Haré todo para que la muerte de mi hijo no quede impune: madre del patrullero Devinson Espitia

Martes, 18 de Mayo de 2021
Espitia murió en agosto de 2020, cuando estaba en compañía de un capitán de la institución, con el que había terminado una relación sentimental.

Los recuerdos en medio de fotografías a diario, que reflejan la alegría y anhelos que tenía el patrullero de la Policía Devinson Leonardo Espitia Chacón, son el único consuelo que tiene la familia de este joven uniformado, que murió de un impacto de bala cuando estaba en compañía de un capitán de la institución, con el que había terminado una relación sentimental.

El hecho ocurrió el 21 de agosto de 2020, en Bogotá, donde Espitia Chacón inició su carrera policial, en la que llevaba tres años de servicio. Esa noche, después de que el patrullero compartió un momento de entretenimiento, con unas cervezas, con algunos compañeros de trabajo, el oficial arribó al lugar donde él estaba para que se subiera a su carro.

Aunque el patrullero estaba gozando de su descanso, el capitán estaba uniformado, prestando servicio y con su arma de dotación, que finalmente fue accionada en la cabeza del uniformado oriundo de San Cayetano.

Desde ese momento, la intuición de los familiares de Devinson Espitia les ha indicado que su ser querido no se suicidó, como quedó plasmado en el informe de las autoridades que adelantaron la inspección en la escena del hecho y el levantamiento del cadáver.

“Mi corazón de madre me dice que mi hijo no hizo eso. Mi hijo tampoco estaba ebrio, como lo quieren hacer ver”, aseguró Chiquinquirá Chacón, mamá de Devinson Leonardo.

Este joven, de 23 años, se caracterizaba por ser una persona alegre, trabajadora y afectuosa con su familia. Tenía un proyecto claro de vida y por eso empezó a construir un apartamento en el terreno que le donó su mamá, en San Cayetano.

Por estas motivaciones de siempre salir adelante y de trabajar con empeño en la Policía, sus seres queridos se rehúsan a creer que él se haya querido quitar la vida, como lo afirmó la Policía, según la versión oficial sustentada en las declaraciones del capitán.

Exigen justicia

Los familiares de Espitia Chacón no pierden la esperanza de que las autoridades investiguen con certeza este caso y se esclarezcan las causas de la muerte del patrullero.

Apenas faltando tres días para cumplirse ocho meses después del hecho, el dolor y la desesperación siguen acompañando a Chiquinquirá, su esposo e hija, que no tienen otra opción que esperar en la justicia divina para que el caso de su familiar pueda tener claridad y justicia, como ellos reclaman.

“Esto para nosotros es muy duro e injusto. Esperamos cinco meses para el dictamen de Medicina Legal y lo único que dice es que el arma que se utilizó sí era del capitán, pero nada ha pasado, todo sigue como si nada”, recordó la mamá del patrullero.

La mujer aseguró que, aunque en la Fiscalía le dicen que el caso está en investigación, aún no se ven avances y más con la pandemia, pues ni siquiera su presencia en Bogotá ha servido para tener respuesta sobre sus dudas del hecho.

Seguiré luchando, porque estoy dispuesta a hacer lo que sea para que la muerte de mi amado hijo no quede impune, eso no puede seguir ocurriendo”, dijo la angustiada mamá.

El proyecto

Devinson Espitia le había confesado a su familia que, ahora que había terminado la relación sentimental con el capitán, intentaría buscar a una mujer para tener dos hijos gemelos y conformar una familia.

“Él le dejó claro que ya no quería continuar con la relación y lo bloqueó de todas las redes sociales, pero el capitán le enviaba los mensajes a través del correo institucional”, aseguró una familiar.

Según se conoció, Devinson Espitia Chacón estuvo conversando con el oficial en su carro y de manera repentina el joven presuntamente tomó el arma de dotación de su acompañante y se disparó en la cabeza. El capitán de inmediato trasladó al patrullero a un centro médico, donde finalmente murió, según el reporte judicial.

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