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Así fue la oleada violenta que dejó tres muertos en Hacarí

Domingo, 9 de Junio de 2019
Dos hombres heridos reciben atención médica.

Tres muertos en tres días. Ese es el panorama mortal que rodea a los habitantes de Hacarí, en el Catatumbo, una población golpeada por la presencia delictiva de los grupos armados ilegales que financian su accionar especialmente en el narcotráfico.

El hecho sangriento más reciente se registró a las 5:30 de la tarde del sábado, en un establecimiento comercial ubicado en el barrio La Parrilla, hasta donde ingresaron hombres desconocidos armados y atacaron a algunas personas que estaban en el lugar.

En el hecho resultó muerto Yan Carlos León García, de 21 años, quien recibió varios impactos de bala que le quitaron la vida de manera inmediata.

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Entre tanto, el agricultor Ferney Antonio Quintero Peñaranda, de 23 años, quedó herido con un balazo en el pecho, mientras que Jesús Amel Ascanio Ortiz, de 38, fue impactado en un pie y en la mano derecha.

Cuando los pistoleros cometieron el hecho, huyeron del lugar sin que las autoridades pudieran capturarlos.

Los lesionados fueron trasladados inicialmente al puesto de salud de Hacarí y posteriormente los remitieron al hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña, donde reciben atención.

El inspector de Policía de Hacarí practicó el levantamiento del cadáver de la víctima para trasladarlo a las instalaciones del Instituto de Medicina Legal.

Papá e hijo

En la mañana del jueves, se inició esta oleada violenta en Hacarí, también en el barrio La Parrilla, con el doble asesinato de Jaime Angarita, de 31 años y su papá, Ramón Emel Angarita, de 53.

Según se conoció, dos pistoleros que se movilizaban en una motocicleta, atacaron a bala a Jaime Angarita, quien murió de manera inmediata sobre su motocicleta.

Ramón Emel, al percatarse de que su hijo era atacado a disparos, intervino para evitar que lo asesinaran, pero el pistolero decidió dispararle y terminó quitándole la vida.

Aunque el transportador de volquetas fue remitido a un centro médico, finalmente murió por la gravedad de las heridas.

El alcalde de esa población, Milciades Pinzón Pinzón, lamentó el doble crimen y le pidió a los violentos que excluyan a la población civil del conflicto.

“En un consejo de seguridad se analizó la situación y se anunciaron los correctivos para evitar la alteración del orden público. Estamos cansados de tanta violencia y es hora de que se respete a la gente que merece vivir en tranquilidad”, afirmó Pinzón en ese momento.

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