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Diez años de prisión para administrador de Inglaterra

Miércoles, 23 de Mayo de 2018
Era un cabecilla que recibía reporte de todo lo que sucedía en el Clan del Golfo.

José Adonías López Cano aceptó ayer haber guardado dinero y conocido de los negocios de su jefe Luis Orlando Padierna, Inglaterra, segundo hombre al mando del Clan del Golfo y dado de baja en Norte de Santander, el 23 de noviembre de 2017.

López Cano, conocido como Picudo o Primo, era un cabecilla que recibía reporte de todo lo que sucedía en la organización y le “guardaba dinero a alias Inglaterra teniendo entonces conocimiento de los movimientos de sus bienes a nombre de testaferros”, narró la Fiscalía tras su detención en un inmueble ubicado en la vereda La Joya, corregimiento de Ricaurte en Cúcuta.

En el allanamiento, efectuado días antes de la muerte de su jefe, unidades de la Policía Dijín le hallaron dentro de la casa donde se escondía un revólver Smith & Wesson  calibre 38 con 6 cartuchos y 69 cartuchos 5. 65 para fusil.

“López Cano tenía  personal bajo su mando y como tal sancionaba a los integrantes de la organización que se comportaban mal”, agregó el ente investigador. 

De acuerdo con la Fiscalía, Picudo junto a José Gil Guevara Plata, Bartolo, eran los encargados de generar extorsiones a comerciantes, homicidios y amenazas a los habitantes de la región, convirtiéndose estos hechos en su principal fuente de financiamiento para la organización criminal. “Delinquían en la vereda La Joya donde al parecer, almacenaban armas de fuego de largo y corto alcance, municiones y víveres, entre otros”.

Preacuerdo

Tras su aprehensión, José Adonías fue presentado ante el Juzgado Primero Penal Municipal de Cúcuta que legalizó su captura y le impuso medida de aseguramiento en prisión.

La Fiscalía le imputó los delitos de concierto para delinquir agravado (con fines de homicidios  y  tráfico de estupefacientes) y porte ilegal de armas de uso restringido y privativo de las Fuerzas Armadas y porte de armas de uso personal, sin que se allanara a los cargos. 

Sin embargo, el pasado 10 de enero llegó a un preacuerdo con la Fiscalía que consistió en aceptar su culpabilidad a cambio de un descuento en la pena, degradando su conducta de autor a cómplice.  

Dicho preacuerdo fue presentado ante un juzgado especializado que lo aprobó y además lo sentenció a pagar una multa de 1.350 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

López Cano, de 45 años, nacido en Carepa (Antioquia), fue capturado después de una ardua investigación, de la cual, se obtiene que se “concertaba con otras personas con el fin de ejecutar varios delitos como lo demuestran las pruebas enunciadas por la Fiscalía y lo admitió el procesado de manera libre, consciente y voluntaria, tal como consta en el acta de preacuerdo”, señaló el juzgado en su decisión.

Inglaterra

A  Luis Orlando Padierna Peña, Inglaterra, el Gobierno siempre lo catalogó como uno de los criminales más sanguinarios del país. 

Su rostro aparecía como uno de los más buscados en todo el territorio nacional, con una recompensa de hasta $500 millones para quien entregara información que llevara a su captura. 

Según el presidente de la República, Juan Manuel Santos, era el segundo al mando del Clan del Golfo, mano derecha de Dairo Antonio Úsuga, Otoniel, máximo líder de la organización criminal.

Inglaterra, sin embargo, jamás mostró ese peligroso perfil al llegar al conjunto de cabañas Lagos de la Vega, ubicado en zona rural de Chinácota.

La caída de Luis Orlando se comenzó a fraguar, cuando las autoridades judiciales conocieron, por medio de un informante, que iba a festejar el cumpleaños de una familiar en una de las cabañas.

Un testigo aseguró que cuando le comenzaron a cantar a la cumpleañera sonaron los primeros disparos y de inmediato Luis Orlando y uno de sus escoltas cayeron al suelo.

Después de comprobar que Inglaterra y uno de sus escoltas murieron y que los demás hombres armados estaban capturados, los uniformados entregaron su parte de victoria.

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