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Cruzando el río Táchira un hombre encontró la muerte

Domingo, 6 de Diciembre de 2015
45 años tenía el albañil, oriundo de Armenia, Quindío, quien había estado en los albergues.

La única versión que tiene Francy Callejas es que su compañero Carlos Alberto Moncada Alonso se prestó para pasar a una señora con sus maletas por el río Táchira, y la corriente se lo llevó.

Según contó, ambos residían con su hija en el barrio Mi Pequeña Barinas, ubicado sobre la línea divisoria entre Colombia y Venezuela, y de donde en agosto fueron expulsados cientos de colombianos.

Por el sector se encuentran varias trochas de continuo tránsito de  personas y mercancías de contrabando, aunque en la actualidad están militarizadas por la Guardia Nacional del vecino país.

“El lunes yo pasé por el río con la niña y él me acompañó, porque me iba a quedar por cuestiones de trabajo en Villa del Rosario. Ese día el río era un charquito, estaba sin corriente. Fue por estos últimos días que llovió muchísimo….”, señaló Francy.

Carlos Alberto, de 45 años, natural de Armenia, trabajaba en construcción y estuvo como damnificado en los albergues que dispuso el gobierno colombiano para los afectados; él era uno de los  fundadores de Mi Pequeña Barinas.

“Según dicen, a las 8:00 de la noche la señora le pidió el favor de ayudarla a pasar y él le colaboró con las maletas. No sabemos si fue que se resbaló, pues el río estaba muy crecido y se expandió muchísimo”, señaló la mujer.

Carlos Alberto fue hallado a unos tres kilómetros del punto desde donde habría intentado pasar el río, justo detrás de la cancha sintética ubicada en el sector del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).

El cadáver presentaba múltiples moretones y magulladuras en el cuerpo; la corriente solo alcanzó a dejarle la pantaloneta a medio poner.

El hallazgo

Al día siguiente, dijo Francy, extrañó que Carlos Alberto no hubiese llamado a su hija, entonces le pidió a un sobrino que fuera a mirar a la casa, pero no lo encontró. Luego, iniciaron una exhaustiva búsqueda por el río hasta hallarlo y dar aviso a las autoridades.

Inicialmente, unidades del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegaron al lugar, pero determinaron que por la ubicación del GPS, el cadáver estaba en territorio colombiano. Por lo cual, fue necesario que una comisión del CTI de la Fiscalía se apersonara del levantamiento.

“No entiendo qué iba a hacer Carlos Alberto a esa hora en la trocha. Muchas veces le dije que en la noche no pasara porque era muy peligroso, pero él era muy colaborador y en el barrio lo querían mucho”, recordó Francy.

*La Opinión