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Argelino Durán: 25 años de su muerte en cautiverio

Su familia sigue esperando que se haga justicia.

Veinticinco años se cumplan ya desde que el exgobernador de Norte de Santander y exministro de Obras, Argelino Durán Quintero, murió en cautiverio, a manos del Epl, y si bien el caso fue declarado de lesa humanidad, su familia sigue esperando que la justicia dé con el paradero de los determinadores del secuestro.

José Antonio Durán Ariza, hijo del desaparecido dirigente nortesantandereano, recordó que aunque es de público conocimiento que su padre fue secuestrado por el frente Libardo Mora Toro del Epl, la persona o las personas que estuvieron detrás de este hecho siguen libres.

“Nunca supimos cuál era el fin del secuestro. Algunos hablaban de que era un secuestro con fines económicos, pero yo nunca recibí una exigencia. Se sabe que el secuestro lo cometió el Epl, pero esperamos que la justicia actúe porque los determinadores del secuestro andan como si no hubieran hecho nunca nada”, consideró Durán Ariza.

Además de la falta de resultados en las investigaciones, la familia Durán tuvo que resignarse a que el exdirigente no fuera reconocido como una víctima del conflicto, pese a que este hecho desencadenó el rompimiento de los diálogos de paz de Tlaxcala (México) entre el gobierno de César Gaviria y la Coordinadora Guerrillera, integrada por las Farc, el Eln y el Epl.

Según el hijo del también exsenador, la Unidad de Víctimas le negó la solicitud que presentó para que su caso fuera incluido  en el registro de víctimas y reconocido por el Estado.

Aunque el abogado Durán Ariza presentó recursos para que esta decisión fuera reversada, en todas las instancias le rechazaron su reconocimiento como víctima, con el argumento de que Durán Quintero no fue asesinado en cautiverio, sino que su muerte se produjo por causas naturales.

Argelino Durán Quintero, quien fue reconocido como uno de los más importantes dirigentes del Partido Conservador en Norte de Santander, fue secuestrado el 26 de enero de 1992 en Ocaña y menos de dos meses después, el 14 de marzo, murió como consecuencia de sus quebrantos de salud, los cuales se complicaron ante las extenuantes caminatas a las que fue sometido por los guerrilleros del Epl que lo tenían en su poder.

Aunque el exgobernador ya estaba alejado de la política y radicado en Bogotá, varias personas lo convencieron para que regresara a Ocaña a inaugurar algunas obras que ayudó a gestionar y tan solo un día después de haber llegado al municipio lo retuvieron.

El hecho fue condenado por todo el país y terminó poniendo fin a un nuevo intento por alcanzar la paz con las guerrillas.

No obstante, 25 años después, la familia del exministro espera que las investigaciones concluyan pronto y de manera positiva.

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Miércoles, 15 de Marzo de 2017

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