Asesinos de policía ingresaron hasta la habitación de su casa

Miércoles, 26 de Agosto de 2020
El uniformado acababa de llegar de turno. Hay una recompensa de $20 millones por información que conlleve a los responsables.

“Estoy mal. Lo mataron y no entiendo por qué no alcanzó a hacer nada, si ahí quedó su pistola”, respondió por teléfono, la compañera sentimental del intendente jefe Édgar Alexander Rico González, asesinado la mañana de ayer.

El hecho ocurrió en la calle 4 con avenida 19 del barrio Siglo XXI, en la ciudadela La Libertad de Cúcuta.

Las autoridades conocieron que dos hombres, que se movilizaban en dos motocicletas Suzuki GN, uno de ellos vestido con un overol rojo, que lo identificaba como miembro de una empresa de telefonía celular o de aseo, y otro que llevaba puesto un buzo rojo, con una franja negra en las mangas, pantalón y zapatos deportivos negros, serían los presuntos autores del crimen.

“Se nota que ese hecho fue muy bien planeado. Al parecer, lo estaban esperando y ya sabían cómo tenían que hacer todo”, dijo una fuente judicial a La Opinión.

¿Cómo fue?

Rico González, adscrito a  la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), llegó a su casa en su carro Chevrolet Spark, blanco, se bajó e ingresó a la vivienda. Pero, al parecer, dejó la reja y la puerta sin seguro, situación que aprovecharon los pistoleros para también entrar a la casa y cometer el ataque.

Los asesinos, según testigos, se estacionaron muy cerca de la vivienda y al ver que el suboficial entró, lo siguieron, sin que él se diera cuenta. Los desconocidos  sorprendieron a Édgar Alexander en su habitación cuando estaba quitándose el uniforme, porque acababa de llegar de prestar turno. 

Cuando él se dio cuenta, ya fue demasiado tarde, uno de los sujetos le propinó tres tiros a quemarropa en la cara, quedando tirado en el suelo. El intendente solo tenía puesto el pantalón del uniforme y una bota, la pistola de dotación estaba en la capucha que llevaba puesta en la riata”, contó a La Opinión una fuente cercana a las pesquisas. 

Después de cometer el crimen, los desconocidos corrieron hacia las motocicletas y huyeron del sitio. Todo el escape quedó registrado en varias cámaras de la zona. 

Algunas personas que se percataron de lo ocurrido llamaron a la Policía y minutos después el lugar fue rodeado de los compañeros de Rico González, que buscaron desesperadamente la ruta de escape de los homicidas. Pero, no tuvieron éxito.

Más del caso

Lo más curioso para los investigadores fue que los criminales taparon las placas de las motos con unos cascos que llevaban amarrados en la parte de atrás.

Precisamente, en la búsqueda de los homicidas, a tres cuadras de la escena del crimen, las autoridades encontraron abandonado un casco, que será analizado en el laboratorio.

En medio de las pesquisas, las autoridades también analizan las imágenes de un hombre que caminaba alrededor de la escena del crimen, vestido de camisa roja y bluyín, así como una camioneta blanca.

“Genera alguna sospecha la presencia de este hombre en el lugar y por eso estamos verificando si tiene alguna relación con el hecho”, explicó la fuente policial.

Recompensa

El coronel José Luis Palomino López, comandante de la Mecuc, aseguró que adelantan las investigaciones para esclarecer la muerte del intendente jefe Édgar Rico, quien fungía como el comandante de los auxiliares bachilleres.

El oficial resaltó que la víctima tuvo un comportamiento ejemplar durante los 25 años de servicio.

El alto mando policial ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos por la información que conlleve a la captura de los responsables del homicidio del uniformado, que estaba a punto de pensionarse.

Las autoridades avanzan en las indagaciones de cualquier hipótesis que pudiera desencadenar en el homicidio. Según conocieron, el intendente Rico, de 45 años, alternaba sus labores como policía, con el préstamo de dinero mediante empeños de joyas y vehículos.