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El Eln sigue matando sin problema en la trocha La 51 de Boconó

Martes, 5 de Abril de 2022
Andreina Galue Pabón fue asesinada la noche del domingo.

Pareciera que el poder del Eln en la frontera es tan grande, que ni la Policía ni el Ejército se quieren arriesgar a perder a uno de sus hombres y por eso no adelantan planes contundentes para frenar su accionar en muchos de los pasos ilegales.


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Una de esas trochas donde este grupo armado ilegal hace lo que quiere y asesina a cualquier hora del día o de la noche, bajo la mirada inerte de las autoridades, es la conocida como La 51. En este paso fronterizo, semanalmente, están cometiendo uno o dos homicidios.

A pesar de que esta situación criminal viene desde hace varios meses, no se conoce una acción contundente por parte de la Policía o del Ejército. De día se puede ver cómo entran y salen personas de esa trocha y en la noche se convierte en una zona de terror, pues quienes residen por ahí cerca, saben que en cualquier momento puede aparecer un grupo de hombres fuertemente armados con una o dos personas, las matan casi en la mitad del Anillo Vial Oriental y se regresa tranquilamente, como si nada hubiese pasado.


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“Por acá no se ve casi el cuadrante y cuando pasa, va rápido. Por este camino se mueven migrantes y mercancía, pero eso no le importa a la Policía”, comentó un par de personas que habitan por esa zona.

 

La víctima más reciente

La noche del domingo se dio el hecho más reciente. Una mujer fue asesinada de varios disparos y su cadáver quedó sobre el pavimento. Unos conductores que pasaban por el lugar, fueron los que se dieron cuenta de lo sucedido y alertaron a la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), y diez minutos más tarde, el lugar se llenó de patrullas.

Se conoció que la víctima, identificada como Andreina Galue Pabón, de 30 años, fue secuestrada la noche del sábado, por un grupo de hombres armados, presuntamente del Eln, que llegó antes de la medianoche a su casa, ubicada en Pedro María Ureña (Venezuela), llevándosela a la fuerza, para asesinarla al otro día de al menos seis balazos.

Lo que se sabe extraoficialmente es que los desconocidos llevaron a la mujer a una finca en la población Tienditas, donde la mantuvieron amarrada de pies y manos, y 24 horas después la trajeron a ese sector de Boconó y la mataron de varios disparos en la cabeza, la mano izquierda, la frente y el oído derecho.

Esta misma historia se ha repetido en varias oportunidades, no solo en este lugar, sino también en el corregimiento Juan Frío, de Villa del Rosario, y en la vía a San Faustino.

Aunque los miembros de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) se encargan de llevar a cabo la inspección técnica y el levantamiento de los cadáveres, las pesquisas no avanzan por parte de los investigadores judiciales.
 

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mujer asesinada

 

Los rastros

También se conoció que los hombres que secuestraron a Andreina Galue la obligaron a subirse a una camioneta color blanco. Cuando el cuerpo de la mujer fue hallado, los peritos forenses pudieron ver las marcas cuando estuvo amarrada.

Asimismo, los tenis que tenía puestos estaban mojados, por lo que se evidencia que los homicidas la obligaron a atravesar el río Táchira para llegar hasta la trocha conocida como La 51, donde fue atacada a bala.

Según se conoció, al parecer, la víctima era contrabandista, por lo que se presume que el crimen fue producto del no pago de una ‘vacuna’ a este grupo armado ilegal que tiene presencia en la zona de frontera.

 

Trocha y muerte

En lo corrido de este año, la trocha La 51 ha sido un escenario de muerte. El 20 de enero fue hallado el cadáver de un hombre, entre 30 y 35 años, que recibió cuatro balazos en la cabeza.

El 18 de febrero, dos hombres fueron asesinados también a bala, en el Anillo Vial Oriental, luego de salir de la trocha. Juan Carlos Padilla Calderón, de 50 años, fue una de las víctimas de esa noche.


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Según se conoció, Padilla desapareció el 13 de febrero, cuando unos hombres llegaron hasta su casa, en el barrio San Gerardo y se lo llevaron con rumbo desconocido. La víctima trabajaba vendiendo gasolina de contrabando en las trochas, y al parecer, había recibido algunas amenazas.

El 28 de marzo fue hallado sin vida un hombre, también en la trocha La 51, que hasta el cierre de esta edición no había sido identificado. La víctima tenía los brazos y las piernas amarradas y quemadas. Recibió seis puñaladas en la espalda y abdomen.

El general Óscar Moreno, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, aseguró que se dispuso de un grupo de uniformados para que se garantice la seguridad alrededor de las trochas que están en la zona de frontera con Venezuela.

Sin embargo, señaló que, “desde allá (Venezuela) es que están trayendo a las víctimas y nos las asesinan acá en este lado de la frontera”.

 

¿Qué quieren tapar?

Alrededor de estos homicidios hay muchas inquietudes y una de esas es ¿por qué algunos oficiales de la Policía Metropolitana se molestan porque los medios de comunicación los quieren registrar?

Un claro ejemplo sucedió la noche del domingo, cuando un teniente quiso obstruir el trabajo de un equipo periodístico de este medio y aseguró que, “los medios solo saben hablar m#$%&”.


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