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Murió en un choque tras regresar de un funeral

Miércoles, 12 de Febrero de 2020
"Estaba muy dolido porque perdió a su amigo. Y ya estaba en la casa cuando llegaron a invitarlo a volver a salir” comentó un familiar.

Cuando ya estaba en su casa, Germán Bonilla Bonilla aceptó volver a salir con dos conocidos a seguir bebiendo con la excusa de pasar el trago amargo que les dejó el asesinato de un gran amigo. Sin embargo, también terminó muerto y los otros dos quedaron heridos tras accidentarse en el barrio Antonio Nariño de Villa del Rosario. 

Al parecer, los tres ya habían tomado durante la tarde, cuando enterraron en el cementerio central de Villa del Rosario a José Luis Castellanos, quien fue asesinado la noche del domingo.

“Él estaba muy dolido porque perdió a su amigo. Estuvo  tomando y ya estaba en la casa cuando llegaron a invitarlo. Aunque  algunos parientes le dijeron que no se fuera, agarró y se fue con los otros en una moto”, contó una cuñada de Bonilla.

A las 11:00 de la noche del martes, los tres amigos salieron de la calle 12 con carrera 12 del barrio 20 de Julio.

El accidente

Unos 50 minutos después, el cuerpo de Bonilla, quien era escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), quedó tendido bocarriba en la calle 6 entre carreras 12 y 13 del barrio Antonio Nariño, justo a una cuadra de la casa de la compañera sentimental de su amigo, donde fue velado.

Bonilla se movilizaba en la motocicleta Yamaha RX-115 venezolana, de placa AC3B16V, junto a Jan Carlos Díaz Plazas y Daniel Muñoz Leal, cuando de repente perdieron el control y terminaron chocando contra un poste.

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“No sabemos con certeza quien iba manejando porque esa moto era de uno de los muchachos que estaban con él. Lo cierto es que nos avisaron y cuando llegamos allá lo vimos tirado”, dijo la familiar.

Díaz Plazas terminó herido en la rodilla derecha y tuvo laceraciones en diferentes partes; mientras que Muñoz Leal, contusiones y hematomas. Ambos fueron trasladados al hospital de Villa del Rosario, pero debido a la gravedad de sus heridas fueron remitidos posteriormente al hospital Erasmo Meoz, donde se recuperan.

Mientras tanto, el cuerpo de Bonilla fue levantado por unidades de Tránsito y Transportes de Villa del Rosario.

Más de la víctima 

Bonilla dejó dos hijos de 6 y 10 años. Vivía con sus padres y llevaba poco tiempo prestando sus servicios en la UNP. 

Los  familiares lo recuerdan como un hombre alegre, carismático y trabajador.

José Luis Castellanos padre del joven asesinado, aseguró que la tragedia ha sido enorme pues Bonilla era su ahijado.

“Esto es muy duro. No he podido dormir nada. Ellos eran muy amigos. Todos los cuatro eran muy unidos. A mí me dicen tío y yo les tengo gran estima. Es muy triste todo esto que estamos pasando. Los planes eran otros y hoy estamos es llorando la perdida de ambos. Tengo el alma partida”, dijo entre lágrimas el padrino de Bonilla.

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