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Capturadas cuatro extrabajadoras bancarias acusadas de estafa

Jueves, 2 de Mayo de 2019
Las exempleadas de sedes del Banco Agrario de Durania y Cácota se aprovechaban presuntamente de sus clientes.

Tras varios meses de indagaciones, unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) comprobaron que cuatro mujeres que hasta el año pasado trabajaron en las sedes del Banco Agrario de Durania y Cácota, sacaron dinero de forma fraudulenta a nombre de sus clientes.

Las exfuncionarias de la entidad bancaria se aprovecharon presuntamente de que las personas que las buscaban para adquirir los servicios financieros no leían correctamente lo que firmaban y así fueron apropiándose del dinero.

Por ahora, en la Fiscalía hay 10 denuncias contra estas mujeres, pero las autoridades judiciales creen que aún falta mucha gente por poner alguna querella contra ellas.

¿Quiénes son?

Por ahora el CTI detuvo a Carmen Patricia Cáceres Maldonado, quien fue gerente de la sede bancaria en Durania, Sonia Margarita Acevedo Pérez, que trabajó como asesora comercial y Deisy Milena Carrillo Leal, cajera.

Edna Rocío Colmenares Gauta fue asesora comercial en la sede de Cácota. Según el reporte judicial, cometió el ilícito en 2017, cuando presuntamente aprovechándose de su condición de funcionaria recibía las tarjetas de crédito que devolvían los clientes y no las reportaba, para luego hacer avances en efectivo a nombre de ellos.

Las cuatro mujeres están siendo procesadas penalmente por peculado por apropiación, hurto informático y estafa.

El Juzgado Octavo Penal Municipal de Cúcuta emanó las órdenes de captura. 

¿Cómo delinquían?

Las autoridades señalaron que las mujeres se aprovecharon de los clientes y valiéndose de los trámites crediticios y de cuentas, los comprometían por montos superiores a los que solicitaban.

Además, cuando gestionaban las tarjetas de crédito y las devolvían, no reportaban a la entidad financiera, dejándolos endeudados, por lo que las personas tenían que responder con los predios que figuraban como garantía.

“Como las personas no acostumbran a leer lo que firman, las exfuncionarias sacaban provecho de eso”, señaló una fuente cercana a la investigación.

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