Biden logra la reunificación de los demócratas para enfrentar a Trump

Viernes, 21 de Agosto de 2020
El demócrata se refirió al actual presidente Donald Trump, al aceptar la nominación a la Casa Blanca.

Joe Biden, el candidato de los demócratas a las elecciones presidenciales en Estados Unidos, logró unir a todas las facciones del partido en la convención, que transcurrió sin traspiés y que será la medida para el cónclave que los republicanos organizan la próxima semana para proclamar a Donald Trump.

El exvicepresidente de Barack Obama, de 77 años, cerró el jueves la convención de cuatro días con un discurso en el que prometió dejar atrás la “división” y dar vuelta a la página tras cuatro años de gobierno de Trump.

“El actual presidente ha cubierto Estados Unidos de oscuridad durante demasiado tiempo. Demasiado miedo. Demasiada división”, dijo el candidato en un discurso que duró 25 minutos y que puso fin a un evento que se celebró mayoritariamente online, lejos de la tradición de los mítines llenos de globos, sombreros y audiencias enardecidas.

En su exposición, Biden prometió que si es elegido, va a buscar sacar “lo mejor de cada uno".

“Voy a ser un aliado de luz y no de la oscuridad”, afirmó. 

Este discurso es el punto culminante de una carrera que comenzó en 1973 cuando fue elegido senador por Delaware. Durante estos casi cincuenta años, intentó dos veces llegar a la Casa Blanca y en 2008 tras retirarse de la carrera fue escogido por el candidato ganador, Barack Obama, como compañero de fórmula.

Su intento en 2020 fue la vencida, pese a una espectacular renovación del Partido Demócrata y a que en la contienda llegó a haber 20 precandidatos.

Pero a principios de marzo, al inicio de la pandemia, Biden logró consolidarse rescatando el apoyo de varios rivales moderados que se sumaron a su candidatura.

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A principios de abril el último de sus rivales que permanecía en la contienda, el senador progresista Bernie Sanders, abandonó la carrera cuando el país ya estaba confinado por la pandemia.

Pero en contraste con unas primarias fratricidas en 2016 en las que Hillary Clinton y Sanders lograron apenas una imagen de unidad, en medio de escándalos y filtraciones, Biden congregó al partido, de una forma austera, acorde con su reputación de moderado.

“Bernie”, el veterano senador socialista, se mostró sonriente en una toma al estilo de una llamada de Zoom, en la que junto a sus antiguos rivales llamó a votar por Biden.

“Todos nosotros ya seamos progresistas o moderados debemos estar unidos para derrotar a este presidente”, dijo el senador Sanders.

Otra de sus antiguas rivales, la senadora Kamala Harris, hizo historia como la primera mujer negra en ser nominada por un partido mayoritario como candidata a la vicepresidencia.

La expectativa sobre los republicanos

Las circunstancias extraordinarias de la campaña electoral no parecieron lastrar demasiado a Biden, por lo menos por ahora, y pese a que el candidato mantiene un protocolo sanitario estricto y no hace campaña en terreno, corre con ventaja en las encuestas.

La unidad del campo demócrata se cimentó en una dura oposición a Trump que, contrariamente a 2016, ya no tiene la ventaja de ser subestimado por sus rivales.

Trump por su parte será investido por su partido la próxima semana en una convención que el mandatario buscó que fuera normal, hasta que la realidad de la pandemia se impuso.

Ahora se conocen pocos detalles sobre el programa y lo único que ha trascendido es que Trump quiere pronunciar su discurso para aceptar ser el candidato desde la Casa Blanca, lo que rompe su mandato de separar sus actividades de gobierno de las de campaña.

Durante toda la semana, Trump buscó asechar a sus rivales, denostando a Biden con los epítetos “Joe el dormido” o el recién acuñado “Joe el lento” e intentado presentar su vínculo con Obama como una desventaja, afirmando que es un símbolo del “establishment”.

También le calificó de ser una marioneta de la izquierda radical y luego le señaló de ser demasiado cercano a China.

Momentos claves de la inédita  convención de los demócratas

Este formato inédito debido a la pandemia, atrajo a millones de telespectadores para un ejercicio mixto que mezcló formatos grabados con apariciones en vivo. A continuación, algunas de las claves:

Unidos contra Trump

“Llegó el momento de que nosotros, de que el pueblo se una”, afirmó Biden, tras una convención en la que los demócratas aparcaron sus diferencias y apoyaron a su candidato en la elección del 3 de noviembre, que buscan presentar como un referéndum sobre Trump.

Sin público

La armonía orquestada por los demócratas en esta convención histórica también se explica debido a que la falta de público y la organización de un evento grabado redujeron la posibilidad de imprevistos.

Kamala Harris se presenta

La senadora Kamala Harris, que hizo historia como la primera mujer negra en ser nominada por un partido mayoritario como candidata a la vicepresidencia, comenzó su discurso recordando la larga lucha por los derechos civiles en Estados Unidos.

Los Obama cautivando

Una muestra de que su popularidad no ha menguado en los cuatro años desde que salieron de la Casa Blanca, tanto el expresidente Barack Obama como su esposa Michelle ocuparon lugares preponderantes en la programación.

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Michelle Obama cerró la noche inaugural el lunes con un alegato contra la “división” durante el gobierno de Trump, a quien calificó como carente de “empatía”, en un discurso sin precedentes para una ex primera dama.

El relevo generacional

Si bien la convención hizo muchas referencias al pasado, dejó un espacio para las nuevas figuras demócratas.

Pete Buttigieg, un exalcalde que es veterano de guerra y que es el primer candidato abiertamente homosexual que tuvo posibilidades de salir investido como representante de un partido mayoritario, fue el encargado de dar un mensaje de esperanza.

“Si se lograron tantos cambios entre 2010 y 2020, imagínense qué podría albergar 2030”, dijo el político de 37 años.