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Niños de cuatro instituciones afectados por disturbios

Martes, 29 de Mayo de 2018
Contrabandistas de combustible se enfrentaron a la Policía de Cúcuta este martes.

Durante tres horas, los niños del colegio Eustorgio Colmenares Baptista, sede San Gerardo, y de unos tres hogares infantiles del ICBF del sector El Cerrito, quedaron atrapados entre una ‘lluvia’ de piedras y gases lacrimógenos. El enfrentamiento se dio este martes entre contrabandistas de combustible y uniformados del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Metropolitana (Mecuc).

Muchos de los pequeños, según contaron las profesoras y encargadas de los hogares, se intoxicaron y tuvieron principios de asfixia a raíz de los lacrimógenos que lanzaron los hombres del Esmad, respondiendo al ataque de los manifestantes.

“Eso fue terrible. Los niños no podían respirar, se desesperaron. Nos tocó agarrar trapos y mojarlos con leche y ponérselos en la cara para que se calmaran. Una niña de año y medio se estaba ahogando (...) me tocó alzarla, yo pensé que se me iba a morir”, contó Marta Celis, encargada de un hogar infantil en San Gerardo.

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La profesora Nury Pabón, del colegio Eustorgio Colmenares Baptista, también narró esos momentos de angustia que vivieron por el enfrentamiento: “estábamos en clase, cuando los gases lacrimógenos comenzaron a llegarnos. Los 120 estudiantes que tenemos no sabían qué hacer, fueron momentos de terror. Llevamos a la gran mayoría a un salón de atrás. Pero no, ellos comenzaron a llorar y a gritar.”.

Esos instantes de angustia se iniciaron hacia las 8:20 de la mañana y terminaron pasadas las 11 am, cuando el Esmad se comenzó a retirar poco a poco.

¿Por qué? 

El enfrentamiento entre contrabandistas y autoridades se dio luego de que un grupo de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) llegó hasta ese sector, que comunica con el corregimiento de San Faustino, y decomisó 400 galones de combustible que tenían en algunas ventas informales.

A los contrabandistas no les gustó el proceder de las autoridades aduaneras y de inmediato comenzaron a atacarlos, por lo que de inmediato los uniformados solicitaron la presencia del Esmad.

Mientras que los protestantes tiraban piedras, atravesaban volquetas y tractomulas, los policías les lanzaban balas de goma y gases lacrimógenos, convirtiendo la zona en una batalla campal.

Algunas personas resultaron heridas por golpes, mientras que un mecánico salió lesionado al caer dentro de un canal de aguas lluvias.

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