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Crisis humanitaria en la frontera con Venezuela se agudiza en Norte de Santander

Viernes, 29 de Enero de 2021
Los migrantes que llegan al área metropolitana de Cúcuta busca abastecimiento de víveres, medicinas y atención en salud.

El cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela como medida de contención del COVID-19 ha revelado una alarmante situación: el ingreso y salida de personas a través de trochas; la Policía Metropolitana de Cúcuta tiene identificados 39 pasos irregulares distribuidos entre Puerto Santander, Cúcuta y Villa del Rosario. 

Este flujo constante de personas, catalogado como migración pendular por Migración Colombia, llegó a sumar 35 mil personas en 2019, pero en el marco de la emergencia sanitaria generada por la pandemia del COVID-19 y con la medida del cierre de las fronteras terrestres desde el 14 de marzo del 2019, es una situación que necesita de esfuerzos coordinados entre la Nación y el Territorio, pues ante la necesidad de acceder a víveres, medicinas, servicios de salud, laborales, educativos, entre otros.  

Así lo explica el Secretario de Fronteras y Cooperación Internacional, Víctor Bautista, “Es importante este enfoque de seguridad con la fuerza pública, pero es importante mostrarle al país y al mundo que esto no se va a resolver con un componente de seguridad como ya se ha intentado trabajar”. 

El Hospital Universitario Erasmo Meoz esta semana hizo también un llamado al Gobierno Nacional para solicitar el pago de la deuda que los 62 mil millones de atención a migrantes. Una deuda que pone en aprietos el funcionamiento de uno de los hospitales públicos de la más importantes de la frontera. Por eso el Secretario Bautista enfatizó que esta crisis humanitaria incluye las atenciones diarias que hace la red de salud pública en la frontera.

“El país está diseñado para tener un mínimo de humanidad, esto es una situación que necesita control y seguridad, pero también hay una crisis humanitaria que desborda la capacidad del Estado  y debemos encontrar algunas soluciones transitorias y alternativas, un flujo de 5 mil a 7 mil personas semanales es muy difícil de solventarlo, Colombia necesita el apoyo, la frontera necesita ese apoyo y lo que necesitamos es que se entienda esta situación en medio de una pandemia que tiene todas estas particularidades”. 

Por eso la Gobernación de Norte de Santander, a través de la Secretaría de Fronteras y Cooperación Internacional, la Secretaría de Gobierno, en conjunto con la Policía Metropolitana de Cúcuta, la Trigésima Brigada del Ejército y la Alcaldía de Villa del Rosario, adelantan diariamente operativos de inspección, vigilancia y control que inmediaciones de la línea limítrofe. 

El coronel Ilvar Orlando González, comandante de la Trigésima Brigada del Ejército, señala que “la protección de la población civil, los recursos y la soberanía” es el enfoque de trabajo que han venido adelantando, pero además con el despliegue de la operación ‘Murralla’, han venido trabajado “de forma articulada con la Policía, las alcaldías de Cúcuta, de Villa del Rosario y Los Patios. Este es un trabajo del Estado, en el que trabajamos de forma mancomunada, lo que estamos viendo es que los flujos de personas vienen a abastecerse de comida”. 

Los operativos que se vienen realizando de forma permanente participan más de 100 hombres del ejército y la policía. Así lo señala el coronel Freddy Barbosa, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Cúcuta, “hemos venido apoyando estos operativos con varias especialidades de la Policía Nacional como es el grupo de Infancia y Adolescencia, el grupo de carabineros, la Unipol, y los cuadrantes, para tratar, junto con el ejército nacional para crear un control con los pasos irregulares que se encuentran en la frontera”. 

Para el Secretario de Gobierno de Norte de Santander, Juan Felipe Corso, hacer este esfuerzo interinstitucional “nos garantiza la seguridad no solo de los colombianos, si no de todas las personas que se mueven en este sector fronterizo. Históricamente hemos tenido conocimiento de delitos en la modalidad de trata de personas y seguiremos estando en territorio para tomar acciones para contrarrestar este delito”. 

Actualmente Norte de Santander tiene 140 camas disponibles y 295 camas ocupadas, lo que representa un porcentaje de 68% de ocupación de UCI. En el último reporte del Ministerio de Salud, el departamento presenta 48.193 casos de COVID-19.

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