Asesinados prestamistas en peluquería de Motilones

Sábado, 19 de Mayo de 2018
Lucía Angarita Contreras y su compañero Jhon Alexander Barrios vivían en Comuneros, a unas cuadras del negocio. 

Carmen Lucía Angarita Contreras planeaba celebrar el Día de la Madre la noche del sábado con toda su familia, como de costumbre y sin la infaltable compañía de sus dos hijos. Pero, un pistolero arruinó la fiesta y convirtió todo en tragedia al asesinarla, junto a su compañero Jhon Alexander Barrios.

La tarde del pasado viernes, la pareja salió de su casa en una motocicleta en el barrio Comuneros rumbo a una peluquería en la calle 17 con avenida 5 del barrio Motilones, a unas 15  cuadras de distancia. La idea era apartar un turno y de paso cobrar la cuota de un crédito a la propietaria del salón de belleza, quien además era amiga de la pareja.

Al entrar, la dueña aprovechó para pagarle $10.000 de un saldo que le debía y le entregó un billete de $20.000 a ella.

En ese momento, un sujeto moreno de contextura delgada ingresó al negocio y sin mediar palabra alguna desenfundó un arma de fuego, fue directo hacia la pareja y apretó el gatillo. 

Lucía, de 40 años, nacida en Fundación (Magdalena), se desplomó al instante y su muerte fue fulminante, mientras que John quedó herido. En esos segundos, el lugar se colmó de pánico entre los trabajadores, mientras que el homicida salió y escapó en una motocicleta venezolana marca Owen, negra.

Jhon Alexander, de 26 años, natural de Soacha (Cundinamarca), fue auxiliado y llevado en una patrulla policial al Hospital Universitario Erasmo Meoz, donde murió a las 7:00 de la noche.

La propietaria contó que ella escuchó una primera detonación e instintivamente se agachó detrás del mostrador, por lo que no pudo ver nada de lo que pasó en fracción de segundos. Lo mismo dijeron un estilista y otra mujer, quienes también quedaron atónitos por las detonaciones y por la rapidez con que sucedieron las cosas.

“El salón cuenta con varias cámaras de seguridad, pero hacía poco le habían hecho mantenimiento y el DVR (grabador de video digital) no tenía puesto el disco, por lo que nada quedó grabado”, le aseguró la propietaria a las autoridades.

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No amenazas

Una hermana de Carmen Lucía se encargó el sábado de reclamar el cadáver ante la Fiscalía. Visiblemente afectada narró que su hermana nunca manifestó algún tipo de amenazas o problemas recientes, que pudieran haber desencadenado en su muerte.

Explicó que la mujer se había separado del papá de sus hijos (de 23 y 17 años) y llevaba tres años con su actual pareja. 

Primera vez 

Barrios era natural del municipio de Soacha en Cundinamarca. Por eso, los familiares viajaron el sábado desde Bogotá para hacerse cargo de los detalles de su sepelio.

“Ellos le trabajaban a una persona que prestaba dinero y se encargaban de cobrar a los clientes. Ni siquiera la moto era de ellos, sino de la empresa. En ese trabajo estaban desde enero. Antes, mi hermana trabajó en la Registraduría y vendía productos cosméticos por catálogo”, indicó la hermana de Carmen Lucía.

La noticia tomó por sorpresa a los conocidos y amigos de la mujer, puesto que algo similar nunca había ocurrido en su familia, compuesta por otras cinco hermanas.   

“Una muchacha que vende productos en la calle iba pasando por la peluquería y en el momento de los hechos  la vio y la reconoció. Entonces, nos llamó y nos avisó”, recordó la hermana.
Hoy se cumplirán las honras fúnebres.