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Un letrero, la pista del homicidio de un hombre

Jueves, 15 de Octubre de 2020
La víctima, asesinada en la avenida Demetrio Mendoza, consumió drogas durante los últimos cuatro años.

La ‘sombra’ del consumo desmedido de drogas no deja de atormentar a la familia Cacua. La noche del miércoles fue asesinado a bala Luis Alexander Cacua Ramírez, de 20 años, quien pasó al menos los últimos cuatro sumergido en la drogadicción.

El hecho se produjo a las 9:45 de la noche, cuando la víctima caminaba por la avenida Demetrio Mendoza, por el sector Las Chiveras, del barrio San Luis, cuando fue alcanzada por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta venezolana, vestidos con buzo y gorra negra, que le dispararon hasta acabar con su vida.

Cacua murió de manera inmediata tras recibir cuatro impactos de bala, por lo que los habitantes del sector alertaron a la Policía Metropolitana de Cúcuta de lo que acababa de ocurrir para que adelantara las pesquisas.

Una doliente recordó que además de Luis Alexander, otro de sus hermanos también se ‘perdió’ en el consumo de drogas.

Cuando un policía arribó a la casa de la familia Cacua, para dar la noticia del homicidio, la familiar tuvo en su mente a los dos hermanos habitantes de calle.

“Yo estaba en mi casa, cuando llegó un policía que conocía a mi hermano y me dijo que me tenía una mala noticia y de una vez pensé en ellos dos. Cuando supe que era Luis, corrí hasta el sitio y lo vi ahí muerto”, dijo la familiar, mientras adelantaba los trámites para reclamar el cadáver.

Recordó que el martes fue la última vez que vio con vida a su hermano, sin imaginar que luego de brindarle dos pasteles y una gaseosa, tendrían la última despedida.

“Me dijo que tenía hambre, entonces le brindé los pasteles, le di $2.000 y le pedí que se cuidara, luego se fue y no lo volví a ver”, dijo.

Horas antes Cacua visitó a la casa de sus papás y aseguró que se “sentía como un rey”, durmiendo en la cama de su mamá.

La doliente recordó que cuando Luis Alexander tenía 16 años, decidió que no quería seguir estudiando y fue cuando empezó a consumir drogas.

En algunas ocasiones se robaba las cosas de la casa para comprar las dosis. Sin embargo, los familiares desconocen si se dedicaba a esto en las calles.

“Él se la pasaba consumiendo drogas muy cerca de donde lo mataron, en el sector conocido como Puente Amarillo (Las Chiveras)”, dijo una persona que lo conocía.

Un letrero

El coronel José Luis Palomino López, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, quien arribó a la escena del crimen, aseguró que los homicidas dejaron un letrero con tinta roja, sobre el cadáver, con la palabra ‘Torres’, un hecho particular que no se había presentado en la ciudad.

“Estamos investigando, porque nos llama mucho la atención este hecho”, dijo el oficial.

Extraoficialmente se conoció que las autoridades analizan una posible amenaza que surgió desde Villavicencio a una persona de apellido Torres.

“Estamos indagando cualquier hipótesis. Sin embargo, no descartamos que también alguien conocido como Torres haya cometido el homicidio”, dijo una fuente judicial.

No obstante, tampoco se descarta una posible retaliación por no haber pagado el dinero de una droga.

Miembros de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) adelantaron la inspección técnica y el levantamiento del cadáver.

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