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La muerte se resiste a alejarse de la trocha Los Mangos en La Parada

Jhonny Jesús Fuentes Pantoja fue atacado con cuchillo y tres balazos.

La sangre de Jhonny Jesús Fuentes Pantoja, de 39 años, luego de ser brutalmente asesinado, volvió a recordarles a los contrabandistas, migrantes y hasta a las mismas autoridades, que en la trocha Los Mangos, que comunica a La Parada con San Antonio (Venezuela), la ley la imponen los violentos.


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El cadáver de la víctima quedó en medio del paso informal, rodeado de zona boscosa y arena. La víctima estaba sin camisa, con una bermuda y zapatos. Parte de su rostro fue destrozado con un cuchillo y los tres balazos que le propinaron.


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El constante flujo de personas por esta trocha permitió que las autoridades fueran alertadas de este reciente asesinato, por lo que miembros de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) se encargaron de la inspección y el levantamiento.

 
Desaparecido

Las autoridades tendrán que indagar las causas del mortal desenlace, luego de conocer que Fuentes Pantoja estuvo desaparecido durante los últimos seis días.

Por ahora se desconoce qué grupo armado ilegal lo retuvo y lo alejó del radar de sus familiares.

Según se conoció, Jhonny Jesús trabajaba en un local vendiendo repuestos de segunda y últimamente se dedicó a ser ‘maletero’, como se le conoce a las personas que se dedican a pasar mercancías de un lado y otro de la frontera por los pasos informales.

Precisamente estas personas deben someterse a las exigencias económicas y a las órdenes que impongan los grupos ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el Tren de Aragua, que domina este sector fronterizo, de lo contrario, se exponen a ser asesinadas.

Cuando los peritos forenses estaban haciendo la inspección técnica del cadáver, aparecieron dos familiares de la víctima, quienes al ver a las autoridades al fondo de la trocha, aceleraron su paso para llegar al punto donde estaba su ser querido.

Ninguno de los seres queridos del hombre asesinado entendía por qué lo habían matado, “porque él no se metía con nadie y jamás tuvo problemas, solo le gustaba trabajar en esta zona fronteriza”, señaló un allegado de la víctima.

Añadió: “Él salió a trabajar como trochero, porque la cosa se puso muy 'pesada', pero él tenía un negocito cerca del puente (Simón Bolívar), no entendemos para qué se vino por acá”.
 

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homicidio
 
Otros recientes asesinatos

El pasado viernes 9 de diciembre, también en la trocha Los Mangos, fue asesinada de dos balazos Sagrario Estefanía Nemrak Tovar Tovar, quien era conocida por varios comerciantes y personas que cruzan frecuentemente esta trocha, pues ella se encargaba de pasar personas por los pasos informales que están alrededor del puente internacional Simón Bolívar.

La mujer, de 31 años, llevaba cinco años dedicada a buscar migrantes que no tuvieran los documentos requeridos para cruzar legalmente la frontera colombovenezolana, para guiarlos por alguna de las trochas, según comentó una familiar.


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“Ella se dedicaba a esa labor, porque era una manera de ganar dinero en esta situación tan dura que se vive en Venezuela. Con esa plata le había construido una casa a sus dos niños, de 5 y 10 años”, sostuvo entre lágrimas su pareja sentimental, en el momento del hecho.

 
Doble crimen

La mañana del lunes 19 de diciembre, la Policía Metropolitana de Cúcuta fue alertada de los cadáveres de dos hombres, en la carrera 3 con calle 2, en el sector La Playita, de La Parada, un lugar muy cercano a otra de las trochas que pasan a San Antonio.

Las víctimas fueron torturadas y, al parecer, traídas desde el territorio venezolano para asesinarlas en pleno casco urbano de La Parada, pues sus prendas de vestir estaban mojadas y llenas de arena, lo que indicaría que las pasaron por el río Táchira hacia esa parte de Villa del Rosario.

A los dos hombres también les quedaron las marcas en las manos y los ojos vendados, además de múltiples golpes en el cuerpo. Cada uno recibió tres impactos de bala en la cabeza y el pecho.

Las autoridades creen que los homicidas atacaron a las víctimas con revólver y pistola. Sin embargo, en la escena del hecho no se hallaron las vainillas, por lo que se presume que los agresores se llevaron la evidencia, para no dejar rastros.


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Miércoles, 28 de Diciembre de 2022

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