La educación en Norte de Santander

Viernes, 28 de Agosto de 2020
El sistema educativo colombiano era excluyente, al no permitir el ingreso a la escuela hasta los 7 años.

Por: Carlos Eduardo Orduz | Docente y escritor

Para hacer un verdadero análisis de la situación actual de la educación es conveniente revisar aspectos positivos y negativos que se han presentado a lo largo de los últimos años.

Comencemos por el año 1958 cuando un grupo de soñadores por el futuro de la región se propuso la creación de un diario o periódico que velara por los ideales propios de los libres pensadores, así Virgilio Barco Vargas, Eustorgio Colmenares B, Eduardo Silva, León Colmenares B., Alirio Sánchez Mendoza (primer director) y como jefe de redacción, Cicerón Flórez Moya, lo pusieron en marcha. 

Su inicio fue como semanario, el día 31 de mayo de 1958, su verdadera proyección fue el 15 de junio de 1960, cuando se consolidó como diario. Debo resaltar que es mucho el aporte de La Opinión no solo al desarrollo social, económico, político, y en especial al educativo, que durante sesenta años le ha dado a la región.

Su edición se elaboraba en la calle 8ª y se trasladó a la sede actual, avenida 4ª con calle 16, donde ha sido antorcha para los grandes acontecimientos mundiales nacionales y en especial regionales.

Los amantes de la cultura se vieron favorecidos en el año de 1992 con la aparición del suplemento literario Imágenes, en donde hemos tenido asiento con trabajos del orden educativo, además escritores que le han dado lustre a esta tierra, además de poetas, novelistas, historiadores y distintos profesionales aportantes al desarrollo cultural.

La educación ha tenido avances significativos, pero lamentablemente también altibajos que desmejoraron la buena imagen que tenía en el plano nacional, por la baja en los niveles de primaria y bachillerato.

Fundamentos legales educativos 

Muchas han sido las reformas educativas, pero generalmente son de forma más no de fondo, así en 1962 se da el decreto 045 que regulaba el bachillerato académico, el decreto 1710 de 1963 para la primaria. En 1974 llega una nueva reforma con el decreto nacional 080 para la educación media o bachillerato.

Positivo en esta reforma fue la creación de las vocacionales y técnicas para fomentar habilidades y destrezas ocupacionales como mecanografía, radiotécnica, juguetería, modelaje, culinaria, primeros auxilios, conservación de recursos naturales.

Al crear el ciclo vocacional en los grados 10º y 11º se establecieron las opciones de formación normalista, industrial, comercial, agropecuaria y promoción social.

El sistema educativo colombiano era excluyente, al no permitir el ingreso a la escuela o educación primaria hasta que el niño no cumpliera 7 años, limitando el desarrollo mental educativo por la edad.

El sistema de calificación ordenado por la resolución 1492 de 1967 era de 1 a 5 en primaria, en bachillerato por períodos:

1º período valía 20% de la nota final.

2º período valía 20% de la nota final.

Evaluación intermedia valía 10% de la nota final.

3º período valía 20% de la nota final.

4º período valía 20% de la nota final.

La evaluación final 10% de la nota final.

Mi pensamiento es el de que la educación en Colombia por tener régimen concordatario, era muy clerical. Los concordatos fueron establecidos en la Santa Sede en 1887 y en 1973. Aquí en el Norte de Santander era tal el poder eclesiástico que los párrocos eran nombrados maestros para la cátedra de religión. 

Además, la educación en Colombia era “machista” ya que solo recibía varones, la educación de la mujer era tarea del hogar, se le preparaba para ser una esposa fiel y una madre abnegada; en los hogares recibían clases de sus padres o señoritas contratadas.  

Las matronas eran celadas por sus padres para que no estudiaran, porque creían que si se instruían harían mal uso acabándose el pudor y las costumbres cristianas ¿Qué tal estos procedimientos?

Como aspectos positivos podemos destacar en los años 70, cuando una reforma administrativa creó en la Secretaría de Educación la “Sección de Educación Especial”. Existía mucho recelo en los padres de familia que habían sido golpeados con la llegada de un hijo discapacitado y casi siempre se prefería encerrarlo y esconderlo que ayudarlo, buscando soluciones que les permitiera ser útiles a sí mismos por la rehabilitación recibida en institutos o escuelas para niños discapacitados o especiales. Con esta reforma se crearon: 1. Instituto de Retardo Mental en Cúcuta y Pamplona. 2. Escuela de audición y lenguaje (para niños sordos). 3. Instituto de Limitaciones Visuales, Aulas remediales; todos con personal administrativos, docente, médico y paramédico. Estos ubicaron al departamento en un lugar destacado recibiendo beneplácito del ministerio de Educación Nacional.

Como no había dinero suficiente para nombrar maestros en todas las escuelas que proliferaron ya que se construía aulas sin planificación por el ICCE (Instituto de Construcciones Escolares) para pagar favores políticos, de igual manera construían las juntas de acción comunal, los alcaldes para conseguir votos, surgió en Pamplona en la Normal de Varones bajo el mando de profesor Óscar Mogollón el programa de Escuela Unitaria en el cual 1 solo maestro atendía los 5 cursos en una misma aula con metodología a base de tarjetas y rotando  durante la jornada de trabajo por cada grupito de niños de 1º-2º-3º-4º y 5º, promoviéndolos de curso, evitando la deserción de las aulas.

Al departamento venían delegados de todo el país a conocer el programa para luego implantarlo en sus regiones.

El Ministerio tomó el programa y lo estableció para todo el país. Así mismo la ONU lo difundió y recomendó a todos los países subdesarrollados ponerlo en práctica. Ahora, se llama Escuela Nueva.

Otro programa exitoso en los años 80 fue el de la Feria de la Ciencia que se realizaba anualmente, empezaba a nivel municipal, luego a nivel departamental y en Cúcuta se escogía por un jurado de profesores universitarios, los ganadores para llevar la representación departamental a la Feria Nacional de la Ciencia, siendo exitosa la delegación trayendo sendos premios en las diversas modalidades.

Graves repercusiones y escándalo por la radio y la prensa cuando un secretario de educación natural de un pueblo conservador, nombró mil maestros por fuera de presupuesto, para ganar unas elecciones. 

A la doctora Margarita Silva de Uribe nueva Gobernadora le tocó despedirlos ya que no tenían título de maestros, ni escalafón y el estatuto docente establecía que los nombrados fuera de presupuesto debían ser despedidos de su cargo, de lo contrario el gobernante sería sancionado. Como es costumbre vinieron las demandas y las autoridades de administrar justicia sin ninguna razón verdadera les dieron la razón a los demandantes. ¿Cómo les parece? Para Ripley.

Es increíble como Cúcuta se volvió un centro universitario, ya que cuenta con 20 instituciones universitarias, que llegaron a fundar sucursales con programas generalmente de postgrados desde Bogotá y Medellín y con asistencia sábados y domingos. ¿Qué tal la calidad de éstos programas?

Humanismo y tecnología

El departamento Norte de Santander tuvo su momento cumbre en educación en la mitad del Siglo XX, el polo o centro de interés era el estudio del hombre, se discutía, se analizaba, argumentaba e investigaba, se quería saber de todo, conocerlo todo y se aspiraba a ser ducho en el saber.

Con la llegada del renacimiento se creó una forma nueva del pensamiento llamada Humanismo, incluyendo en los planes de estudio el latín y el griego para llegar al conocimiento de la antigüedad.

La educación primaria tenía como fin el desarrollo armónico y a la estructuración de la personalidad.

El bachillerato que recibimos era tan bueno que el 98 por ciento de los graduados en nuestra promoción lograron ser profesionales, a pesar de no existir universidad en Cúcuta; se hizo necesario viajar a Bogotá y Medellín a competir con estudiantes de esas ciudades y logramos conseguir el cupo en los exámenes de admisión por los conocimientos adquiridos en el bachillerato humanístico recibido, saliendo 7 médicos graduados de trayectoria en la ciudad como Sergio Urbina, Jaime Unda Baena, uno de los mejores neurocirujanos del hospital Militar de Bogotá, Luis Emilio Quintero, Germán Álvarez Entrena, que organizó y estabilizó la economía en el Erasmo Meoz, Héctor Fossi, Germán Gutiérrez, pediatra radicado en Venezuela, con amplio respaldo. Además, de abogados, ingenieros, militares de alto rango, docentes, administradores de Empresas, catedráticos universitarios.

Al cambiar por el bachillerato tecnológico fue grande la merma de la calidad de la educación de nuestra ciudad por la carencia de conocimientos humanísticos reflejados en el quehacer cotidiano de los alumnos, muy preocupados por la robótica, computación, pero muy limitados en la lectura, escritura, comunicación  sucesos mundiales y actualidad noticiosa e investigación científica ya que el celular y las tabletas le absorben el tiempo en juegos, pornografía, artistas, bailes modernos, redes sociales. Ya en los Estados Unidos existen centros de rehabilitación para adictos de los abusos de la tecnología.

Reciban las actuales directivas de La Opinión, mi saludo fraterno por los éxitos obtenidos en los fructíferos 60 años de labores en pro de la comunidad nortesantandereana y cucuteña.