Las pandemias más letales que azotaron a la humanidad

Domingo, 5 de Abril de 2020
Han arrinconado al mundo y lo han puesto patas arriba como nos tiene hoy el temible nuevo coronavirus.

Las más espantosas pandemias que han azotado al planeta a través de toda la historia no pudieron acabar con la especie humana. Aunque sí le causaron muchos sufrimientos con sus desgarradoras secuelas.

Tras consultar diferentes fuentes, conmovedores relatos, testimonios, y documentados textos de estudiosos e investigadores,  seleccionamos las 10 pandemias más letales que han apabullado al mundo, y lo han arrinconado y puesto patas arriba como nos tiene hoy el temible nuevo coronavirus que nos llegó de la lejana China.

Y las hemos seleccionados más por su impacto devastador en la población que por su riguroso orden cronológico.

Esas pandemias fueron la viruela, el sarampión, la gripa española, la peste negra, el VIH sida, la plaga de Justiniano, la tercera pandemia, el tifo, el cólera y la gripa de Hong Kong.  ¡Mataron a más de 745 millones de personas!

Resulta increíble que en pleno siglo XXI – con todos los avances científicos y las más sofisticadas tecnologías de las que tanto hacemos alardes – aún mueren y padecen niños y adultos en varias partes del mundo como víctimas de la viruela, el sarampión, el dengue y la malaria. 

¡Y ni hablar de gripas y catarros, porque de estas parece que nunca nos hemos curado, ni nos vamos a curar!

La viruela 

La viruela es la enfermedad que más vidas ha cobrado en toda la historia de la humanidad. Se estima que mató a más de 300 millones de personas. Los peores estragos los causó en el siglo XVIII. Llegó a ser tan mortal que solo el 30 por ciento de los afectados logró sobrevivir.

En 1796, el inglés Edwards Jenner logró la vacuna contra la viruela. Fue también la primera vacuna en la historia. Por la viruela, según textos consultados, pueblos enteros fueron destruidos y sepultados por miles y miles de cadáveres.

El sarampión 

Al sarampión se le considera la segunda mayor pandemia de la historia. Se le atribuye la muerte de más de 200 millones de personas. Esta enfermedad, – como la viruela aún persiste en nuestro  medio –, apareció hace más de 3.000 años y su principal problema, como el coronavirus de hoy, es la alta tasa de contagio. 

La peste

La peste o peste bubónica es también de la Edad Media y pasó a la historia como una de las pandemias más letales. Causó la muerte a 75 millones de personas. Esta enfermedad es causada por una bacteria y no por un virus. Las ratas y las pulgas, sus principales transmisores.

De ayer a hoy

Las drásticas decisiones y medidas de las autoridades colombianas de hace 100 años son similares a las que se han adoptado en el país en los últimos días para contener el temible coronavirus.

En los últimos días se tuvieron que encerrar y aislar el primer ministro británico Boris Johnson, el presidente israelí Benjamín Netanyahu, el príncipe Carlos, varios ministros y las esposas de otros gobernantes del mundo por culpa del coronavirus, que está demostrando que es capaz de doblegar a los más famosos y poderosos. Hace 100 años también, como lo publicaron los diarios de la época, el tapabocas fue un elemento clave para hacerle el quite a la Gripa Española.
    
El Sida

El VIH, conocido también como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o Sida, es considerada la quinta pandemia del mundo con más de 25 millones de muertos. Fue descubierto por Luc Mantagnier en Francia y lo que provoca, básicamente, es que nuestro sistema inmunitario no funcione adecuadamente. En los últimos años se han registrado notables avances en las investigaciones que se adelantan en la búsqueda de una cura para este mal.

La Plaga de Justiniano

La pandemia conocida como la Plaga de Justiniano apareció durante el Imperio de Bizancio, en el siglo VI. Aunque no se tiene certeza absoluta, es probable que esta peste fue causada por una cepa de la misma bacteria causante de la Peste Bubónica o Peste Negra. Se estima que provocó la muerta a otras 25 millones de personas.

Otra pandemia en China 

Y hubo una tercera pandemia también de peste bubónica, en el siglo XIX en la provincia de Yunnan en China. Estuvo activa hasta 1959 y causó la muerte a más de 12 millones de personas. Las regiones más afectadas fueron Manchuria y Mongolia, según registros de prensa.

Tifo y Cólera

El tifus –no las fiebres tifoideas – se considera una de las pandemias actuales que ha matado a más de 4 millones de personas. Generalmente afecta a poblaciones rurales o muy aisladas debido a los vectores principales y a sus reservorios de animales.  El cólera es una pandemia actual causada por una bacteria. Haití ha sido uno de los países más castigados. Tres grandes pandemias ocurrieron en los siglos XIX y XX causando la muerte a más de tres millones de personas.

Gripa de Hong Kong

La llamada gripa de Hong Kong es una pandemia más de gripa, causada posiblemente por una variación de la A H3N2, que podría ser una cepa mutante que se propagó rápidamente por todo el mundo siguiendo las mismas líneas de difusión que la llamada fiebre asiática de 1957. Informes de prensa señalan que esta gripa mató a más de un millón de personas. 

De pronto se nos quedaron en el tintero otras epidemias, pandemias o enfermedades de las que hemos oído hablar mucho en los últimos años en nuestro entorno: el ébola, el AN H1N1, el dengue, la malaria, el zika, el chikunguña, etc. De ellas nos vamos a ocupar y será antes de que nos ataquen otra vez cuando haya pasado la pesadilla del coronavirus…

Gripa Española en Colombia

Entre 1918 y 1920 – hace cien años – apareció la Gripa Española que causó la muerte a entre 50 y 100 millones de personas. Esta cifra era el equivalente a entre el 3 por ciento y el 6 por ciento de la población mundial de entonces. Su irrupción coincidió con la Primera Guerra Mundial y esta circunstancia no permitió la contención de la pandemia. España fue el primer país en informar sobre la enfermedad que también se propagó por Francia y otros países de Europa. Se cree que su origen fue Francia, pero la censura a la información de la época no permitió su mayor divulgación y conocimiento. Como se ha dicho siempre, en la guerra, la primera víctima es la verdad.

La Gripa Española estuvo e hizo estragos en Colombia y la región de los Santanderes fue duramente afectada. Nuestro país era entonces una apacible nación de cerca de 5 millones de habitantes.

El presidente que se encerró en su despacho para que no le diera gripa

En esa época, las autoridades adoptaron plan de contingencia: presos eran enterradores municipales.

En los diarios de la época se reseñó que  una epidemia de devastadoras consecuencias se tomó Bogotá en 1918. La gente se desplomaba muerta en las calles. La responsable: la gripa.

Los cementerios no dieron abasto para enterrar los arrumes de cuerpos. Los hospitales colapsaron, no tuvieron cómo asistir a los cientos de personas que se aglomeraban en sus puertas.

De los 140.000 habitantes que tenía la capital colombiana, 40.000 (casi 30 por ciento) se contagiaron del virus, de los cuales 871 murieron. 

Ante la emergencia, el presidente de la República, Marco Fidel Suárez, tomó una decisión trascendental: se encerró en su despacho para que no le diera gripa, según informó El Tiempo en  un reportaje publicado ese año.

Afuera del despacho presidencial la situación fue caótica. Como a los sepultureros también les dio gripa, se tuvieron que habilitar a los presos y a los obreros municipales como enterradores.

“La epidemia, aunque tocó a todos los sectores de la sociedad, se ensañó especialmente con los más pobres. Se desnudaron las grandes carencias en salud pública del país”, destacó El Tiempo en 1918.

Según reportaron los diarios de la época, “cesaron temporalmente los casos de policía, porque tanto rateros como uniformados estaban afectados por igual”.

En el resto del mundo la llamada influenza española provocó la muerte de 21.600.000 personas. En Alemania causó 196.000 víctimas, mientras que en Estados Unidos medio millón de personas perecieron.

Enfrentarla emergencia

En Colombia, los oficios fúnebres con cuerpo presente fueron prohibidos. Primero se enterraba al muerto y luego los deudos podían hacer toda clase de ceremonias religiosas en su memoria, pero fuera de las iglesias y el cementerio.

La entrada al camposanto fue cancelada. Los muertos simplemente se entregaban en la puerta y se le recomendaban al sepulturero. El primero de noviembre, Día de los Difuntos, se prohibió cualquier visita, ya que las fosas comunes eran tan superficiales que la lluvia estaba dejando al descubierto los cadáveres y se temía la aparición de una epidemia infecciosa adicional.

Los redobles de campanas se prohibieron en todas las iglesias, para que su lúgubre sonido no contribuyera al pánico ni aumentara la sensación de tragedia.

Según se explica en el estudio académico ‘La gripa española en Bogotá 1918: la imagen imaginarios y publicidad’, de la Universidad Javeriana, para 1918, con el impedimento del paso de mercancía de Alemania a tierras occidentales, por causa de las rivalidades generadas por la primera guerra, América se ve obligada a generar sus propios medicamentos y emergen nuevos laboratorios.

“La comunidad científica se esmera por mejorar las condiciones de salubridad y surgen algunos productos, que en el caso de Bogotá eran pautados por periódicos y llegaban al conocimiento de aquellos que podían, primero comprarlo y segundo leerlo, como un gran porcentaje de la población era analfabeta, la publicidad se restringía, entonces la imagen y las fotografías como recurso iconográfico se emplearon de manera constante en los periódicos”, indica el documento.

Eso sí, no se tiene certeza de cuántos presidentes en el mundo se encerraron en su despacho como medida para enfrentar la emergencia. (Apartes de un reporte de Javier Forero)

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AFP