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Tractomula fantasma cobró la vida de Brillantín

Domingo, 10 de Marzo de 2019
Ciro Alfonso Quintero murió el 2 de marzo.

Una tractomula amarrilla es la única pista con que cuentan los familiares de Ciro Alfonso Quintero, sobre el chofer responsable de arrollarlo y causarle la muerte el pasado 2 de marzo.

Deysi Quintero, sobrina de Ciro, de 54 años, reclamó a las autoridades de Tránsito agilizar las investigaciones y esclarecer la manera cómo ocurrieron los hechos aquella madrugada, que hoy los mantiene de luto.

“La Policía nos dijo que no se sabía mucho del accidente y que tenían que revisar las cámaras en el sector. Pero, el tiempo ha pasado y no tenemos una respuesta.  El caso está en la Fiscalía. Todo sucedió a un costado de un taller llamado Expofrenos en el barrio Panamericano”, señaló la sobrina.

Ciro, natural de Ocaña y conocido como Brillantín, trabajaba en El Salado, Panamericano  y Cenabastos, puliendo los rines de las tractomulas. Labor a la que se dedicó por más de 15 años.   

“Queremos que el chofer de la tractomula nos dé la cara. Los gastos de la funeraria no los hemos podido pagar todavía. Aparte de todo,  mi tío no era un animal (…) para que esto quede impune”, agregó la doliente. 

El accidente

Según testigos, Brillantín estuvo tomando la noche del viernes en un pool y en la madrugada del sábado salió, al parecer, rumbo a un hotel cercano donde se hospedaba.

“Dicen que después de hacer un trabajo, Ciro se puso a tomar y nos cuenta un celador que él se quedó dormido en un andén y de repente se paró a orinar y no lo volvieron a ver más. Al rato, escucharon los gritos y a él arrastrándose”, agregó la sobrina.

Según los vecinos, a las 4:30 de la mañana, Brillantín fue presuntamente arrollado  por una tractomula que estaría arrancando para tomar la vía principal hacia la glorieta del Aeropuerto.

“Ciro pidió ayuda, pero lo recogieron hasta  las 6:00 de la mañana. Él duró una hora y media arrastrándose. Nosotros vimos unas fotos en donde se veía que él cambiaba de posición”, dijo otro familiar.

Ciro sufrió traumas severos en el brazo y la pierna derecha y aunque alcanzó a ser trasladado al Hospital Universitario Erasmo Meoz, murió minutos más tarde.

Brillantín fue sepultado el 4 de marzo en el Cementerio Central de Cúcuta, desde entonces sus familiares claman justicia. 

“Ciro no tenía hijos, pero tenía sus tres hermanos en Ocaña y sus sobrinos, quienes estábamos pendiente de él. Nosotros  sabíamos que tomaba mucho y por eso iba a  entrar a un centro de rehabilitación por el alcohol. Esto no puede quedar así”, reiteró la sobrino del occiso.

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