusimos al desprecio del partido a quienes intentaron dividirlo y a los grandes conductores les hemos ofrendado la admiración que se merecen sus hazañosos hechos políticos… al llegar al octavo año de labores, rendimos tributo de admiración al propietario y fundador de esta empresa, Eleazar Pérez Peñuela, gran periodista y gran caballero, orgullo de su tierra y del partido. En este octavo aniversario, el espíritu del fundador nos acompaña y nos conduce por los arduos caminos que transitamos y tal vez, sea esta la mejor  ofrenda como valor humano y como conductor liberal”.

Antes de dedicar sus esfuerzos a la prensa, Eleazar ocupó altos cargos en la administración pública, funciones que compartía con el periodismo y las letras, hasta que un día, cansado de sus ocupaciones y de la lejanía de su tierra decidió regresar y dedicarse de lleno al periodismo. 

Desde se fundación en 1943, contribuyó con sus luces a imponer las doctrinas del partido y cuando estuvo en la oposición fue uno de los abanderados de la resistencia pues su conducta impecable siempre fue sentida así por el pueblo. Estuvo al frente de la dirección hasta noviembre de 1946 cuando entregó las riendas del periódico al doctor Ventura Bermúdez Hernández, quien había servido de corresponsal, en la capital de la república, mientras cursaba sus estudios universitarios y quien tuvo el honor de asistir como su representante a la Novena Conferencia Panamericana de 1948 en la luctuosa fecha del ‘Bogotazo’. Permaneció en la dirección hasta noviembre de 1949 cuando cedió el cargo al conocido abogado Miguel Alvarado García, cuando se decretó la declaratoria del Estado de Sitio. El doctor Alvarado, había sido colaborador frecuente en las páginas del periódico, además de ser una de las figuras prominentes de la juventud liberal nortesantandereana.

Su nombramiento tuvo la calidad de encargado por las circunstancias políticas en que se hallaba el país y en particular, la ciudad, siendo sustituido por un periodista de vasta trayectoria en el ámbito del periodismo nacional, don Luis César Carrasco, personaje que no necesitaba presentación por ser un comunicador de carrera, para esa época ya era un venerable anciano al que los años no habían podido encorvar, sobreviviente de la edad de oro del liberalismo, que no había desfallecido en su defensa ni un solo instante.

Asumió el timón de la nave hasta que la situación política amainó, librando recias campañas en pro de los intereses ciudadanos y conduciendo al periódico por los senderos de la realidad. Al inicio de su octavo año, un joven nuevo timonel asume la dirección para darle la orientación que exige la modernidad, Oscar A. Osorio, quien a partir de 1951 lograría mantener a flote la nave que finalmente naufragó por las alarmantes y amenazadoras circunstancias políticas del país.

Redacción Gerardo Raynaud D.| gerard.raynaud@gmail.com