Escuchar este artículo

‘Las pruebas de la Fiscalía están plagadas de incoherencias’

Sábado, 26 de Octubre de 2019
Juan Camilo Páez, abogado del sacerdote Alejo Gélvez, quien es señalado de haber accedido sexualmente a un joven, habló con La Opinión.

Juan Camilo Páez, abogado del sacerdote José Alejo Gélvez, quien es señalado de haber accedido sexualmente a un menor de edad en El Zulia, habló con La Opinión y contó las incoherencias que tuvo la Fiscalía a la hora de entregar las pruebas contra el religioso, y aseguró que desde el obispado hay viejas rencillas que se pusieron en evidencia tras la acusación.

“Cuando se supo que había sido denunciado, la Policía, la Iglesia y hasta la misma curia salieron a decir que ya había una orden de captura en su contra, cuando esto no fue así, tanto, que él mismo se presentó el viernes 2 de agosto ante la Fiscalía y le pidieron que volviera después pues no había nada en su contra”, dijo.

Según se supo, fue hasta el inicio del mes de septiembre que se emitió la orden de captura, y para el 10 de octubre, el sacerdote regresó a presentarse y ahí sí fue detenido.  

Páez precisó que aunque el pasado 15 de octubre, tras una audiencia reservada, un juez dejó en libertad al sacerdote, este no ha querido salir de su casa.

Lea también Sacerdote de El Zulia es acusado de abusar de un menor

“No ha querido utilizar su libertad por miedo a una reacción de rechazo por parte de la comunidad. Está en su casa en Cúcuta, muy a la espera de hacer frente a la administración de justicia”, añadió.

Según el abogado, el padre Alejo es un hombre que está cerca de la pensión y su mayor intranquilidad es no perderla.

“Antes de iniciar el proceso le faltaban apenas tres meses para lograrla. Aunque a él se le concedió el estatus de amenazado y seguramente podrá seguir percibiendo esos ingresos”, señaló el abogado.

Páez aseguró que según el relato del padre, esa noche había vigilia en la Iglesia, por lo que él estaba compartiendo unas cervezas con su ahijado y luego llegó el adolescente. 

“La Fiscalía dice que los hechos ocurrieron entre las 12 y la 1 de la madrugada del domingo, pero el ahijado asegura que durante toda la noche no escuchó absolutamente nada. Son varias las incoherencias de la Fiscalía”.

La noche del 27 de julio,  el padre Alejo Gélvez estaba bebiendo unas cervezas con su ahijado. El menor de 16 años habría llegado allí. 

¿Cuáles y por qué?

Según la Fiscalía, el adolescente había consumido ocho cervezas esa noche y se logró comprobar que fueron dos. A las siete horas, después de un análisis de alcoholimetría, el menor resultó negativo, es decir, no había ni siquiera un rastro de alcohol en su sangre. La Fiscalía argumentó que el adolescente no podía negarse por el rol de superioridad que ejercía el padre sobre él, aun cuando dentro de todas las evidencias se demuestra que el menor se negó a traer más cerveza; (el padre) le pide que se quede para seguir compartiendo y él se va para la casa. Dicen que el lugar donde se realizaron los hechos fue en el segundo piso, pero el adolescente siempre estuvo en la primera planta.

¿Cuál fue la premisa de la Fiscalía?

La Fiscalía tenía la carga de probar la existencia de que ‘el padre José Alejo accedió al menor de edad, vía anal, poniéndolo en incapacidad de resistir o inferioridad psíquica’. Por eso, ellos asomaron unos medios de pruebas que a la defensa le parecieron insuficientes  y fue con las mismas pruebas de la Fiscalía y dos evidencias más, que se pudo demostrar que la hipótesis de un acceso carnal con persona puesta en incapacidad de resistir es imposible. Fue así como con las mismas pruebas de la Fiscalía, que al estar plagadas de incoherencias, imposibilitó la configuración de dicha premisa. Ahora, eso no quiere decir que no se vaya a debatir en juicio, tampoco quiere decir que esto no se vaya a demostrar por parte de la Fiscalía, ni que estemos hablando de una absolución segura. Simplemente es que no es razonable juzgar al padre José Alejo, privado de la libertad.

Luego del hecho, ¿cómo es la relación del sacerdote con la iglesia?

La iglesia tiene algo y es que a algunos apoya y a otros no, porque se conoce de casos donde la iglesia ha costeado las defensas de algunos de los sacerdotes acusados por este tipo de delitos, y en este caso, no. Él fue expulsado de su condición de sacerdote por lo que dure el proceso que enfrenta. Es conocido que el padre José Alejo tenía roces fuertes con el señor obispo.

¿Qué tipo de roces?

El padre José Alejo tiene un carácter fuerte y no por eso es malgeniado. Simplemente es determinado y cuando él llega a El Zulia, encontró cierto desorden económico en la forma administrativa de llevar la iglesia. Él llega y toma la batuta para organizar y esto generó que luego el padre rechazara, en algún momento, órdenes directas del señor obispo. Esto desencadenó una rencilla ocasionada por el robo de protagonismo del sector central de la iglesia de El Zulia. Tanto así, que una de las teorías cercanas es que esta es una de las formas en las que el obispo está aprovechando para sacar de la iglesia al sacerdote.

Image
Laura Serrano