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Semana Médica Colombo-venezolana

Sábado, 17 de Abril de 2021
Fue así como en 1941 se desarrolló en las ciudades de Cúcuta y San Cristóbal la Semana Médica Colombo-venezolana.

A comienzos de los años cuarenta las relaciones fronterizas con los miembros de la sociedad venezolana se caracterizaban como las mejores en todos los sentidos, comerciales, sociales, políticas, económicas pero sobre todo profesionales. Eran frecuentes los intercambios entre colegas de todas las actividades y oficios, a quienes se invitaba sin restricciones a participar de cuantos actos se programaban en la ciudad, y en algunas oportunidades recibíamos similares propuestas.

Fue así como en 1941 se desarrolló  la Semana Médica Colombo-venezolana que tuvo como sede las ciudades de Cúcuta y San Cristóbal, aprovechando que en esos mismos días se desarrollaba en la ciudad de Bucaramanga el Congreso Nacional de Hospitales.

Las Semanas Médicas llevaban celebrándose en el país cuatro años, en Bogotá, Medellín y Cartagena, y en esta ocasión se había designado a Cúcuta para celebrar aquí la cuarta versión. La posición fronteriza y los vínculos que nos unían  con la vecina nación, fueron los motivos que se tuvieron en cuenta para invitar al cuerpo médico venezolano y que parte de las sesiones se alternaran con la ciudad de San Cristóbal. Esta idea fue aceptada de inmediato, no sólo por el cuerpo médico sino por el Gobierno Nacional que prestó toda su colaboración. El interés que despertó esta clase de reunión científica fue tal, que por insinuación de las entidades científicas de las vecinas naciones de Ecuador y Brasil, se aceptó que participara una selecta delegación de hombres de ciencia de esos tres países. La Federación Médica Colombiana gestora de la reunión, pensando en los beneficios que para el desarrollo de las ciencias médicas pueden derivarse y como consecuencia de esta semana científica internacional, propondrá la realización de un Congreso Médica Bolivariano en el que participen las naciones cuya vida independiente es debida al Libertador.

La importancia de esta reunión puede medirse por la calidad de los asistentes comenzando por los ministros de Educación Nacional y de Trabajo e Higiene de Colombia, así como los de Salud y Asistencia Social y de Educación Nacional de Venezuela.

Esas jornadas se distinguieron por sus palpables muestras de confraternidad y de intercambio de conocimientos médicos para el común bienestar de todos los pueblos. En esa oportunidad Cúcuta se vistió de gala para recibir a esos heraldos de la ciencia, cuya larga experiencia en el campo de la defensa de la vida humana era su mayor expectativa; los temas de mayor preponderancia que se tratarían serían, los que ya empezaba a preocupar a los gobiernos de la región, la medicina social y los problemas sanitarios comunes a los dos países.

De la concurrencia de especialistas y de médicos conocedores de estos problemas y del intercambio de ideas entre hombres de ciencia de ambos países, se derivaron beneficios efectivos donde hasta ahora no había llegado la acción decisiva en materia sanitaria, como era el caso de endemias y epidemias que por razones diversas ejercen una obra destructiva en una población merecedora de un mejor destino, caso interesante que fuera tratado en esta convención, fue el problema de la lepra, que a pesar del enérgico combate contra ese mal, se esperaba que de esta reunión surgieran no sólo mejores métodos para hacer más llevadera la vida de sus enfermos sino el logro de un más efectivo tratamiento de la enfermedad.

La presencia de delegados extranjeros, que por primera vez llegaban a participar de la Semana Médica, motivó a los promotores a combinar actividades científicas con actos artísticos cuyos autores eran a su vez, médicos de profesión con talentos en disciplinas relacionadas con las bellas artes. Actos y exposiciones culturales en música, literatura, teatro, pintura, caricaturas, incluso un museo de reproducciones plásticas fue presentado al público y a los participantes del evento.

El 20 de julio se dio inicio a la exposición de obras literarias y de arte, así como programas musicales y exhibición de obras y libros de los médicos. Las exhibiciones estaban abiertas desde comienzos del mes para que el público tuviera la oportunidad de apreciarlas con calma.

Muchos eran los médicos que cultivaban las bellas artes, por esta razón, a continuación presento breve relación de algunos y sus diferentes aptitudes:

Músicos; Rafael Meoz, pianista y flautista; Jorge E. Jiménez, piano; Marcos Robledo, armonio; Araos Frase,  chelista y barítono; Herman Treber Orozco, pianista; Ruperto Iregui, violín; y un conjunto conformado por los doctores Pedro Eliseo Cruz, pianista, Hernando Matallana, pandereta y Arturo Zafra, tiple y canto popular.

Pintores, grabadores y escultores; Luis Daniel Convers, Luis Zambrano Medina, José A. Barón Rico, César Uribe Piedrahita –quien a su vez era el coordinador de los eventos culturales y propietario de la Laboratorios CUP-, Jesús Bernal Jiménez y Manuel Antonio Bernal Ruiz entre otros.

Caricaturistas; Edmundo Cubides Pardo y Pablo Gómez Martínez.

Escritores; Alfonso Castro, Alonso Restrepo, Wenceslao Montoya, Luis Cuervo Márquez, Gonzalo Esguerra Gómez, Ricardo Charria Tovar, Efraín Cabrera, Emilio Robledo, Eduardo Vasco y Germán Reyes, dramaturgo, entre quienes más se destacaban.

Como puede apreciarse, una gran cantidad de médicos que en su categoría hicieron llegar sus obras o propuestas y aún faltaban algunos por resolver incorporar sus trabajos a la exposición. Cada uno de los médicos había recibido una invitación que, a la letra decía, “…tengo el honor de informar a ustedes que la Federación Médica Colombiana, de acuerdo con el cuerpo médico de la República de Venezuela, ha organizado la Semana Médica Internacional colombo venezolana que tendrá lugar en las ciudades fronterizas de Cúcuta y San Cristóbal en los días comprendidos entre el 20 y 27 de julio a la cual concurrirá un gran número de médicos de ambos países. Como complemento de las labores científicas, se preparó en la ciudad de Cúcuta, una exposición de arte, netamente médico, en pintura, escultura, decoración, música, obras científicas, obras literarias, teatro y poesía que mostrará otro aspecto de la cultura de nuestros profesionales. Igualmente,  habrá una exposición de especialidades médicas, productos biológicos y equipos médicos de todas las especialidades”.

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