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Sextorsión, un delito que se incrementó con la pandemia

Domingo, 20 de Diciembre de 2020
Los hombres son los más apetecidos por los extorsionistas

La cuarentena desencadenada por la pandemia contrajo, entre otras cosas, el incremento del delito cibernético en Cúcuta. Uniformados del Grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (Gaula) de Norte de Santander le siguieron el rastro de manera rigurosa al alza en los casos de sextorsión en esta zona del país.

Los casos registrados de esta modalidad de extorsión se duplicaron, en comparación con el año pasado, convirtiéndose en una de las preocupaciones del Gaula, por lo que constantemente se adelantan acciones preventivas para contrarrestar este fenómeno.

La sextorsión consiste en el envío de imágenes íntimas y sexuales de la víctima a algún desconocido, luego de un lazo previo de confianza a través de las redes sociales o páginas web, especialmente las relacionadas con pornografía.

Una vez el desconocido obtiene las imágenes o videos, inicia la exigencia económica, bajo la intimidación de publicar esa información en las redes sociales, por lo que termina obligando a la víctima a pagar montos que oscilan entre 150.000 y 400.000 pesos, comúnmente.


Las cifras
Según el Gaula, en 2019 recibieron 20 denuncias de esos hechos extorsivos, bajo esta modalidad, en los que las víctimas se dividieron en 12 mujeres y 8 hombres.

Sin embargo, este año se han registrado 41 casos, en los que los hombres lideran la lista siendo 31 víctimas, mientras que las mujeres tuvieron solo diez hechos.

“Esto se produce, porque los hombres son los que más frecuentan este tipo de páginas web de pornografía, entonces son los que más se exponen a caer en manos de los extorsionistas”, explicó una fuente judicial cercana a las pesquisas.

El mayor Ángel Torres, comandante del Gaula en Norte de Santander, aseguró que se adelantan las investigaciones de estos hechos para seguirles la pista a los responsables de estos cobros ilegales.

Asimismo, le recomendó a la comunidad que evite producir imágenes con contenido sexual, evitar conversaciones virtuales con desconocidos, configurar opciones de privacidad en las redes sociales, supervisar las redes de los menores de edad, y lo más importante, denunciar en la línea 165 para contrarrestar estos hechos.


Extorsión por la información
Otra modalidad extorsiva que se evidenció con mayor proporción este año es la ‘ransonware’, que consiste en restringir o encriptar el acceso a determinadas partes o archivos del sistema infectado, por lo que se exige un pago para devolver la normalidad.

Esto se produce a través de la información personal, laboral y económica que entrega la víctima a través de correos electrónicos, donde el extorsionista suplanta entidades públicas, empresas nacionales y multinacionales, para validar dichos datos.

Para evitar esta modalidad, el Gaula recomendó no responder mensajes en los que se solicita información, adelantar pruebas de vulnerabilidad, hacer copias de seguridad continuamente, actualizar el antivirus de los equipos, no descargar software en páginas que no sean seguras ni confiables.

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