Eln, el ‘pulpo’ de la frontera

Sábado, 2 de Enero de 2021
15 meses lleva la confrontación armada entre Eln y Los Rastrojos, por el control de la frontera por Puerto Santander.

En menos de un año el Eln logró lo que ningún otro grupo armado ilegal había podido hacer, sacar de su zona de confort a Los Rastrojos, dejándolos ‘moribundos’. Hoy, esta organización solo contaría con por lo menos 50 hombres y sus ingresos no llegan ni al 10% de lo que recibían a mediados de 2019, cuando recaudaban alrededor de 10 mil millones de pesos al mes. Así lo asegura una fuente de inteligencia policial.

“Desterrar a esta banda criminal, que tuvo más de una década de hegemonía en Puerto Santander y la zona rural de Cúcuta, cometiendo toda clase de crímenes, para darle paso al dominio de esta guerrilla, ha dejado un enorme derramamiento de sangre”, señaló un líder social de la zona que prefirió el anonimato.

¿Pero cómo hizo el Eln para cumplir con su objetivo? Según la fuente de inteligencia, esta organización ilegal unió cinco estructuras, tres que vinieron del Catatumbo (Juan Fernando Porras, Héroes del Cinera y Cuatro de Septiembre), una de Cúcuta (Germán Velazco Villamizar) y una de Arauca (compañía Paula del frente Domingo Laín Sáenz). Son más de 200 hombres en armas, dirigidos por alias ‘Pablito’, quien pertenece al Comando Central (Coce).

“Con ese componente tan fuerte, este grupo ilegal se garantizó el dominio total de toda esa zona que tenían Los Rastrojos, que era desde la cárcel de Cúcuta hasta límites con Tibú (más de 30 kilómetros de frontera). Además, Los Rastrojos estaban solos, porque Los Pelusos se abrieron de ellos cuando esa guerra ya se hizo muy intensa”, indicó otra fuente de inteligencia policial, como lo narró La Opinión en los dos artículos anteriores publicados los domingos 20 y 27 de diciembre.

“Esta banda, al principio de la guerra, tuvo una fortaleza y fue que Los Pelusos los estaban apoyando, por eso al Eln le tocó tan duro, pero cuando ‘El Grillo’ y su gente deciden retornar al Catatumbo, es donde Los Rastrojos no aguantan la confrontación y comienza su debacle, porque la guerrilla se organizó con varios grupos”, contó el investigador.

El analista agregó que: “el Eln también tenía una ventaja muy grande y es la relación con el gobierno venezolano, lo que le permitió más comodidad al momento de la pelea por el territorio, cosa que no tenían Los Rastrojos, porque ellos mantenían algunos aliados en la Guardia (Nacional Bolivariana), pero todo se limitó a las grandes ganancias que recibían por el manejo de la frontera”.

Y para sustentar esto, la fuente reveló que en algunas interceptaciones de comunicaciones escucharon que militares venezolanos, que trabajaban con ellos, les avisaban cuando venía gente directamente de Caracas enviada por el presidente Nicolás Maduro, a operar en la zona, y por eso les tocaba pasarse hacia el lado colombiano, pero una vez las acciones terminaban, retornaban tranquilamente a zona venezolana.

Otras fuentes de inteligencia militar y policial señalaron que el Eln inició el control total de la frontera entre Norte de Santander y Venezuela, partiendo desde Herrán y Ragonvalia, hasta llegar a los límites entre Puerto Santander y Cúcuta con Tibú, porque tenían claro las ganancias mensuales que alcanzarían, por eso esta guerrilla no dudó en combatir las bandas que estaban en los límites de los dos países.

La mala hora de Los Rastrojos

“Esa expansión que comenzó el Eln fue a gran escala y combatiendo contra todas las bandas u organizaciones criminales que dominaban los límites fronterizos. Si usted analiza, en Villa del Rosario, por el lado de La Parada, o en Cúcuta por El Escobal, El Cerrito y San Faustino, la guerra arrancó hace cerca de tres años con muchos muertos y desapariciones”, explicó el personal de inteligencia que ha seguido al grupo armado.

Para las autoridades lo que el comando insurgente le hizo a Los Rastrojos fue un ‘sándwich’. Dos grupos se unieron por el sur del departamento y se vinieron hacia Puerto Santander, mientras que los otros partieron desde Tibú para llegar al mismo punto: Puerto Santander y zona rural de Cúcuta.

“Por eso la confrontación fue tan fuerte, además, desde territorio venezolano, los militares también atacaron a esa organización criminal, entonces no le dieron espacio de nada. Y para rematar, ‘Necoclí’ (Wilfredo Torres Gómez), desde la cárcel, ordenó una purga interna”, señaló un investigador de la Policía, que ha seguido de cerca toda esta guerra.

Cambio de poder

Hoy, después de más de un año de esa pelea entre los dos grupos armados ilegales, por los alrededores de Puerto Santander hay opiniones dividas entre los habitantes de esa parte de Norte de Santander, porque el cambio de poder y represión se ha comenzado a sentir, aumentando el miedo y la incertidumbre, pero hay personas que extrañamente creen que la situación ha mejorado.

“Con la guerrilla ahora las cosas son más fáciles, pues ya hay posibilidad de hablar con ellos. No maltratan como Los Rastrojos, porque ellos se volvieron carniceros”, sostuvo una persona que vive a las afueras de Puerto Santander.

“El poder de Los Rastrojos era tan grande que agarraban a las personas que tenían arrendadas algunas casas y les decían que era a ellos a quien debían pagarles el arriendo y no al dueño. Ahí es donde nos preguntamos nosotros, ¿qué pasa con las autoridades? ¿Dónde está la ley? Pues la ley era la que ellos imponían y a todos nos tocaba acatarla”, comentó otro habitante del lugar.

Pero muchas personas tienen claro que la guerrilla siempre empieza de la misma manera, generando confianza entre la población para luego comenzar a hacer de las suyas y quien no se someta a sus órdenes es asesinado o desterrado. Por eso, los pobladores se sienten en medio de un conflicto que los tiene muy perjudicados y que las autoridades no le están poniendo la atención debida.

La Opinión conoció que hace tres meses un hombre que se identificó como ‘Toto’, y que sería miembro del Eln, organizó una reunión con campesinos, arroceros, contrabandistas, cocaleros y demás personas que viven en ese extremo al norte de Cúcuta, para informarles que las ‘cuotas’ que debían pagarles, van desde $2.000 hasta los $2 o 3 millones, dependiendo de los productos, la mercancía y el tamaño de las fincas y que aquel que le siguiera ayudando a Los Rastrojos se tenía que ir o lo matarían.

El Eln tiene claro que las ganancias que dejan las rentas ilegales en esa parte de la frontera son muy grandes. Los cálculos los lograron conocer porque algunos hombres desertaron de Los Rastrojos para unirse a ellos. Una clara muestra de eso es el carrusel del combustible que se da en esa parte de la frontera, donde traen Acpm de Venezuela y llevan gasolina colombiana hacia allá, la pimpina llega a costar entre $80.000 y $100.000 en el país vecino.

Así lo demuestra un video de la guerrilla hizo circular por redes, donde un presunto subversivo, que se hace llamar ‘La Máscara’, cuenta algunas estrategias de la organización.

Una unión macabra

Y precisamente, por ese significado monetario que tiene esa parte de la frontera, es que Los Rastrojos, a pesar de estar agonizantes, aún luchan para no ser expulsados totalmente. Las autoridades conocieron que uno de los planes de esta banda criminal es unirse con el Clan del Golfo para pelear y recuperar todo lo que tenían. José Gregorio López Carvajal, alias ‘El Becerro’, estaría organizando esta macabra unión y sería lo que hoy se está viendo con la incursión de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).

“Cuando empieza la crisis ‘El Becerro’ le dice a ‘Necoclí’ que debían hacer algo porque se estaban quedando sin dinero y no tenían para pagarle a tiempo a la gente que estaba peleando, además, que ya habían perdido gran parte del arsenal de guerra por las incautaciones que se le hicieron, por eso comienzan los contactos con la otra banda”, contó la fuente de inteligencia policial.

Los Rastrojos estaban bien económicamente porque, según el investigador, tenían cultivos ilícitos y laboratorios en esa zona rural que limita con Tibú, además, de la ruta que manejaban que llega hasta el Lago de Maracaibo. Pero cuando el Eln se da cuenta de cómo era el negocio, inicia la guerra y por eso hoy ya controla casi toda esa franja.

Las autoridades consideran que esta es una medida desesperada de esta organización criminal, pues ha intentado mantenerse en pie, pero los golpes que ha sufrido no se lo ha permitido, por eso es que han buscado de una u otra forma hacer la conexión con el Clan del Golfo.

El pasado 29 de octubre la Policía logró ratificar el deseo de unión entre las bandas cuando capturó a Carlos Andrés Rangel Rojas, alias ‘Camaleón’, tercer líder de Los Rastrojos, pues en un celular que le quitaron había una conversación con un jefe del Clan del Golfo, “donde hablaban de una alianza para recuperar el territorio que perdieron”, aseguró una fuente judicial.

‘Camaleón’, luego de la captura de Andrés Felipe Berrío Rúa, alias ‘Brayan’, segundo al frente de ese grupo ilegal, tomó las riendas de dicha negociación y por órdenes de ‘Necoclí’ debía sacarla adelante, pero con su detención las cosas se habrían frenado un poco, pero días después esto continuó y los resultados se estarían viendo hoy con la llegada de un grupo de hombres fuertemente armados que estarían combatiendo con el Eln.

Hechos 2020: Los Rastrojos acorralados en su propio imperio

Según la fuente policial, al Clan del Golfo le llamó mucho la atención la alianza con Los Rastrojos, y las autoridades estarían analizando la información de una posible llegada de 400 hombres en armas a la zona rural de Cúcuta y a Puerto Santander, para darle la pelea al Eln, esto causaría el aumento del derramamiento de sangre en esa región, como se estaría dando en este momento.

“Esa idea no es descabellada, pues un grupo ilegal de esos sabe que la inversión que hagan para tomarse ese territorio la recuperan rápidamente, pues la renta que estaría dejando ese tramo de la frontera asciende a los 10 mil millones de pesos, mensualmente. Por eso, los cabecillas que aún quedan de Los Rastrojos hoy son más cuidadosos y no sostienen reuniones con gente que no sea de su círculo más cercano, tampoco usan celulares y la comunicación con ellos es por terceras personas, eso ha provocado que el trabajo de las autoridades sea mucho más complejo”, explicó la fuente.

Añadió: “con las situaciones que se han dado estos días en Palmarito y ahora en La Silla, nos está confirmando que esa alianza con el Clan del Golfo si se dio y ellos se están haciendo pasar como Gaitanistas. Además, sabemos que llegaron muchos hombres armados, pero ya le estamos trabajando a eso para ver por dónde entraron, cómo se están financiando y quiénes son los cabecillas para empezar a goleparlos”.

Las autoridades también han logrado establecer que Los Rastrojos han enviado varias comisiones o han hecho alianzas con algunas bandas para reclutar jóvenes en el César y el Magdalena Medio, zonas donde las autoridades han realizado varias operaciones para evitar que eso se siga dando.

Ante toda esta información que hoy tienen los organismos de inteligencia, a la Policía y al Ejército les tocaría prepararse para el cambio de confrontación armado que se vendría para la zona rural de Cúcuta y Puerto Santander, pues como lo aseguran unos altos mandos de estas instituciones la pelea con el Eln es más dura que con las bandas criminales, y de ser cierto que el Clan del Golfo ya se metió en esa región, la arremetida también sería muy fuerte para este 2021.

Las masacres de la guerra

Dentro de esa guerra del Eln contra Los Rastrojos muchas personas perdieron la vida, algunos cadáveres aparecieron, pero otros simplemente quedaron en medio de la nada, hoy muchas familias lloran en silencio la pérdida de sus seres queridos.

Entre la información de inteligencia, la Policía tiene claro que Los Rastrojos perdieron muchos hombres durante la arremetida del Eln, pero los cuerpos productos de las masacres no se encontraron porque prefirieron dejarlos en la frontera.

“Por lo menos los ocho cadáveres que aparecieron en marzo a la entrada de una finca en Palmarito, fue porque ‘Brayan’ los pudo sacar y los abandonó ahí, pero en realidad por interceptaciones se conoció que los muertos eran como 25 y todo se dio por una trampa que les puso el Eln al otro lado de la frontera”, contó un investigador judicial.

El funcionario de inteligencia añadió que “Hace unos meses también se conoció de una masacre en Guarumito, en Venezuela, hasta las fotos circularon por redes sociales, donde se veían los cadáveres de varios hombres dentro de una casa, eran como 19, eso fue verdad, pero no se sabe qué pasó con esos cuerpos. En La Fría (Venezuela) se registró otro homicidio múltiple, como de seis personas, y eso también fue de bajo perfil”.

Las autoridades también conocieron que Carlos Andrés Rangel, alias ‘Camaleón’, fue el que ordenó la masacre en la vereda Totumito, porque algunas personas le aseguraron que las víctimas estarían con el Eln. Por eso organizó la incursión y el 18 de julio pasado llegaron a la finca donde asesinaron a cinco personas. Quienes cometieron el hecho iban uniformados y enfusilados, así fueron vistos por muchos campesinos.

Los Rastrojos y su estela de muerte

“Después de esa masacre, ‘Camaleón’ se ve corto de munición, armas y gente, por eso decide irse a Valledupar para conseguir dinero y reclutar gente, es ahí es donde nosotros aprovechamos para capturarlo. Él era uno de los cabecillas de Los Rastrojos que más respetaban y lo seguían”, señaló la fuente policial.

‘Camaleón’ y ‘Brayan’ también ordenaban matar a toda aquella persona que no fuera conocida en la zona o que se le comprobara que tendría algún vínculo con el Eln. Así ocurrió el caso de los tres hombres y la mujer que descuartizaron y arrojaron en costales cerca al puente de Puerto León, masacre que se dio porque una de las víctimas tenía una cédula de El Tarra.

El pasado 29 de julio se registró otra masacre en Campo Alegre, vereda de Agua Clara, zona rural de Cúcuta en límites con Venezuela. Entre las víctimas se encontraba Ronald Rincón Reyes, conocido como ‘La R’, que según la Policía era el jefe de una temible banda de sicarios, además de estar sindicado de tener nexos con el Eln y Los Rastrojos.

Los que salieron y los que quedan

Durante este año la Policía y el Ejército también han golpeado fuertemente a Los Rastrojos, capturando varios de sus líderes y decomisándoles gran cantidad de arsenal de guerra.

Entre los detenidos están Jhon Jairo Durán Contreras, alias ‘Menor’; Andrés Felipe Berrío Rúa, ‘Brayan’; Carlos Olvany Berrio Rúa, ‘Piraña’; Dídier Gustavo Páez Menco, ‘Páez’; y Carlos Andrés Rangel Rojas, ‘Camaleón’; además de la entrega de Albeiro Lobo Quintero, ‘Brother’.

Por lo menos la campaña Esparta, conformada por un grupo élite de Policía y Ejército, ha golpeado este año 13 veces a Los Rastrojos, capturando a 23 presuntos integrantes, entre ellos los jefes más importantes, también se incautaron de 57 armas de fuego, 800 balas, 27 celulares, 167 kilos de marihuana y realizaron 17 allanamientos.

Una vez estos hombres estuvieron tras las rejas, entre la comunidad de Puerto Santander y el área rural de Cúcuta se sintió un leve cambio y algunas personas se atrevieron a contar algunas situaciones que padecieron durante más de una década.

“Cada vez que sale alguna noticia de la captura de esos miserables, como la de ‘Brayan’, nos reímos porque dicen que es acusado de 3, 5 o 7 homicidios, esa gente tiene más de un centenar de asesinatos, algunas personas aparecieron, mientras que otras no, porque las mataban y las picaban, las que no enterraban las tiraban a los ríos”, sostuvo una habitante de esa zona del área metropolitana de Cúcuta.

Pero a pesar de todo lo que han tenido que vivir y sufrir, hay personas que le vieron el lado bueno a esos criminales. “El ‘Brother’ era todo un señor, alguna persona que llegara enferma a hablar con él, de inmediato sacaba dinero y le daba para que fuera al médico y se comprara la medicina. Por eso, cuando él y ‘Menor’ fueron detenidos, las cosas se pusieron tan feas, los que se quedaron comenzaron a matar a la misma gente del pueblo y muchas veces asesinaban sin justa causa”, sostuvo otro residente de esa zona.

Entre las historias de ‘Brayan’ están que él fue comandante de una móvil y se encargaba de recoger la gente, de interrogarla y de asesinarla. “Mejor dicho él era el matón de la empresa. Quedó de tercero porque cayó ‘Brother’, ‘El Menor’ y otros cabecillas”, aseguró un investigador.

Y luego de estas capturas, hoy se habla en que un hombre, conocido con el alias de Niche Salva, es el nuevo comandante que quedó en Puerto Santander y sus alrededores, recibiendo órdenes directas de José Gregorio López Carvajal, ‘Becerro’, y de ‘Necoclí’.

Una fuente de inteligencia policial señaló que ‘Niche Salva’ tiene la misma política de recuperar el territorio y mantener todo el imperio del terror, “sabemos que para evitar que lo rastreemos no usa celular y quien esté con él tampoco, además, no usa equipos electrónicos y quien quiera hablar con él, debe hacerlo presencialmente y bajo sus condiciones de seguridad. Para recibir algo, deben entregárselo a una tercera persona, él indica dónde le dejan las cosas y un hombre de suma confianza recoge y se lo lleva, se está cuidando mucho porque sabe que le tenemos los ojos encima porque ya tiene orden de captura”.

 Aunque en Puerto Santander y gran parte de la zona rural de Cúcuta hay presencia policial y militar, la guerra entre Eln y Los Rastrojos no para./ Archivo La Opinión