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Lo apuñaló y mató por el saldo de una deuda

Lunes, 21 de Septiembre de 2020
Una puñalada recibió la víctima a la altura del estómago.

Eran las 3:30 de la madrugada de ayer, cuando Leonardo Vargas Escalante, de 31 años, pasaba por la avenida 48 con calle 9 del barrio Los Olivos, junto con un amigo, y notó la presencia de Nelson Sepúlveda Ropero, quien le debía  $20.000 a su compañera  y decidió cobrarle.

Según familiares, Vargas Escalante iba en dirección a su casa, pero aprovechó para cobrarle el saldo pendiente de una colonia que su pareja le había vendido a Sepúlveda. Sin embargo, Sepúlveda, quien se encontraba bebiendo cerveza, reaccionó de manera agresiva.

“Mi hermano era vigilante informal en un parqueadero de la Kennedy y había estado tomando unas cervezas y ya venía para la casa cuando le dijo a ese hombre que ‘cuándo pensaba pagar ese dinero’ y la reacción inmediata fue de disgusto y rabia”, contó una hermana de la víctima.

Según el relato, Sepúlveda Ropero salió del porche de la casa y empuñando un cuchillo empezó a golpear a Leonargo Vargas.

Los presentes pensaron que la riña era solo golpes, pero cuando vieron que Vargas cayó, otros hombres, amigos de Sepúlveda se sumaron a golpearlo. Sin embargo, la intervención del amigo de la víctima evidenció que lo habían herido con un cuchillo gravemente en el tórax, a la altura del estómago y de inmediato lo auxilió.

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En ese momento, Vargas Escalante empezó a pronunciar una y otra vez el nombre de su único hijo de 7 años mientras que al mismo tiempo retomaba fuerzas para pararse con ayuda de su amigo, quien lo montó en un taxi y lo trasladó al Policlínico de Atalaya.

“Mi hermano era muy robusto. El amigo nos dijo que le pedía que se esforzara un poco para montarlo al carro, pero iba muy mal. Solo pronunciaba ‘Neimar, Neimar’ como se llama su hijo y cuando llegaron al puesto de salud ya estaba muerto”, añadió la familiar.

Lo capturaron

Minutos después de la riña, los vecinos se enteraron de la muerte de ‘La Chueca’, como le decían a Vargas Escalante y de inmediato se aglomeraron en una vivienda donde se encontraba Sepúlveda y lanzaban piedras para que saliera.

Cuando una patrulla de la Policía Metropolitana de Cúcuta llegó hasta el lugar le pidieron que saliera y lo vieron ensangrentado y con golpes en la cabeza.

“En presencia de la comunidad, el hombre reconoció haber lesionado a la víctima y en ese instante los vecinos volvieron a arremeter contra él, mientras era subido a una camioneta policial. Cuando se confirmó la muerte del ciudadano se procedió a leerle los derechos y fue capturado”, contó una fuente judicial.

Sepúlveda Ropero, de 38 años, también se desempeña como vigilante informal en el barrio Claret.

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Ayer, al cierre de esta edición, era presentado en audiencia de legalización de captura a la espera de la medida de aseguramiento, donde un juez decidirá si lo envía a la cárcel por homicidio.

Entre tanto, la familia de Vargas Escalante  estaba inconsolable por  la pérdida absurda de su familiar.

“Ese hombre lo apuñaló mortalmente. Lo que hizo no lo puede justificar unos tragos. El que es violento es violento. Hoy dejan a una mamá desconsolada, imposible de reparar tal daño”, dijo la hermana.

 Ayer, los familiares hacían los tramites ante Medicina Legal para retirar el cadáver y darle cristiana sepultura.

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