Absurdo y trágico final de niño de 4 años en Motilones

Domingo, 18 de Octubre de 2020
El accidente ocurrió en un abrir y cerrar de ojos.

Un absurdo y trágico accidente cobró la vida del niño Esteban Quintero Ascanio, de 4 años. En un abrir y cerrar de ojos, el pequeño se dirigió al porche de su casa donde parquean el vehículo de la familia y le llamó la atención que la ventana delantera (pasajero) estaba medio abierta.

El carro estaba en reversa en una casa ubicada en la avenida 4 con calle 9, del barrio Motilones. La cola estaba pegada a una pared de la casa. Familiares narraron a La Opinión que Esteban pasó por un espacio muy pequeño entre el frente del vehículo y la reja, hasta llegar a la puerta del carro. 

En la escena, que hasta este domingo se mantenía intacta, quedaron una pequeña colchoneta y un triciclo de plástico que el niño habría utilizado para pararse encima y alcanzar la ventana, en su inocente propósito de meterse al vehículo.

“Creemos que el niño se montó al triciclo para entrarse al carro y el juguete se le volteó cuando tenía la cabeza adentro y quedó atrapado (por el cuello) entre la ventana y el marco de la puerta”, contó a La Opinión un tío.

En ese preciso momento, su abuela, quien todas las tardes llegaba a cuidarlo, estaba en la cocina dándole agua a su nieta (hermana menor del niño). En una habitación estaba otro nieto, adolescente, en sus tareas, que no pudo advertir lo ocurrido. 

Eran las 2:00 de la tarde del sábado, cuando el residente de la casa vecina, bajo por una escalera y observó al menor con la cabeza dentro del vehículo. Sin embargo, no pensó que algo malo ocurriera, pero al asomarse por la reja, notó que estaba colgando y de inmediato alertó a la abuela y otros vecinos. 

“El vecino y una muchacha entraron afanados al porche y sacaron a Esteban. Luego, lo llevaron en un carro al Policlínico de la ciudadela Juan Atalaya. El niño estaba muy mal, trataron de reanimarlo, pero no dio señales de vida”, dijo a La Opinión otro pariente.

La mamá, quien es recepcionista de un hotel, se había ido a trabajar a las 12:00 del mediodía y al llegar al centro médico, junto a su esposo, no les dieron ninguna esperanza. El niño, nacido en Cúcuta, estaba muerto. 

En el Policlínico estuvo presente la Policía y la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) que se encargaron de llevar el cuerpo del pequeño a Medicina Legal, donde su mamá y papá adelantaban las diligencias para reclamarlo.

Otros accidentes 

Cabe recordar que en agosto Michael Steven Martínez Salguero, de 10 años, perdió la vida en un accidente casero.

Según se conoció, luego de jugar con una de sus hermanas, Michael subió al segundo piso de la casa, ubicada en el barrio Aniversario I, por la petición de su mamá. 

Sin embargo, cuando lo llamaron para que bajara a almorzar, el menor no respondió, lo que generó las sospechas de los familiares.

De inmediato, los dolientes subieron a la habitación y lo encontraron con una cuerda atada al cuello y sentado, justo al lado de la ventana. 

Aunque el niño fue trasladado a la Unidad Básica de La Libertad, los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida. “Yo creo que eso ocurrió mientras él jugaba”, dijo la mamá.

Los sueños de Michael , de convertirse en un jugador de fútbol profesional o en un ingeniero, para construirle una casa digna a su mamá, se apagaron en ese momento. Se destacó por ser un buen estudiante y por mantener intacta las ganas de salir adelante.

“Yo le envié unas fotocopias que necesitaba para estudiar y me contestó muy alegre, me dijo que me amaba”, recordó una tía del menor.

En otro hecho, en julio, entre el monte que rodea una finca, ubicada en Filo El Guayabo, vereda de El Zulia, Maicol Rodríguez de 13 años perdió la vida al manipular un arma artesanal con que inocentemente jugaba.

“Creemos que como a él le gustaba tanto jugar en el monte, se la encontró (arma) y por creer que era de juguete la manipuló”, dijo Rosangela, la mamá.

Maicol había llegado hace siete meses desde Anzoátegui (Venezuela) con su mamá y sus hermanos a esa finca, luego de que el padre de la familia encontrara trabajo en ese lugar. 

A Maicol se le afectó  una vena fundamental que va justo a la arteria aorta y eso comprometió su vida, lo que provocó su muerte.